El enigma de Pete Davidson, el cómico de vida trágica que ha enamorado a las mujeres más poderosas del mundo del espectáculo

Ariana Grande, Kim Kardashian, Kaia Gerber y, ahora, Emily Ratajkowski se cuentan entre las conquistas de este humorista de infancia trágica y belleza poco normativa que se ha convertido en uno de los nombres más publicados, buscados y tuiteados de 2022

Pete Davidson posa ante la prensa en un estreno en Nueva York el 5 de marzo de 2020.
Pete Davidson posa ante la prensa en un estreno en Nueva York el 5 de marzo de 2020.Dimitrios Kambouris (Getty Images)

“¿Le has dicho a tu novia que la quieres o va a tener que hacerlo Pete Davidson por ti?”. Así se levantó internet ante los rumores, hace justo un año, de que Pete Davidson y Kim Kardashian estaban juntos. El cómico ha sido una de las celebridades más analizadas de 2022. La mitad de los artículos sobre él se centran en su vida sentimental: empezó el año con Kardashian y ahora lo termina con la modelo Emily Ratajkowski. La otra mitad intentan explicar por qué es famoso o, más concretamente, cómo consigue seducir a las mujeres más famosas del mundo. El periódico británico The Independent sitúa a Davidson “en el centro de absolutamente toda la cultura americana”. ¿Qué tiene Pete Davidson para obsesionar a internet?

La mayoría de gente que sigue cada paso de la vida sentimental de Davidson apenas tiene una idea remota de por qué es conocido, en primer lugar. Su fichaje en 2013 por el programa de humor Saturday Night Live con solo 20 años le convirtió en el chico maravillas de la comedia americana y su infancia, marcada por la muerte de su padre bombero en los atentados de las Torres Gemelas cuando tenía siete años, cautivó a la opinión pública: toda la generación de Davidson es hija del 11-S, pero en su caso es literal. Él convertía esa tragedia en comedia, con un efecto terapéutico para él y grotesco para los demás. En un especial de Comedy Central le dijo a Justin Bieber: “Siempre he lamentado haber crecido sin padre... hasta que conocí al tuyo. Ahora me alegro de que el mío esté muerto”.

Pete Davison y Ariana Grande en la gala de los MTV Video Music Awards 2018.
Pete Davison y Ariana Grande en la gala de los MTV Video Music Awards 2018.Nicholas Hunt (Getty Images for MTV)

La fama, sin embargo, le llegó por su relación con la cantante Ariana Grande en 2018. Davidson estaba saliendo con Cazzie David, musa de Instagram e hija de Larry David, quien se enteró por las redes de que su novio ahora era novio de Grande. Veinticuatro días después, la pareja se comprometió con un anillo de 90.000 euros y el público pasó el verano de 2018 consumiendo sus declaraciones de amor en Instagram, sus fotos besándose por la calle, los tatuajes de Davidson en homenaje a su novia (que taparon la cara de Cazzie David) y el cerdito que adoptaron como mascota en su apartamento de 16 millones de euros. Aquella comedia romántica tuvo hasta banda sonora: Grande incluyó una canción titulada pete davidson en su disco sweetener. Pero se tornó en un thriller de terror cuando en cuestión de semanas el exnovio de la cantante, Mac Miller, falleció por sobredosis, los muros de Instagram de Davidson y de Grande se llenaron de mensajes culpándoles de la muerte y la pareja rompió su compromiso (lo cual se tradujo en el mayor éxito de la carrera de Grande, thank u next).

Días después, Davidson publicó un mensaje suicida en Instagram, lo cual alertó a la policía de Nueva York y a Grande, quien acudió al edificio donde estaba su exnovio y le dejó un mensaje público en Instagram que decía: “Estoy abajo”. La cantante incluso interactuó con la gente que le preguntaba por qué no le llamaba al teléfono directamente (aclaró que no tenía su número). Aquella noche internet se mantuvo en vilo ante lo que podría ser un suicidio retransmitido en directo y acabó siendo una de las mayores exhibiciones de privacidad jamás vividas por la cultura de la celebridad. “Para entender la cultura en 2018″, titulaba The Washington Post, “hay que entender la relación entre Ariana Grande y Pete Davidson”.

