Selectividad

Triple error en el examen de Historia de España de la EBAU en Madrid

La prueba no se va a repetir y los organizadores solventan "la incidencia" pidiendo a los correctores que den por válidas las dos respuestas posibles a una pregunta mal redactada

Estudiantes de la rama de Ciencias se examinan de las pruebas de la EvAU en la Universidad Rey Juan Carlos, en Móstoles.
Estudiantes de la rama de Ciencias se examinan de las pruebas de la EvAU en la Universidad Rey Juan Carlos, en Móstoles.Marta Fernández Jara - Europa Pr / Europa Press

“Salieron del examen desconcertados, conmocionados y decepcionados, algunos lo contaban sin poder aguantar las lágrimas”, recuerda Esther Díaz, profesora de Filosofía del instituto La Serna de Fuenlabrada (Madrid), que acompañaba el martes a sus alumnos en los exámenes de la antigua selectividad, ahora Evaluación de Acceso a la Universidad (EBAU). Lo que pasó fue que la pregunta principal de Historia de España, una asignatura troncal en Bachillerato, estaba mal redactada, lo que puede dar al traste con su nota y, de paso, con su futuro. Básicamente, se les pidió que analizaran unos años del reinado de Isabel II que, en realidad, se corresponden más bien, aunque no exactamente, con los de la regencia previa de su madre, María Cristina, y del general Espartero.

El problema no afecta a los 43.300 alumnos que se enfrentan a la EBAU en Madrid porque los de ciencias lo hicieron el lunes y su examen “sí estaba bien”. Lo sufrieron los alumnos de letras, y no todos, porque en esta materia hay preguntas cortas y una de desarrollo, en la que pueden elegir dos opciones. Estaba en el apartado 3 del comentario de texto de la opción B ―la A era la creación del Estado franquista―, por lo que es difícil cuantificar el número de damnificados. Por ejemplo, del instituto La Serna hicieron la prueba mal planteada 60 de 106.

Díaz tranquilizó como pudo a sus estudiantes y comunicó lo sucedido a su instituto, que esta misma mañana ha presentado una reclamación “en defensa de los derechos de sus alumnos” ante el tribunal de la Universidad Rey Juan Carlos, donde se examinaron, explica el director, Julián D. Rincón Mateos.

Inicio del escrito de reclamación del examen de historia.
Inicio del escrito de reclamación del examen de historia.

Según el instituto, es “un triple y tremendo error”. Para empezar, el enunciado “no se corresponde con el dado por la universidad para preparar las pruebas”. El original es “el reinado de Isabel II (1833- 1868): la primera guerra carlista. Evolución política, partidos y conflictos. El Estatuto Real de 1834 y las Constituciones de 1837 y 1845″. Sin embargo, en el examen entregado a los alumnos, decía “el reinado efectivo de Isabel II (1833-1845). Evolución política. La Constitución de 1845″.

El enunciado es, además, “contradictorio, puesto que las fechas están mal y se corresponden más bien “con la regencia de María Cristina y Espartero”. En tercer lugar, “hace alusión a un concepto que no existe ya en el temario, el de reinado efectivo”. Isabel II fue proclamada mayor de edad con 13 años en 1843 y los examinadores preguntaban por los años en los que reinó de verdad, pero el término “efectivo” ya no se usa, lo que podía liar a los alumnos.

La pregunta generó “confusión” y, al expresar sus dudas a los profesores que cuidaban el examen, se produjo “una concatenación de errores” que se sumaron al inicial. “En cada aula, los profesores, como buenamente pudieron porque muchos no son de Historia, dieron respuestas diferentes sobre cómo entender la pregunta”, se lamenta el director. Pero ahí no quedó la cosa. Díaz cuenta que un profesor fue aula por aula diciendo que solo “se les iba a corregir esa pregunta si desarrollaban el reinado efectivo”.

Esta advertencia llegó en distintos puntos del examen según las universidades y, en algunos casos, a 30 minutos del final. “Algunos ya habían salido del aula y otros no pudieron terminar el examen porque tuvieron que rehacerlo, entre los meses que llevan encima, los nervios, la mascarilla, el calor...”, añade el director, que se queja de que no les dieran más tiempo. “Incluso un alumno rompió el examen y le dieron otro para volver a empezar”, añade la profesora.

