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CUMBRE DE GOTEMBURGO

Alemania y Francia bloquean la fecha de adhesión de los nuevos miembros de la UE

El resto de los Quince apuesta por mantener el calendario previsto por la Comisión, a finales de 2002.- El primer ministro irlandés pide a sus socios europeos "un periodo de reflexión"

El primer ministro francés aboga, no obstante, por que los nuevos miembros puedan participar en las elecciones al Parlamento Europeo de 2004 incluso si los procedimientos de ratificación de los acuerdos de adhesión no se han terminado.

Jospin dice que este sistema tendría la ventaja de que estos países no tendrían que esperar al menos cinco años antes de los próximos comicios al Parlamento europeo.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joschka Fischer, se muestra muy claro al afirmar que las negociaciones deben seguir su curso, sin predecir cuándo se puede llegar a un resultado. "Sólo se puede juzgar por los hechos, y un hecho es cuando se cierra un capítulo", declaró en rueda de prensa.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, dice que el argumento primordial utilizado por Alemania es que si se fija una fecha objetivo, se corre el riesgo de debilitar los esfuerzos que están haciendo los países candidatos para estar en condiciones de integrarse. "Es un argumento que muchos países no compartimos", ha resaltado Piqué.

A juicio de España, se ha avanzado muy significativamente en este semestre, con lo que se demuestra que, si se hacen las cosas bien, bastantes países pueden estar en condiciones de terminar las negociaciones a finales del 2002.

En cuanto a Reino Unido, fuentes oficiales han confirmado que el Gobierno ve con buenos ojos que se fije el final de 2002 como fecha para el final de las negociaciones con los candidatos más avanzados, y el 2004 como fecha de entrada, con lo que los nuevos socios podrían participar en las elecciones a la Eurocámara como "miembros de pleno derecho".

Estas fuentes han señalado que, durante la reunión, el primer ministro, Tony Blair, ha destacado la necesidad de "dar una señal importante a los candidatos", que incluya una demostración de que el rechazo irlandés al Tratado de Niza no debe afectar al proceso, y que es un tema cuya solución debe liderar el Ejecutivo de Dublín.

Tras el primer debate la presidencia sueca de la UE informaba de que "hay un amplio apoyo a un calendario más preciso", pero "no unanimidad" para concretar más la fecha de las primeras adhesiones de los países del Este.

La decisión final, que vendrá impulsada por la determinación de la presidencia sueca de incluir algo más firme que el objetivo general de que los nuevos socios participen en las elecciones europeas de 2004, será tomada mañana cuando los Quince pacten el texto.

Sobre lo que sí estuvieron de acuerdo todos fue en que el rechazo irlandés al Tratado de Niza no debe suponer un retraso en la ampliación, puesto que es un proceso irrevocable para la UE.

El 'no' irlandés

Tras el varapalo de la pasada semana, con el rechazo de Irlanda al Tratado de Niza, la Unión pretende enviar un mensaje urgente a los países candidatos, que ven peligrar las negociaciones en las que están inmersos desde hace más de un año.

Uno de los momentos más esperados de la cumbre era sin duda el discurso del primer ministro irlandés, Bertie Ahern, que había pedido dar, por iniciativa propia, una explicación sobre los resultados del referéndum del pasado viernes.

En su intervención Ahern reafirmó "solemnemente" el compromiso de su país "a favor de la ampliación y de una conclusión positiva de las negociaciones de adhesión", aunque ha insistido en la dificultad de plantear a los electores irlandeses un segundo referéndum.

Las críticas de Fontaine

Los líderes de la UE se tuvieron que enfrentar ayer a las críticas de la presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, quien reprochó con dureza al primer ministro sueco y presidente del Consejo Europeo, Goran Persson, no haber tratado la cuestión de la pena de muerte con el presidente norteamericano, George W. Bush.

"No ha tratado usted este tema ayer, pero para un número creciente de europeos de todas las naciones y tendencias políticas, es cada vez más contestable que una democracia tan avanzada como la de Estados Unidos no dé el valiente paso de abolir la pena de muerte, incluso si sabemos que convencer la sociedad estadounidense será difícil, teniendo en cuenta su tradición y las circunstancias atroces de los crímenes", dijo en su discurso ante los quince jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

Fontaine también hizo referencia al mensaje que deben enviar los Quince hacia los países candidatos, después del revés que supuso el resultado negativo al referéndum irlandés. El varapalo irlandés "no debe alterar o desacelerar las negociaciones en curso", por lo que ha pedido que el Consejo Europeo se comprometa a hacer todo lo posible para que los primeros países que se hayan adherido puedan participar en las próximas elecciones europeas de junio de 2004.

Los Quince aplazan el nombramiento de un representante a Skopje

Ya durante la cena, los Quince han abordado otros temas pendientes, entre ellos, la situación en los Balcanes, un día después de que la guerrilla albanesa de Macedonia declarase una tregua unilateral.

Los jefes de Estado y de Gobierno han decidido dejar para más adelante el nombramiento de un representante permanente en Skopje.

La decisión sobre ese asunto podría ser adoptada en la reunión que los ministros de Asuntos Exteriores de los Quince celebrarán en Luxemburgo el próximo 25 de junio. De esta forma, la UE da un plazo más amplio a las autoridades macedonias para que resuelva el problema con los albaneses por sus propios medios. El jefe de la diplomacia europoea, Javier Solana, intentó presionar durante su visita a Skopje al Ejecutivo antes de que la Unión tome cartas en el conflicto.

Por otra parte, los líderes europeos se han comprometido a aprobar este sábado una delcaración de lucha contra la proliferación de armas de destrucción masiva y en concreto de misiles balísticos.

Sin embargo, el proyecto no menciona la iniciativa del escudo antimisiles de EE UU, ni su intención de abandonar el Tratado ABM, que prohíbe este tipo de armas defensivas.