
Romescada de merluza
El sabor de un suquet de pescado, la textura del romesco, un buen sofrito como base, un filete de merluza limpio y cocido al punto y unas patatas para empaparlo todo: intenta no enamorarte de la romescada, si puedes.

El sabor de un suquet de pescado, la textura del romesco, un buen sofrito como base, un filete de merluza limpio y cocido al punto y unas patatas para empaparlo todo: intenta no enamorarte de la romescada, si puedes.

Si crees que la expresión “ser la guinda del pastel” debería sustituirse por “ser la banderilla del aperitivo”, y el vermut es tu credo y tu religión, tienes que probar estas gildas caseras.

Desde tartas y pasteles hasta platos salados, salsas, mermeladas, ceviche o encurtido: el mango está de temporada, y ofrece muchísimas posibilidades además de pelarlo y comerlo tal cual.

Mezcla mantequilla con miso y descubre el aderezo que mejorará cualquier plato en un instante, gracias a su textura fundente y el profundo sabor de la soja fermentada.

Cobrar por ir a comer a un restaurante, hacer fotos y publicarlas sin avisar de que se hace publicidad es el nuevo negocio de los blogueros de moda. La denuncia de un chef en Twitter saca a la luz el montaje.

Un tartar de pescado con frutas de temporada, facilísimo de convertir en ensalada añadiéndole un lecho de hojas verdes –por ejemplo, rúcula o escarola– y una vinagreta sencilla a base de de aceite y limón.

¿Quieres comer más sano pero no sabes por dónde empezar? Aquí tienes algunos consejos concretos y factibles para aplicar en el día a día, sin que tu paladar, tu bolsillo o tu tiempo libre se resientan.

Un primer plato fresco, un aperitivo que puedes preparar con antelación y unos canelones sin bechamel aptos para intolerantes a los lácteos: esta receta de pescado y marisco es todo esto y más.

El albaricoque es una de las frutas que menos utilizamos para cocinar, y nos lo estamos perdiendo. Porque a mordiscos está muy rico, pero acompañado de tomate, feta y un aliño fresco directamente es la bomba.

Si el cambio de estación te ha pillado desnortado, aquí tienes un montón de sugerencias para preparar sopas, primeros, platos principales y postres con producto fresco de esta temporada.

Arroz con garbanzos y carrillera con all-i-oli de membrillo.

Se parecen a las judías verdes porque lo que nos comemos es su vaina, pero los tirabeques o bisaltos son en realidad parientes de los guisantes. Con un poco de sémola y unos aderezos, son un plato de 10.

Quinua, avena, trigo, alforfón o cebada: cinco opciones a tener en cuenta –muchas de ellas, integrales– cuando nos aburramos del arroz en sopas, salteados guisos o acompañamientos.

El mes en el que históricamente andamos más pelados de dinero es enero, pero su sombra es alargada y sus devastadores efectos pueden durar casi hasta marzo. Hagámoslo un poco más llevadero con estas sugerencias.

Saben a Italia, a verano, a días felices, a mantequilla y a queso, y mientras se cocinan en el horno son el mejor ambientador del mundo. ¿Necesitas más motivos para probar estas galletas?

Ternera, jamón, salvia, mantequilla y vino dulce son los protagonistas de un plato tradicional italiano que se convirtió en tendencia gracias al padre de la cocina italiana moderna, Pellegrino Artusi.

Un taco de bacalao jugoso y al punto sobre un lecho de verduras especiadas y doradas, con una salsa verde que le aporta un toque fresco al conjunto: no te has muerto, pero te sentirás en el cielo.

Eliminar el azúcar o reducir las grasas en los postres y lograr que estén igual de buenos es posible. La fruta, los frutos secos y las especias serán tus aliados en la búsqueda del perfecto dulce sin culpa.

Tarros de cristal, agua, sal, hortalizas, frutas y semillas y especias para aromatizar: nunca crear vida en la cocina fue tan fácil (ni tan sabroso). ¡Viva la fermentación láctica!

Rellenar un panecillo con queso, verduras y huevo y hornearlo es una de las mejores maneras de conseguir en pocos minutos una cena que gustará a cualquiera entre 0 y 99 años.