Meghan Markle

La familia real británica aparca sus diferencias para felicitar a Meghan Markle

La esposa de Enrique de Inglaterra cumple 39 años a pocos días de que se publique una biografía no autorizada que da detalles del 'Megxit' que afecta a la corona

Isabel II, junto a Meghan Markle y el príncipe Enrique.
Isabel II, junto a Meghan Markle y el príncipe Enrique.Matt Dunham / AP

Meghan Markle cumple este martes 39 años. Un aniversario atípico no solo por la pandemia del coronavirus, sino también por la distancia que tanto ella como su marido, el príncipe Enrique, decidieron marcar con la familia real el pasado enero y que se hizo oficial en el mes de abril. Solos, junto a su hijo Archie, de 14 meses, se encuentran en Los Ángeles, preparando su nueva vida alejada de estrictos protocolos y de la feroz crítica de los tabloides británicos. Su presencia en la meca del cine ha sido el detonante de especulaciones sobre su futuro profesional, pues antes de contraer matrimonio con el hijo pequeño de Carlos de Inglaterra, Markle era una actriz conocida por la serie Suits. Por el momento, la pareja ha sido contratada para dar charlas por una agencia que también gestiona las carreras de los Obama y los Clinton.

Desde la ciudad estadounidense, la duquesa de Sussex está recibiendo multitud de felicitaciones por su cumpleaños. Incluso por parte de la realeza británica. A través de sus perfiles oficiales en las redes sociales, diversos miembros de la corona han querido expresar sus mejores deseos para la exintérprete. La cuenta oficial de la familia real (@theroyalfamily) ha publicado una fotografía de la reina Isabel junto Markle durante una visita a Chester, en 2018. Los duques de Cornualles (@clarencehouse) y los de Cambridge (@kensingtonroyal) han optado por retratos individuales de la esposa de Enrique de Inglaterra.

Aunque algo escuetas, las felicitaciones llegan en un momento determinante para la familia real, pendiente de la publicación el próximo 11 de agosto de la biografía no autorizada Finding freedom (Encontrando la libertad, en inglés). En ella los corresponsales de la casa real británica Omid Scobie y Carolyn narran la versión de los duques de Sussex sobre el Megxit, nombre con el que la prensa británica bautizó la renuncia de sus títulos. Aunque representantes de la pareja dejaron claro en un comunicado que el libro no había contado con su colaboración, sí está basado en testimonios de personas cercanas al matrimonio.

Es de sobra conocido que los duques se sentían acusados por la prensa y en cierto modo utilizados, pero hasta ahora no se sabía expresamente que eran “criticados dentro de la institución por ser demasiado susceptibles y francos”, como afirman los autores. En el libro se asegura que su intención no era abandonar la monarquía británica, sino “encontrar su sitio en ella”, pero que no fueron escuchados y les ignoraron, relegados por detrás del príncipe Guillermo; algo que tampoco extraña en exceso dado que el hermano mayor de Enrique es el segundo en la línea de sucesión al trono y él ocupa el sexto lugar.

Como afirmó el propio Enrique de Inglaterra durante su viaje oficial a África el año pasado, la relación entre hermanos no pasa por su mejor momento. El pequeño se ofendió cuando Guillermo de Inglaterra le dijo: “Tómate todo el tiempo que necesites para conocer a esta chica”. Una frase cuyas dos últimas palabras le parecieron condescendientes y snobs. Hubo entonces tensión entre ellos y sus esposas. “Aunque no era necesariamente su responsabilidad, Kate Middleton —esposa de Guillermo de Inglaterra— hizo poco para cerrar la brecha”, escriben los autores del libro. Probablemente los duques de Sussex confiaron en que la duquesa de Cambridge sería el principal apoyo de Markle en su desembarco en un mundo que era tan distinto al que ella conocía, pero según los autores del libro biográfico su relación “no superó la distante cortesía de cuando se conocieron”. Coincidieron en varios eventos pero, según la publicación, no se dirigieron la palabra. Tras el servicio religioso que se celebró en Westminster el pasado marzo para conmemorar el día de la Commonwealth, la exactriz se sintió “emocionalmente herida y exhausta” y “no podía ni imaginar querer volver a poner un pie en un acto real”, según una amiga. Después de conocer algunos detalles del libro, el periodista Andrew Morton ha dicho a la revista New Idea que “no hay duda de que las desavenencias entre Enrique y Guillermo han afectado profundamente a Kate. Está molesta”.

En la biografía se afirma que Enrique de Inglaterra entendió que se dieron muchas ocasiones en las que tanto la institución como su familia podían haberlos ayudado, defendido y respaldado “y nunca lo hicieron”. También se cuenta que por la mente del príncipe pasó la idea de dirigirse directamente a Isabel II, sin intermediarios, para “defender su caso”, pero que abandonó la idea porque entendió que violar el protocolo “encendería” aún más a sus detractores. “Consideraban que habían tenido esta conversación varias veces durante el año con distintos miembros de la familia real y estaban cansados de no ser tomados en serio”, afirma un familiar de la pareja, según el libro.

Para el periodista Phil Dampier esta biografía hará “poco por sanar las relaciones”. A la espera de conocer más detalles de la visión de los duques Sussex sobre lo ocurrido en los últimos años, ambas partes intentan limpiar su imagen. La familia de Enrique de Inglaterra trata de ser amable con sus felicitaciones, mientras que el Enrique y Meghan trabajan en su nueva fundación Archewell, con la que buscan “hacer algo de significado, algo que cuente” mediante un servicio de voluntariado y “compartir materiales educativos y de aprendizaje a través de material audiovisual, podcasts, libros...”. Los duques todavía no han iniciado las labores de la fundación debido a la crisis del coronavirus, pero han querido ayudar durante la pandemia repartiendo comida en Los Ángeles.

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