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CONFLICTO PALESTINO- ISRAELÍ

Bush insta a Arafat a reimpulsar el proceso de paz en Oriente Próximo

El presidente estadounidense no ha cedido a las presiones israelíes para sustituir al líder palestino como interlocutor en las negociaciones

La presión estadounidense sobre el líder palestino, Yasir Arafat, ha aumentado varios grados esta madrugada tras el encuentro que han mantenido en Washington el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y George Bush. El presidente de EE UU ha afirmado al término de la reunión que continuará presionando a Arafat "para convencerlo de que debe dar los pasos necesarios, concretos, reales y serios, para reducir la actividad terrorista en Oriente Próximo". "Tiene que hacer un esfuerzo del 100% para lograr la paz", ha añadido Bush.

Sin embargo, el hecho de que Bush siga considerando a Arafat como representante de los palestinos constituye una pequeña derrota para Sharon, que en los últimos días había lanzado una ofensiva diplomática con el fin de sustituir al líder palestino como interlocutor en caso de reanudarse las negociaciones de paz.

Hace dos días, el ministro de Defensa israelí se entrevistó con el secretario de Estado, Colin Powell, y le sugirió sustituir a Arafat por otro representante palestino, llegando incluso a sugerir los nombres de cuatro estrechos colaboradores del líder palestino.

Sin embargo, pocas horas después Estados Unidos calificaba a Arafat como "el dirigente elegido por el pueblo palestino" y reafirmaba su intención de seguir trabajando con él en busca de la paz, en voz del subsecretario de Estado estadounidense para Oriente Próximo, William Burns.

Sharon "ve" un Estado palestino

Sharon, por su parte, ha declarado que contempla la creación de un Estado palestino al final del proceso de paz. Aunque el primer ministro palestino ya ha realizado declaraciones parecidas en el pasado, es especialmente simbólico que esta vez lo haya hecho en la Casa Blanca y en un momento crítico, con Arafat encerrado por los tanques israelíes en su cuartel general de Ramalá.

Pese a todo, Sharon no se ha rendido en su empeño por sacar a Arafat del escenario de Oriente Próximo, y ha aprovechado su comparecencia para asegurar que el líder palestino "no es un socio y no lo será", por lo que, a su juicio, es necesario "reforzar las presiones para acelerar la emergencia de una dirección palestina alternativa".

"Arafat se ha quedado fuera de juego al ponerse a la cabeza de una coalición terrorista. Es el responsable directo de los sufrimientos de la población palestina", ha añadido el primer ministro israelí, que ha puntualizado que "es posible hablar con otros palestinos tal y como yo he hecho".

Detenciones y ocupaciones

Por su parte, el ejército de Israel continúa con su política de detenciones y ocupaciones. Una unidad especial del Ejército de Israel ha arrestado en Hebrón y una de las zonas en las que rige la autonomía palestina, al destacado militante de la Yihad Islámica, Yemal Shejade.

Otros dos militantes de Hámas han sido detenidos en la localidad palestina de Bir Zeit, situada al norte de la ciudad cisjordana autónoma de Ramala.

Algunas horas después, el Ejército israelí invadió la aldea de Tamún, situada al noreste de la ciudad cisjordana autónoma de Naplusa, e instaló allí posiciones militares. Más tarde, en la mañana de hoy, el Ejército israelí ha ocupado una casa en un barrio del oeste de la ciudad autónoma palestina de Naplusa, en el norte de Cisjordania, e instaló allí otro control militar.