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Latinbol: el restaurante escondido en un supermercado

Latinbol es un restaurante bueno, 'bolivio' y barato que está dentro de un supermercado latinoamericano. Todo un viaje sin salir de Barcelona.

Asado a la olla: sabroso hasta decir basta.
Asado a la olla: sabroso hasta decir basta.JORDI LUQUE

Bolivio, sí. Latinbol es un supermercado que aloja en su interior un restaurante bueno y barato, pero si obedezco a los criterios estéticos mayoritarios no puedo decir que sea bonito. Así que con este descacharrante juego de palabras quiero señalar el origen boliviano de su cocina, pasando por alto que es la pesadilla de un interiorista.

Una broma pésima. ¿Qué pasa con la cocina boliviana, es el nuevo 'hype'?

No, que yo sepa. El motivo por el que comí en Latinbol fue que no sé ni 'papa' de gastronomía boliviana. Aunque también  me llamó la atención que esté dentro de un supermercado y que sea tan barato. Por los 7 euros del menú diario sales más henchido de vida que la Pachamama.

Rico chairo paceño del altiplano boliviano
Rico chairo paceño del altiplano bolivianoJORDI LUQUE

Cuenta qué comiste y déjate de chistes. Por favor.

Empecé con un plato de chairo. El chairo es una sopa típica de alguna zona del Perú y del altiplano boliviano. Lleva maíz, chuño –patata deshidratada, negra y dulzona–, patata y carne de ternera; todo aderezado con ají y cilantro picado y cocinado en un caldo de pollo muy sustancioso. Me entusiasmó. Podría competir como reconstituyente con un buen ramen o uno de nuestros cocidos. Pero temo que me escatimaron la dosis de picante: en todas las mesas, excepto en la mía, el camarero dejaba un cuenco metálico con una salsa roja y sospechosa cuando servía el chairo.

Mi segundo plato fue un asado a la olla. Es un plato de ternera guisada en una salsa de tomate bien especiada –no picante– con un pronunciado sabor a comino. El guiso, muy sabroso, iba acompañado de ensalada de tomate y cebolla, arroz blanco y patata.

En lugar de menú, mi hermosa acompañante pidió un plato de la carta, el chicharrón. Consiste en una tonelada de carne de cerdo sazonada y frita hasta quedar bien crujiente. Como guarnición llevaba arroz blanco, patata y banana. Nutricionalmente es una animalada, pero tiene algo de adictivo.

El cochino chicharrón
El cochino chicharrónJORDI LUQUE

Parece un poco básico, ¿no?

No sólo lo parece, lo es, pero también es muy auténtico. En cuanto cruzas la puerta pasas del centro de Barcelona al centro de Suramérica. El supermercado; dos pasillos abarrotados de salsas inflamables, tubérculos de mil colores y condimentos ignotos; es un festival. El hilo musical encadena cumbia, bachata y ritmos latinos. Y la clientela, en lugar de usar el móvil para actualizar redes sociales, habla entre sí. Todo muy exótico, la verdad. E insisto, sólo por 7 euros.

Linaza, un refresco bien curioso
Linaza, un refresco bien curiosoJORDI LUQUE

¿Algo más que te llamara la atención?

El refresco de linaza, una limonada muy dulzona con semillas molidas de linaza. Me pareció bastante peculiar.

Ah, y que a pesar de compartir local con el supermercado –lo que podría leerse como una fuente inagotable de suministros– los ingredientes de algunos platos muy populares se agotan, por lo que aconsejo ir pronto.

Hombre, como viaje es barato.

Exacto. Puedes ir con bono de transporte. Y yo me he quedado con ganas de volver y probar las empanadas, el fricasé, el ají de lengua y los tamales…

¡Cuuuuuumbiaaaa!

Latinbol: Calle de Trafalgar, 17. Barcelona. Tel. 688 495 542. Mapa.

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