Este exhibicionismo radical elevó el caché mediático de Davidson. Ahora que las celebridades luchan por proteger su intimidad, él exhibe la suya con descaro y trata internet entero como si fuera su feed de Instagram. Cada una de sus sucesivas relaciones, todas con mujeres famosas, replicaba la fórmula: se dio besos con lengua con Kate Beckinsale en un partido de baloncesto; acompañó de la mano a Margaret Qualley en el festival de Venecia (y conoció a su madre, Andie MacDowell, por Zoom); asistió con Phoebe Dynevor (Los Bridgerton) a partidos de tenis en los que ambos llevaban colgantes con las iniciales del otro; y posó en fiestas con Kaia Gerber, hija de Cindy Crawford. Todas estas mujeres no podían quitarle las manos de encima aunque hubiera miles de personas delante. Y todas le dejaron antes de seis meses. Con cada pareja, el enigma se extendía: al no poseer una belleza convencional, muchos no dejaban de preguntarse cuál era su secreto de seducción. Pete Davidson se convirtió en un acertijo que internet se empeñó en descifrar.

Pete Davidson muestra sus múltiples tatuajes durante un rodaje en Nueva York en 2019.
Pete Davidson muestra sus múltiples tatuajes durante un rodaje en Nueva York en 2019.Bobby Bank (GC Images)

La primera respuesta respondió a un tropo antediluviano: Pete Davidson es una iteración millennial del Casanova y su vigor sexual resulta irresistible para mujeres que, según los prejuicios de una sociedad obsesionada con el estatus, están fuera de su liga. Tras la muerte del chef Anthony Bourdain, un tuitero acuñó el término “Big dick energy” o BDE (literalmente, “energía de polla grande”) para referirse a la actitud de aquellas personas tan seguras de sí mismas que van por la vida relajadas porque no tienen nada que demostrar. No hacía falta tener un pene grande para tener BDE, ni siquiera hacía falta tener pene. Rihanna la tiene. Cate Blanchett la tiene. Cardi B ha construido una carrera basada en ella. Y el consenso era que Pete Davidson desbordaba precisamente esa energía. En su caso, por lo visto, no es una metáfora: Ariana Grande confirmó su medida (25 centímetros) en un tuit que borró enseguida pero que quedó inscrito en un altar perpetuo de la erudición online. Pete Davidson es una celebridad moderna que ha desenterrado falocentrismos añejos.

Él se lo tomó a broma. “No es cierto”, aclaró. “Ariana tiene las manos muy pequeñas. Todo es enorme para ella. Dijo eso para que todas las chicas que vean mi polla durante el resto de mi vida se sientan decepcionadas”. Pero si Pete Davidson entendiera dónde reside su atractivo dejaría ipso facto de tenerlo.

Un hilo de debate en Reddit en torno al misterio alcanzó los 2800 comentarios. Entre ellos, “Parece el tipo de hombre al que no le incomoda sujetarle el bolso a su chica”, “Es el golden retriever de los hombres” o “Es como el camello que te vende marihuana con el que te sientes a salvo por alguna razón y, cuando empieza a gastarte bromas, te das cuenta de que te lo follarías”. La cantante Olivia Rodrigo, nacida en 1993, lo señaló como su “celebrity crush”. Otra cantante, Dionne Warwick, nacida en 1940, tuiteó que ella sería “la siguiente novia de Pete Davidson”. La propia Emily Ratajkowski, un año antes de empezar a salir con él, aportó su teoría en el programa de Seth Meyers: “Es alto, es superencantador, es vulnerable, es adorable. Sus uñas están impecables. Tiene una buena relación son su madre”.

Pete Davidson recube un beso de la actriz británica Phoebe Dynevor en Londres durante el verano de 2021.
Pete Davidson recube un beso de la actriz británica Phoebe Dynevor en Londres durante el verano de 2021.Paul Edwards (WireImage)

El éxito de Pete Davidson también se ha analizado en términos de nueva masculinidad: un hombre en contacto con sus emociones y sincero en cuanto a su salud mental. “Tiene un corazón inmenso, quizá herido, e impacientemente disponible dentro del cuerpo de un chico del que esperarías que te diese de hostias en el colegio”, escribió la actriz Tommy Dorfman en un reportaje de la revista Paper en el que Davidson satirizaba su imagen pública posando como un muñeco Ken lleno de tatuajes, sin pene y rodeado de antidepresivos. La figura de Davidson supone una respuesta al nice guy, el arquetipo de hombre que es majo con las mujeres hasta que una le rechaza y entonces desata toda su misoginia. A Pete Davidson genuinamente le gustan las mujeres. Le caen bien. “Cuando estoy en una relación trato a la persona como una princesa”, explicó. “Pero a veces pones tanto en alguien que le abrumas y no sabe si podrá llegar a sentir algo parecido por ti”. Quizá por eso muchas han querido demostrar su afecto en público para aplacar sus inseguridades.

