Los médicos y pediatras dicen no a la oferta de Ayuso para parar la huelga: “La situación en primaria es tan grave que no es suficiente”

El comité de huelga sale de la tercera reunión con la Consejería de Sanidad sin acuerdo y con la consigna de no desconvocar los paros si no hay más presupuesto para bajar la carga asistencial de los profesionales

Una doctora sostenía este miércoles una pancarta durante una concentración de médicos y pediatras de Atención Primaria, frente a la Consejería de Sanidad.
Una doctora sostenía este miércoles una pancarta durante una concentración de médicos y pediatras de Atención Primaria, frente a la Consejería de Sanidad.Alberto Ortega (Europa Press)

El tercer encuentro entre el comité de huelga de los médicos y pediatras de atención primaria de la Comunidad de Madrid y los representantes de la Administración ha terminado sin acuerdo. El martes por la noche parecía que solo faltaban algunos flecos para cerrar un pacto que desconvocara la huelga indefinida que comenzó el lunes, pero los representantes de Amyts que estaban en la mesa negociadora se han reunido durante la mañana de este miércoles con unos 400 facultativos para explicarles hasta dónde estaba dispuesto a llegar el Gobierno regional, y la respuesta ha sido casi unánime: necesitan más compromiso, más presupuesto, más doctores (unos 1.250 de familia y unos 350 pediatras) y más seguridad de que las promesas se van a cumplir de verdad.

“Han fallado dos cosas [en la negociación]: uno, el límite de la demanda asistencial que planteaban, que no vamos a discutir. A nosotros nos gustaría que fueran 21 (citas para pediatras) y 31 (para médicos de familia), pero si llegamos a un acuerdo de 24 y 34 ese no sería el problema. El problema sería la gestión de todo lo que quede por encima de ese número de pacientes, es decir, ¿quién ve al paciente número 25, 26... hasta el número 60 o 70 que a veces tienen en consultas? Eso les crea a los profesionales muchísima incertidumbre”, ha explicado Ángela Hernández, secretaria general de Amyts al salir del encuentro con la Administración sin el acuerdo que se preveía la noche anterior. “Y la otra cosa que quieren [los afectados] es bastante sencilla: en septiembre de 2020 se cerró un acuerdo de huelga con unos compromisos que se han incumplido y quieren que se cumplan. Me parece algo tan razonable que es muy difícil no defenderlo, y eso implica dinero. ¿Estamos haciendo los médicos esto por dinero como nos ha insinuado? No, lo estamos haciendo para poder atraer médicos de familia y pediatras al sistema para que se pueda dar la calidad que saben que pueden dar a la población”.

Justo antes de entrar al tercer encuentro con la Consejería de Sanidad para firmar o no un acuerdo, Hernández ya avisaba de que los médicos les habían trasladado a los cuatro representantes del comité de huelga que, a pesar de los esfuerzos y el acercamiento previo, “la situación en primaria en la Comunidad de Madrid es tan grave que no es suficiente”.

Poco después, la Administración ha filtrado a la prensa en qué consistía la propuesta que los médicos han rechazado y que constaba de cinco puntos. En primer lugar, ha ofrecido establecer una agenda de 34 pacientes en medicina de familia con citas de 10 minutos y 24 en pediatría y con flexibilidad en los turnos de tarde con 15 minutos por paciente. En segundo, un programa específico de fidelización de residentes en medicina de familia y pediatría de Atención Primaria, por ser especialidades deficitarias: “se les ofrece a los residentes que acaben la formación en mayo de 2023 y años sucesivos como médico de familia o pediatra contrato de tres años”. En tercer lugar, una estabilidad para los médicos de familia que están haciendo funciones de pediatras. En cuarto, el compromiso de que, a partir de enero, todos los eventuales se convierten en interinos. Además, se va a proceder a negociar en la Mesa Sectorial la distribución de las 609 plazas fijas de la última Oferta Pública de Empleo (OPE) para médicos de familia. Y en quinto, avanzar en la implantación de los turnos mixtos para que los que están en turno de tarde puedan realizar turnos por la mañana para favorecer la conciliación familiar y profesional.

Alrededor de esos puntos había versado el acercamiento del martes por la noche. Pero el miércoles todo ha saltado por los aires, principalmente por la falta de presupuesto para llevar el plan a cabo y por la falta de confianza en una promesa que ya se incumplió hace dos años por el mismo Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

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“Una vez más nos han dejado claro que esto excede las competencias de la Consejería de Sanidad, ya lo sabíamos, llevamos años diciendo que la Consejería de Sanidad es una consejería intervenida por la Consejería de Hacienda en la Comunidad de Madrid”, ha insistido la secretaria general de Amyts. “Que el Gobierno decida quiénes son los interlocutores con los que hay que sentarse para solucionar esto, porque hay un conflicto en marcha que es muy doloroso, pero consideramos que hay que mantenerlo para no hacer otro cierre en falso de las soluciones de la atención primaria”, ha repetido.

Durante la mañana del miércoles, los médicos que se han concentrado frente a la Consejería de Sanidad seguían manteniendo su enfado por el constante deterioro que ha sufrido la profesión durante la última década, con gritos dirigidos al actual Consejero de Hacienda y extitular de la de sanidad, Javier Fernández Lasquetty, que tuvo que dimitir tras su intento de privatizar la sanidad en 2014 y tras el éxito de la marea blanca: “¡Lasquetty, baja y ábrenos la caja!″. Los médicos han trasladado después al equipo negociador de Amyts que querían seguir manteniendo el pulso mientras pudieran; a pesar de que cada día de huelga les supone 200 euros menos en la nómina.

Los médicos de familia piden una carga asistencial más acorde con lo que estipulan los organismos internacionales, es decir, ver un máximo de 31 pacientes al día en lugar de los 50 o 60 que atienden hasta ahora. Los pediatras, 21. Esas son las cifras necesarias para dedicar un mínimo de 10 minutos a cada enfermo, que es lo que establece la normativa. También quieren que se establezca una única agenda por médico nominal, sin que tengan que atender pacientes de otras agendas, tal y como sucede en la actualidad. Y, por tanto, que se consoliden los horarios para que se permita la conciliación, que es uno de los principales motivos que empujan a los profesionales a abandonar la Atención Primaria, además de mejoras retributivas que hagan atractiva esta especialidad y el compromiso real y efectivo de la Administración para agilizar los procesos selectivos.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ya había avisado el martes por la mañana que tenía intención de ceder en algo, aunque no en todo, y avanzó varias medidas que iban a poner sobre la mesa. Promesas antiguas que ya sirvieron al su Gobierno para convencer a los médicos hace dos años de que desconvocaran otra huelga, también en Atención Primaria.

En aquel momento, la presidenta aseguró que iba a subir los sueldos unos 6.000 euros al año a partir de principios de 2021, iba a contratar médicos para disminuir la carga asistencial e iba a disminuir las tareas burocráticas, como las de emitir bajas por enfermedad para pacientes hospitalarios. De hecho, la Comunidad de Madrid prometió que a partir del segundo trimestre de 2021 los especialistas de reumatología, psiquiatría, ginecología y obstetricia y urgencias hospitalarias emitirían las bajas por enfermedad de sus pacientes.

Nada de eso se cumplió. Por eso, ahora los médicos quieren algo más que buenas intenciones: una voluntad real de mejorar la calidad asistencial de la atención primaria y alguien que negocie de verdad.

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Sobre la firma

Berta Ferrero

Especializada en temas sociales en la sección de Madrid, hace especial hincapié en Educación o Medio Ambiente. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Cardenal Herrera CEU (Valencia) y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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