Paula Madera, de letras mixtas y que quiere ser contable, es una de las perjudicadas. “Los de ciencias nos habían asustado porque su examen fue complicado, pero cuando vimos que era Isabel II nos pareció asequible e incluso para nota. Franco lo descarté porque no lo había repasado. Me dije: ‘Un minuto, relájate y empiezas'. Pero eché un ojo al comentario de texto y vi que la cronología no encajaba, así que decidí ponerme primero con lo demás”. Buena idea, ya que cuando en el “minuto 45 de 90″ le corroboraron el error, pudo afrontar la pregunta larga sin dudas. Salió contenta y se encontró “con el panorama”, porque a muchos de sus compañeros les había ido “fatal”. “Es un error garrafal que si lo comenten profesores de Historia, qué nos van a pedir a nosotros”, alega. La pregunta vale tres puntos, pero afecta al comentario de texto, con lo que están en juego hasta 4,5 puntos sobre 10.

El instituto pide “lo que piden los alumnos: poder examinarse otra vez”, aunque se temen que se tratará de arreglar “aplicando benevolencia en la corrección” o vía reclamación alumno por alumno. Proponen que se haga de nuevo el viernes, el último día, que se dedica a coincidencias. Pero el examen no se va a repetir, según han decidido a última hora del día el tribunal único y los organizadores de la EBAU. Rosa de la Fuente, vicerrectora de estudiantes de la Complutense y coordinadora de la prueba, ha explicado que “se detectó el error al empezar el examen, se comunicó a todas las universidades para que lo subsanaran sobre la marcha y se ha aplicado el protocolo habitual”: elaborar un informe.

La comisión organizadora, en su reunión de todas las tardes para analizar los incidentes del día, ha visto el informe y ha optado por pedir a los correctores que den por válidas las dos respuestas posibles y que hagan “una valoración cualitativa y global del conocimiento del tema en virtud de la coherencia y la calidad del texto del examen”, aunque no responda “en su totalidad a la cuestión”. También les piden que valoren “la posibilidad de que, por falta de tiempo, no se hubiera podido completar”. En un comunicado, consideran que “las medidas adoptadas han evitado que los estudiantes resulten perjudicados” y califican los hechos de “incidencia”, en ningún momento de error.

“Pero es un error de bulto, no del matiz, y en la propia formulación”, subraya Esteban Álvarez, presidente de la Asociación de Directores de Institutos Públicos de Madrid (Adimad), que no es partidario de repetir la prueba. “Quedará recogido en el acta de la comisión organizadora y se pedirán explicaciones a la comisión de materia que puso el examen”, avanza Álvarez, que apunta el origen del problema: “Parece que esta comisión, con dos profesores de instituto y el resto, de la universidad, cometió el incompresible error de usar el temario de hace 10 años”. El representante de los directores recuerda a los estudiantes que están en su derecho de pedir revisión. Las notas saldrán el 16 de julio, momento en el que se abre el periodo de reclamaciones.

Carlos de Carlos, historiador y coordinador de la EBAU en la Autónoma, también resta importancia a lo sucedido. “Es un error humano que se ha magnificado”, opina De Carlos, que cree que “los alumnos no son tontos” y que se “entendía bien”. Según De Carlos, ha afectado “a muy pocos alumnos” y solo hay una reclamación oficial y alguna queja informal, como dos correos que ha recibido él mismo. “Cuando se está con los nervios a flor de piel, en chavales de 17 y 18 años, un error así les puede hacer dudar de si se lo saben o no y confundir, puede ser un factor que desate ansiedad y penalizar su rendimiento”, le replica Jesús de Blas Ortega, doctor y profesor de Geografía e Historia del IES Joaquín Rodrigo de Vicálvaro, en un correo enviado a la coordinación de la EBAU.

Desde esta mañana, los exámenes se están corrigiendo. Una miembro del tribunal de Móstoles con 30 años de experiencia y que prefiere no dar su nombre tiene 150 exámenes sobre la mesa y, de siete que ha corregido, ha suspendido a uno. Su coordinador le envió un correo en el que, en la línea de lo decidido finalmente, le pidió “benevolencia” y que dé por correctas las dos posibilidades. Esta docente, que se dio cuenta del “despropósito” nada más repartir del examen, cree que sí es grave y que inducía a “una confusión enorme”.

Isabel Galvín, responsable de enseñanza de CC OO Madrid, reclama a la Consejería de Educación que aclare lo sucedido, que “se asuman responsabilidades” y que se den a todos los tribunales “instrucciones que eviten una penalización” y que cada tribunal acabe haciendo “lo que le parezca”. El sindicato también incide que este tipo de errores “se repiten todos los años y no es aceptable”, por lo que proponen que “un profesor de Bachillerato en activo revise las pruebas”. Adimad también reclama que se evalúe “el procedimiento y composición de las comisiones que preparan los exámenes, porque todo el proceso es muy opaco y no es la primera vez que ocurren cosas parecidas”.

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