Fromagerie Rwanda, una quesería solidaria en África

Seguro que todos habéis oído hablar del queso de Mahón, del manchego, el zamorano y del de la Serena. Posiblemente también os suenen el Roquefort, el gruyère de Comté y algunas otras denominaciones de origen de nuestros vecinos franceses y el gruyère o el emmental suizos, pero ¿verdad que nadie hasta ahora había oído hablar de quesos con DO africana? Pues gracias a #fromagerieRWANDA no solo se estrena una nueva zona quesera, sino también una bonita iniciativa que puede ayudar a mejorar la situación de una de las zonas más necesitadas de África.

Rubén Valbuena de Granja Cantagrullas, uno de los participantes en este proyecto financiado en parte con fondos de la UE y ejecutado por una empresa guipuzcoana –que se puso en contacto con ellos para formar parte activa del mismo, y prefiere mantener el anonimato–, ha respondido algunas preguntas para saber un poco más de esta bonita historia de solidaridad, cuajo y fermentos lácticos. Rubén nos explicó que #fromagerieRWANDA –el hashtag que han utilizado en redes sociales para promover el proyecto–, es "un 'Centro Comunitario de Procesado de Leche', localizado en el sector de Cyanika, en el distrito de Burera". Se trata de la segunda fase de un proyecto que procura dar valor a un sector poco desarrollado, como es el de la ganadería, ayudando a generar buenas expectativas entre la población rural.

"Inicialmente, se llevó a cabo una cooperativa para comercializar la leche de vaca, con una infraestructura de recepción y conservación que facilita la logística y distribución". En una segunda fase "se ha construido en un terreno cercano la planta de procesado, que es donde nos hemos implicado como asistencia técnica", matiza Rubén. Su papel en esta aventura pasa por la formación, tanto del personal técnico del Ministerio como del equipo de personas que van a encargarse del desarrollo de la quesería. "Tratamos desde cuestiones administrativas y legales a protocolos de higiene y limpieza, o temas relativos a la producción". Valbuena asegura que "el objetivo es trasladar el sistema de trabajo de Granja Cantagrullas para que puedan arrancar con seguridad y garantías".

Ruanda es un país que ha vivido un suceso dramático reciente: el genocidio tutsi de 1994, que supuso la muerte de un 20% de la población en poco más de tres meses, ha dejado una profunda herida en la gente y en el territorio. Esto ha derivado en un tejido productivo francamente débil y una importante dicotomía entre las dos ciudades importantes del país –Kigali y Musanze (antigua Ruhengeri)– y un medio rural densamente poblado, pero con una flagrante ausencia de infraestructuras y servicios y poquísimos recursos. En el distrito de Burera, y concretamente en Kidaho, la realidad no dista mucho de ese análisis general. Lejos de los principales centros de consumo y mal comunicados –salvo los pocos que viven en los márgenes de la carretera RN8–, los locales basan sus actividades en la explotación de los recursos disponibles, esencialmente bajo la fórmula de la subsistencia.

"En este contexto, cualquier iniciativa industrial promueve dinamismo y contagia optimismo", reflexiona Rubén. Así, la quesería supone un importante hito en la región, pues es la primera empresa de este tipo que se lleva a cabo. "Además, las perspectivas son buenas: aunque en principio el mercado para las elaboraciones que hagan no será estrictamente local, impulsa un nuevo sistema de relaciones entre los hombres y el medio".

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Proceso de cuajado y observadores ruandeses / RUBÉN VALBUENA

Respecto al tipo de lácteos que se prepararán, tienen previstas tres líneas de producción: yogur, mantequilla y queso. "Partimos con la idea de hacer un yogur natural batido, mantequilla salada y dos quesos, uno de ellos de pasta blanda y corta maduración y otro de pasta cocida con un periodo de afinado de entre 6 y 12 meses", cuenta el experto quesero. Para ayudar a que el proyecto arranque se ha planteado una colaboración con Cultivo, una tienda especializada en quesos artesanos localizada en la calle Conde Duque de Madrid –en la que el mismo Rubén está implicado–, que se ha comprometido a llevar a cabo la comercialización de toda la producción del pequeño obrador ruandés. Esta colaboración garantiza que la quesería africana dé sus primeros pasos poniendo toda la atención y esfuerzos en sacar adelante una producción de calidad y diferenciada.

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La leche / RUBÉN VALBUENA

Para Rubén y el resto del equipo participar en #fromagerieRWANDA ha sido "una recarga de energía importante, que engancha y deja un excelente sabor de boca". Una de las cosas que más les sorprendió al llegar fue lo poco que tiene que ver la imagen que proyecta el país con lo que se encontraron al legar. "La brutalidad de lo ocurrido hace dos décadas está en la retina de la gente aún y alimenta una serie de prejuicios que no ayudan. Hallar un territorio ordenado y limpio, en el que además uno tiene sensación de seguridad, rompe todos los esquemas".

Si alguien se pregunta si existe la posibilidad de contribuir al proyecto desde sus casas, la respuesta es afirmativa, ya que actualmente están llevando a cabo una provisión de fondos para poder hacer una nueva misión de asistencia técnica sobre el terreno, tema para el cual también buscan apoyo y financiación del gobierno ruandés. Rubén también desvela que "todos los donantes que a través de sus aportaciones ayuden a esta microfinanciación colectiva tendrán una bonita recompensa: los primeros quesos que lleguen desde Ruanda irán a sus casas".

Si quieres más información sobre el proyecto, escribe a ruben@granjacantagrullas.com.

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