La red de mentiras de la entrevista más famosa a Lady Di provoca un escándalo en la BBC

El encuentro de Martin Bashir con la princesa en 1995 se calificó como “la exclusiva del siglo", pero ahora un documental desvela que el periodista convenció a la princesa con documentos falsos

La princesa Diana, en su entrevista con Martin Bashir para 'Panorama' en la BBC en 1995.
La princesa Diana, en su entrevista con Martin Bashir para 'Panorama' en la BBC en 1995.

“La exclusiva del siglo”. Así, entre la admiración y la envidia, calificaron los medios británicos a la que es sin duda una de las entrevistas más famosas de las últimas décadas. La que la Diana de Gales concedió al periodista Martin Bashir en el programa Panorama de la BBC en noviembre de 1995, y que fue elegida en 2007 por 3.000 británicos como “la más memorable” de la historia del ente público. Una charla en la que la princesa, que se había separado tres años antes de Carlos de Inglaterra, expuso sus miedos, debilidades y necesidad de ser escuchada. En ella, y ante más de 23 millones de espectadores, habló de las infidelidades de ambos, cuestionó las capacidades de su todavía marido y dejó frases memorables como “No quiero piedad, tengo más dignidad que todo eso” y, por supuesto, “Éramos tres en este matrimonio. Estaba un poco superpoblado”. El divorcio fue inmediato.

Exactamente 25 años después, todo aquello ha saltado por los aires y la credibilidad de Panorama, de Bashir y de la mismísima BBC están en entredicho. Un documental de la cadena británica ITV emitido los pasados lunes 9 y martes 10 y titulado The Diana Interview: Revenge of a Princess (La entrevista de Diana: venganza de una princesa) ha destapado toda una trama de chantajes y mentiras usadas para convencer a la entonces aún esposa del heredero al trono.

El documental muestra que Bashir mintió y falsificó documentos para ganarse la confianza de Diana y que le diera la entrevista, tratando de demostrarle sus amplios conocimientos sobre la familia real y que ella estaba empezando a quedar al margen y debía alzar la voz. Al primero al que mintió fue a Charles Spencer, hermano de la princesa, que ahora desvela la red de mentiras en la que se vio envuelto por el periodista. Él reconoce que fue quien presentó a Bashir a Diana, y que lo hizo porque el periodista le mostró dos extractos bancarios —que hoy se sabe son falsos— para demostrar que dos de sus guardaespaldas estaban recibiendo dinero de los servicios de inteligencia por espiar a su hermana. Según Spencer, que califica las tácticas de Bashir de “puramente deshonestas”, sin esos documentos nunca habría dado el paso de juntar a su hermana con el informador.

Diana, en diferentes momentos de la entrevista de 'Panorama'.
Diana, en diferentes momentos de la entrevista de 'Panorama'.

Medios como el Daily Mail sacan a la luz ahora otras mentiras que le contó Bashir a la princesa, al parecer para infundirle miedo y hacer que se abriera en canal. Así, le transmitió que le abrían a escondidas el correo, que cada vez que se montaba en un coche la seguían y que su teléfono estaba pinchado. También le dijo —según las notas que aún conserva el conde Spencer— que el servicio secreto británico había grabado al príncipe Carlos y a su secretario privado planeando “el final”, y que tanto sus guardaespaldas como sus mejores amigos la estaban traicionando. Además, Bashir arremetió con falsedades como que Isabel II tenía problemas cardíacos y que el príncipe Eduardo, el menor de los cuatro hijos de la soberana, estaba siendo tratado de sida en un hospital londinense.

Todas esas mentiras se han convertido en un escándalo descomunal para la BBC, que ha anunciado una comisión de investigación al respecto. La corporación está tratando de mantener una conducta ejemplar e incluso va publicando en su propia web, día a día, los fascículos de esta novela. Ya se ha disculpado por los documentos falsos, pero según afirma ellos no tuvieron nada que ver en la disposición de Diana de participar en la entrevista. De hecho, apenas ocho personas supieron aquel noviembre de 1995 que la princesa iba a aparecer en el programa. Ni siquiera su entonces presidente, Marmaduke Hussey, estaba informado, puesto que era íntimo amigo del príncipe Carlos y porque su mujer, Susan, era (y sigue siendo) amiga y dama de compañía de Isabel II. Hussey nunca se sintió cómodo con esa entrevista que quebró los hasta entonces sólidos lazos entre la BBC y el palacio de Buckingham.

Hussey falleció en 2006, pero quien fuera presidente de la entidad británica a mediados de los 2000, lord Michael Grade, ahora quiere aclarar el enredo. “Hay una nube muy negra sobre el periodismo de la BBC”, ha asegurado en la propia cadena, pidiendo que se forme “inmediatamente” esa anunciada comisión de investigación, cuyos resultados “deben ser publicados”, exige. Su hoy director general, Tim Davie, explicó a principios de semana que se están tomando “todo esto muy en serio”: “Queremos saber la verdad”.

Quien no se ha pronunciado al respecto es Martin Bashir. El hoy editor de religión de la BBC está gravemente enfermo. Una portavoz ha dicho que “se está recuperando de una cirugía de cuádruple bypass y sufre complicaciones importantes tras haber contraído la covid-19 a principios de año”.

Michael Jackson (a la derecha), junto al reportero Martin Bashir.
Michael Jackson (a la derecha), junto al reportero Martin Bashir.

Por si faltaba alguien en el asunto ha aparecido incluso el diseñador gráfico al que Bashir le pidió, supuestamente, falsificar aquellos extractos bancarios para la entrevista de Panorama. Este hombre, llamado Matt Wiessler, afirma que ya hubo una investigación interna, en la que él fue “el chivo expiatorio”. Dicha investigación data de 1996 y la realizó el entonces jefe de informativos, Tony Hall. La conclusión fue que Bashir era “un hombre honesto” pero que el diseñador nunca volvería a trabajar para la BBC. Cuando supo el resultado, se quedó “absolutamente atónito”.

En el documental, Wiessler argumenta que todo aquello no fue cosa suya: “Es como culpar a un bolígrafo de escribir una carta mala”. ”No sé cómo nadie puede contar la historia de que un diseñador gráfico es el culpable de utilizar documentos copiados como una falsificación. He estado viviendo con esto durante 25 años". Tanto que decidió marcharse de Londres y empezar una nueva vida. Ahora quiere ver restaurada su reputación y que no le llamen falsificador delante de sus hijos. “Quien tiene que dar la cara es Martin Bashir. Es el único que tiene las respuestas”.

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Sobre la firma

María Porcel

Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, es Máster de la Escuela de Periodismo UAM-El País, lleva más de una década vinculada a EL PAÍS. Ha pasado por Cadena Ser, SModa y El HuffPost, donde implementó la estrategia de Redes Sociales y trabajó en la sección de Tendencias. También ha escrito para Vanidad, Business Insider o Marie Claire.

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