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Berlusconi dice ahora que no ha pedido disculpas por haber llamado nazi a un diputado alemán

El Supremo italiano paraliza un juicio contra 'Il Cavaliere' al aplicar una polémica ley de inmunidad

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha arrojado hoy más leña al fuego que él mismo provocó el pasado miércoles en el Parlamento Europeo, donde protagonizó un desgraciado incidente y desencadenó una crisis en el seno de la UE, cuya presidencia ostenta ahora Italia, al comparar al diputado socialista alemán Martin Schulz con un capo nazi.

Durante una rueda de prensa en Roma, Il Cavaliere ha asegurado que nunca ha pedido disculpas por su comportamiento aunque ha matizado que lamenta que sus comentarios "hayan sido interpretados erróneamente". "Mi frase era tan solo un comentario irónico del que no pido disculpas porque fue mal interpretado y por ello transmití mi tristeza", ha dicho Berlusconi en referencia a la conversación telefónica que mantuvo ayer con su homólogo alemán, Gerhard Schröder, y que éste interpretó como una disculpa.

Il Cavaliere ha aclarado que guarda gran respeto por Schulz pero que las palabras del alemán en Estrasburgo supusieron una ofensa para él y para todo el pueblo italiano. En la sesión del miércoles del Parlamento Europeo, el socialista lanzó duros ataques contra Berlusconi por la ley de inmunidad que acaba de aprobar Italia y provocó la reacción airada del primer ministro.

El Supremo italiano aplica la ley de inmunidad

Mientras, la ley tan criticada por la oposición italiana y por el europarlamentario alemán objeto de los exabruptos de Berlusconi, ha sido hoy mismo aplicada por el Tribunal Supremo italiano en un proceso que se sigue contra el primer ministro por presunta ocultación de dinero negro en el extranjero como máximo responsable de la compañía Finivest.

Las acusaciones a Berlusconi por este caso, relacionado con la presunta financiación ilegal del Partido Socialista (PSI) liderado por el fallecido ex presidente del Gobierno Bettino Craxi, habían sido declaradas prescritas, pero la Fiscalía las recurrió ante el Supremo.

El Alto Tribunal aplica, con su decisión de congelar esta causa para el primer ministro,la polémica ley de inmuinidad aprobada hace 15 días por el Parlamento. Esta ley obliga a suspender los procesos penales a los cinco principales cargos del Estado durante su mandato.

De hecho, esta ley ya había sido tenida en cuenta para paralizar el juicio contra Berlusconi por presunta corrupción de magistrados que se sigue en el Tribunal de Milán. Los jueces aceptaron plantear una cuestión previa de inconstitucionalidad.

Ahora, el Tribunal Constitucional debe pronunciarse sobre si se vulneran diversos artículos de la Carta Magna, entre ellos el de igualdad de la ley para todos los ciudadanos, antes de refrendar formalmente la suspensión de ese proceso a Berlusconi.