ELECCIONES CATALANAS

El nuevo parlamento catalán será el más paritario de la historia con un 47% de mujeres

La cámara catalana ha tardado 41 años en equilibrar la representatividad entre ambos sexos

Una mujer con su hijo sigue el pleno especial en el Parlament en defensa del movimiento feminista
Una mujer con su hijo sigue el pleno especial en el Parlament en defensa del movimiento feministaCarles Ribas

La XIII legislatura del Parlament de Cataluña será la más paritaria de todas. La representación de ambos sexos en la cámara no llega al 50%, pero se acerca mucho: 64 mujeres frente a 71 hombres. Es decir, un 47% de diputadas. Con 41 años de historia moderna tras la recuperación de la democracia, la presencia de mujeres en la cámara catalana ha experimentado parecida evolución que el conjunto de la sociedad y su incorporación ha sido progresiva. Para la socialista Rosa Barenys, una de las siete diputadas de la primera legislatura del Parlament (1980/1984), que se esté a un paso de lograr el 50% es “algo precioso, una maravilla”.

En el Parlament que se constituirá en marzo, en algunos partidos habrá más diputadas que diputados. Eso pasa en el PSC y ERC que tendrán 17 diputadas de los 33 escaños que alcanzaron cada uno de ellos en las elecciones autonómicas del 14F. En la CUP, también serán más las diputadas, cinco de nueve. En Junts, 15 de 32. De los tres escaños del PP, dos los ocuparán mujeres y en el caso de En Comú Podem, de sus 8 diputados, tres son mujeres. También serán tres las diputadas de Vox frente a ocho hombres y de los seis de Ciudadanos, dos son mujeres.

El paso de las legislaturas ha marcado la incorporación de la mujer a la cámara catalana que fue más bien pobre hasta el cambio de milenio. En la primera legislatura, en 1980, entre los 135 diputados, solo hubo 7 mujeres: 3 de CiU, dos socialistas y dos del PSUC. Una de ellas fue Rosa Barenys, diputada por el PSC: “Fue el 10 de abril de 1980, lo recuerdo muy bien porque fue muy emocionante ser una de las primeras diputadas en una cámara que se acababa de recuperar. Las leyes republicanas establecían el plano de igualdad entre hombres y mujeres pero no se llegó a plasmar en el Parlament. Luego ya estalló la guerra y después el franquismo”, explica. Experta en el área de los servicios sociales, Barenys fue presidenta de la Comisión de Política Social del primer Parlament y una de las impulsoras de la Ley de Servicios Sociales que se aprobó en 1985. “Las que llegamos veníamos de diferentes sectores y se nos encargaron esas materias. Recuerdo que promovimos la primera comisión de trabajo de mujeres y que empezamos a trabajar y a recibir en el Parlament a entidades organizadas de diferentes sectores. Nuestro principal objetivo era escuchar”, recuerda. “Nosotras estábamos convencidas de que lo importante era entrar y estar en las instituciones. Lo demás, ya vendría, como se está demostrando”, resume.

Pero la incorporación de las mujeres al Parlament fue lenta y durante las primeras legislaturas justo llegaron a representar el 10% de los diputados. Tras las elecciones de 1992, fueron 17: 8 de CiU, seis del PSC, 2 de Iniciativa per Catalunya y una del PP. Al cambiar el milenio, en las elecciones de 2003, la proporción de diputadas era del 23% y fue subiendo progresivamente en las sucesivas legislaturas: 31% en 2003/2006, un 35% en la siguiente y alcanzar un 41,5% entre los diputados electos de la cámara de la legislatura más corta, la de 2010/2012. La decisión de elaborar listas cremallera en algunas formaciones fue decisiva para facilitar el acceso de más mujeres.

Los periodos legislativos del inicio del procès fueron de cierto retroceso en la representatividad de las mujeres en el Parlament: un 40% en la legislatura de 2012/2015 y bajó al 38% en 2015/2017 para remontar al 42,3% en el Parlament resultante de las autonómicas de diciembre de 2017. Ahora, la proporción de mujeres en la cámara catalana que se constituirá en marzo será del 47%.

Según la radiografía del Estudio de las Mujeres en el Parlament, realizado por la cámara catalana, desde 1980 hasta la octava legislatura ( 2006/2010), los partidos que tuvieron más diputadas fueron el PSC e Iniciativa per Catalunya, aunque el PP les tomó la delantera en las elecciones de 1992. En los 23 años de la hegemonía de la antigua Convergència i Unió con Jordi Pujol como presidente y cabeza de lista en seis periodos (desde 1980 al que finalizó en 2003), la representación de diputadas fue muy discreta, cuando no simbólica, teniendo en cuenta que CiU era el grupo más numeroso y rebasó la mayoría de 68 diputados en tres legislaturas. Durante esos mandatos, las diputadas de CiU no alcanzaron el 15%.

Esquerra Republicana también tardó años en tener una diputada y la primera, y única de 12, lo fue en las elecciones de 1999/2003 con Àngel Colom como jefe de las filas republicanas.

Más mujeres a partir de 2000

Los dos tripartitos (el presidido por Pasqual Maragall 2003/2006 y el de José Montilla 2006/2010) marcaron la entrada en el Parlament de un número importante de mujeres; del PSC fueron el 40%, un 44% de ICV-EUiA, un 40% del PP y un 30% de ERC. CiU, con Artur Mas como jefe de filas, incrementó la presencia de diputadas hasta un 42% y tanto el PSC como ICV llegaron a la paridad de sus representantes en la legislatura de 2010/2012. La misma en la que ocho de los 18 escaños que cosechó el PP, un partido que históricamente ha tenido una notable presencia femenina, fueron mujeres. Las diputadas republicanas alcanzaron la paridad en la legislatura que concluyó en diciembre pasado.

Los partidos de más reciente incorporación en el Parlament también han incrementado la representación femenina legislatura tras legislatura. Ciudadanos no tuvo diputadas en la legislatura que se estrenó en el Parlament, en el 2006, en la que obtuvo tres escaños. En la cámara que se constituyó en 2015, hubo nueve diputadas de la formación naranja frente a 16 diputados. La proporción fue mayor en las autonómicas que ganó, en 2017: 15 mujeres de sus 36 escaños.

El grupo parlamentario de los comunes se estrenó en la legislatura de 2015 con cuatro diputadas de sus 11 escaños, una proporción que creció en la última legislatura en la que de sus 8 diputados, cinco fueron mujeres. En el caso de la CUP, en las dos primeras legislaturas como grupo parlamentario, las diputadas eran una de cada tres hasta la última en la que fue paritario. Y en la que arrancará en marzo, habrá más diputadas anticapitalistas (5) frente a 4 hombres.

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