Christine Taylor, Ben Stiller, Pete Davidson, Emily Ratajkowski, Jordin Sparks y Dana Isaiah durante un partido entre los Memphis Grizzlies y los New York Knicks en el Madison Square Garden el pasado 27 de noviembre. Fue la primera aparición pública de Davidson y Ratajkowski como pareja.
Christine Taylor, Ben Stiller, Pete Davidson, Emily Ratajkowski, Jordin Sparks y Dana Isaiah durante un partido entre los Memphis Grizzlies y los New York Knicks en el Madison Square Garden el pasado 27 de noviembre. Fue la primera aparición pública de Davidson y Ratajkowski como pareja.Jamie Squire (Getty Images)

A Davidson le diagnosticaron trastorno de la personalidad múltiple y ha confesado que intentó suicidarse a los nueve años, que se autolesionaba (llegó a arrancarse todos los pelos de la cabeza) y que un grupo de psicólogos lo monitorizó durante años para estudiar las consecuencias del 11-S. No le apuró revelar que el motivo de su abandono de Saturday Night Live después de siete temporadas fue que sentía que el programa se reía de él. A todo el mundo le gusta ponerse del lado de un perdedor y Pete Davidson es el perdedor que mejor representa la actual década: para una población que vive con la permanente sensación de que todo es una simulación, Pete Davidson es un galán inexplicable, idóneo para unos tiempos inexplicables. Pero dentro de esa dichosa pregunta, ¿cuál es el secreto de Pete Davidson?, está la respuesta: es una de las pocas celebridades que todavía mantiene misterio.

El humorista y la influencer

La primera aparición como pareja de Davidson y Kardashian fue en una montaña rusa de un parque de atracciones de Staten Island, el distrito neoyorquino donde él creció. Este entusiasmo infantil despierta simpatías entre el público. Davidson es como el pardillo de las películas de John Hughes que se ligaba a la reina del baile (y lo consigue una y otra vez) y que se está borrando la mayoría de sus 104 tatuajes (tiene homenajes a Harry Potter, Hillary Clinton o Ruth Bader Ginsburg y un dibujo de Stewie de Padre de familia fumando un porro). Está claro que la fama le atrae, pero más que desesperado por conseguirla, parece asombrado por su dimensión y su funcionamiento. “Ariana dijo: ¡Quiero un cerdo! Y una hora más tarde apareció un cerdo. Yo no consigo que me receten Propecia [un medicamento para la caida de pelo] y esa chica consiguió un cerdo en una hora”, contó. Pete Davidson es un infiltrado en el reino de la celebridad.

La segunda aparición de Kardashian y Davidson, ya en una alfombra roja, fue en la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Aunque aquella relación se consideró un “sello de pedigrí” hacia él, ella no se acerca a nadie que no vaya a potenciar su marca. Kardashian sabía que acudir con él a la gala del MET supondría un impacto sin precedentes, pero a la vez Davidson no eclipsaría su momento Marilyn Monroe.

Pete Davidson y Kim Kardashian en la Met Gala de 2022.
Pete Davidson y Kim Kardashian en la Met Gala de 2022.Dimitrios Kambouris (Getty Images for The Met Museum/)

La mayoría de las parejas de Davidson acababan de atravesar una separación traumática, lo cual sugiere que el rollete animó su duelo con buen sexo, mejores risas y entrañables citas en boleras. Y de paso, las fotos haciéndose carantoñas les daban en las narices a sus ex. Ariana Grande definió su relación con Davidson como “una fabulosa distracción, divertida y frívola”. La periodista Emma Specter defiende en Vogue que Ratajkowski “se merece un rollete post-divorcio”. Pete Davidson se ha convertido en el clavo que saca otro clavo predilecto de las famosas. “Su atractivo radica en que entiende su papel”, señala Arwa Mahdawi en The Guardian. “Pasará tiempo con tus hijos, te llevará a cenar a su sitio favorito de Staten Island, le proporcionará muchas fotos a tu equipo de publicistas. Y luego, cuando el curso de la relación se agote, se hará a un lado sin drama alguno. Se quitará los tatuajes sin alardes. No dirá nada negativo en la prensa. Lo superará sin veneno”.

Este desequilibrio presenta a Pete Davidson como una figura trágica. Davidson y Kardashian rompieron en verano, según los rumores, porque él quería formar una familia (el sueño de su vida es ser padre) y ella no. A los pocos meses de empezar se hizo tres tatuajes: los nombres Jasmine y Aladdin junto al símbolo del infinito (se conocieron grabando un sketch de Saturday Night Live que parodiaba Aladino), las iniciales de los cuatro hijos que Kardashian tiene con Kanye West y la frase “Mi novia es abogada”, en referencia al título de Derecho que ella se sacó en mayo de este año. Definió esos tatuajes como “cicatrices”. Es como si ya estuviera anticipando el dolor de la ruptura. Su cuerpo es un mapa de sus traumas. Y si se le olvidan, ya estará internet para recordárselos.

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