‘Voces desde la oscuridad’, una lección internacional de derechos humanos

La Fundación Robert F. Kennedy presenta la obra del dramaturgo chileno Ariel Dorfman, representada por primera vez hace más de 20 años y adaptada para la ocasión por Jon Viar

Un momento de la representación de ‘Voces en la oscuridad’, en el Teatro Beatriz este miércoles.
Un momento de la representación de ‘Voces en la oscuridad’, en el Teatro Beatriz este miércoles.Álvaro García

¿A quién le importan los derechos humanos? Supuestamente, a todos. En la realidad, a pocos. Es la reflexión que deja en el aire la representación de Voces desde la oscuridad, la obra de teatro escrita por el dramaturgo chileno Ariel Dorfman y adaptada por el cineasta vasco Jon Viar en ocasión del primer acto de la Fundación Robert F. Kennedy en España. Un texto complejo de interpretar y de escuchar, difícil y crudo, que tiene como base las más de 50 entrevistas que Kerry Kennedy, hija del senador y presidenta de la fundación, realizó a defensores de los derechos humanos de todo el mundo. La obra, que fue representada por primera vez en Washington DC hace 21 años, ha sido llevada a escena a lo largo de los años por actores de calibre internacional, como Sean Penn, John Malkovich, Maryl Streep y Julianne Moore, entre otros.

Este miércoles se estrenó en el Teatro Beatriz de Madrid una nueva versión con los testimonios inéditos de tres españoles que luchan por los derechos humanos: de la periodista Irene Villa, que a los 12 años sufrió un grave atentado de ETA, del sacerdote Ángel García y de Jon Viar, actor y director de esta adaptación.

“Cuando la fundación me llamó para ofrecerme hacer la obra y la dirección escénica me pidió incluir mi testimonio, me pareció raro”, admite Viar, que aceptó el reto y escribió un monólogo, interpretado por él mismo, donde cuenta su historia. Es el relato de una infancia marcada por dos obsesiones: el cine y ETA. En el escenario recuerda que a los ocho años descubrió que su padre había sido miembro de la organización terrorista y que estuvo en la cárcel por casi una década hasta salir con la ley de amnistía de 1977. La historia del progenitor le sirvió de inspiración para su documental Traidores, donde cuenta las persecuciones que su padre y otros exetarras sufrieron por renegar de la violencia de ETA en los años 2000.

En Voces desde la oscuridad, los testimonios de los defensores de los derechos humanos — interpretados por nueve estudiantes de la Universidad Americana CIS de Madrid — se mezclan con el escarnio de sus opresores, que repiten una y otra vez que “nunca va a cambiar nada”. Que no hay nadie a quien le importen las batallas que combaten a cambio de la propia libertad, o en algunos casos, de la propia vida. Como Digna Ochoa, la abogada mexicana cuyo cuerpo fue hallado sin vida en su oficina de Ciudad de México en 2001. O Guillaume Ngefa, que en los años noventa arriesgaba su vida a diario por exponer los abusos contra los derechos humanos cometidos por el dictador de Zaire, hoy República del Congo, Mobutu Sese Seko.

Antonio Garrigues Walker, el célebre jurista madrileño y presidente del bufete de abogados que lleva su nombre, no tiene muchas esperanzas en el futuro. En la charla que siguió a la representación se preguntó si verdaderamente hoy en día podemos decir que somos una humanidad mejor que la de las últimas décadas. “Pienso que la humanidad no está dando grandes saltos en las grandes ideas. Sí, hemos mejorado algo en el tema del machismo pero, ¿y los demás temas? En los países ricos no hablamos de derechos humanos. De vez en cuando, con estos actos, nos da la sensación de que somos gente sensible, que nos emocionamos. Pero no veo detrás de todo esto la fuerza necesaria para cambiar de verdad”.

Viar no comparte su pesimismo. Reconoce que, aunque a veces el asunto de los derechos humanos parece más una proclama genérica que una llamada a la acción, hay muchas cosas que se pueden hacer, empezando por reconocer los propios errores. “Hay una cosa que decimos en teatro y es que solo pensando contra uno mismo y evaluando lo que nos gusta y lo que no nos gusta, podemos aprender algo”. Para Irene Villa, la clave se encuentra en la educación que se imparte a las generaciones futuras: “Educo a mis hijos a vivir en el perdón y en la gratitud. Si aprenden esto cuando son niños, como lo aprendí yo, la vida se hace mejor. Si no eres capaz de perdonar vives toda tu vida con la mochila cargada de la culpa del otro. No puede ser que el ser humano sufra de manera tan absurda”.

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La Fundación Robert F. Kennedy, con sede en Washington DC, es una organización sin ánimo de lucro creada por familiares y amigos del senador Robert F. Kennedy, que fue un activo defensor de los derechos civiles hasta su asesinado en 1968, durante la campaña por la presidencia de Estados Unidos. En 2018 se constituyó oficialmente RFK España, tras varios años de realizar su programa Speak Truth to Power, una iniciativa educativa internacional dedicada a la capacitación y concienciación de los derechos humanos.

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