Poner al día la red de Rodalies requerirá una inversión de 1.000 millones anuales hasta 2030
La Generalitat pide al Gobierno que pague los 600.000 euros diarios que cuesta abrir el peaje de la C-32 y los 4,1 millones de los servicios alternativos de autobús

El caos ferroviario que afecta a Rodalies desde hace más de dos semanas ha sacado a relucir todas las carencias del sistema de trenes de proximidad en Cataluña, y no son pocas. A la realidad que el usuario va sufriendo cada día, la Cambra de Comerç de Barcelona añadió este jueves una valoración más contundente e institucional: “Se han hecho las cosas mal y hay que ponerle remedio. Lo estamos pagando muy caro”, dijo Alícia Casart, directora de infraestructuras de la Cambra, una de las instituciones que mejor ha monitorizado históricamente la situación de la red viaria y ferroviaria en Cataluña.
La entidad denuncia que el déficit histórico en ferrocarril en la comunidad autónoma es tan grande que, a la mínima que ha llovido con cierta intensidad, todo ha empezado a venirse abajo. Y el plan inversor de Rodalies 2020-2030 que se trazó para revertir esta situación está demostrando ser insuficiente. Este programa acumula un retraso de 1.000 millones de euros en las adjudicaciones previstas hasta ahora, y de 800 millones en la ejecución de inversiones prometidas, y además, según Casart, ha resultado ser pobre en planificación y en prioridades. Para recuperar el tiempo perdido y solucionarlo, la Cambra estima que deben ejecutarse inversiones de 1.000 millones de euros anuales de aquí a 2030 (el doble de lo que se ha ejecutado anualmente en los últimos cinco años), que se redefinan las prioridades y se planifique mejor, y que la sociedad civil pueda entrar en la gobernanza de la nueva empresa mixta entre Estado y Generalitat que debe gestionar Rodalies.
Un ejemplo de la mala gestión de las prioridades en el plan de Rodalies es el túnel de Rubí (Barcelona). Esta galería llevaba cerrada 10 días, cuando en el marco de las inspecciones extraordinarias que llevaron a cabo Adif, Renfe y los maquinistas —tras el accidente ferroviario mortal de Gelida, que encendió las alarmas y obligó a revisar toda la infraestructura castigada por las lluvias—, valoraron que faltaban medidas para garantizar la seguridad de la infraestructura. El cierre de este túnel, que se ha reabierto parcialmente este jueves, ha interrumpido completamente no solo la circulación de trenes de pasajeros por ese tramo, sino toda la circulación de mercancías por ferrocarril que vienen desde el Puerto de Barcelona y van hacia la frontera francesa. Sin embargo, la grieta en el túnel que ha provocado su cierre es algo que el gestor ferroviario ya conocía desde hacía tiempo. Pero en lugar de priorizarlo como una actuación urgente dentro del plan de Rodalies, los 23,3 millones de euros para su reparación no se licitaron hasta agosto de 2023, tres años después del inicio del plan. “Es un problema de prioridades, es todo muy preocupante”, ha admitido Casart.
La inversión total prevista en el plan de Rodalies es de 6.345,92 millones de euros entre 2020 y 2030. En la primera fase (los primeros cinco años) se han ejecutado 2.666 millones de los 3.462 millones que se deberían haber alcanzado. En cuanto a adjudicación y licitación, solo se han adjudicado 3.057 millones de los 4.012 millones previstos, y se han licitado 4.199 millones de los 5.182 prometidos. Es decir, que en todas las etapas del proceso de inversión hay retrasos. Aunque el Gobierno asegura que plan va cogiendo ritmo y cada año se licitan, adjudican y ejecutan más inversiones, Casart ha alertado de que los retrasos acumulados tendrán efecto en la segunda fase.
En esta segunda fase todavía quedan trenes por comprar y sustituir a los actuales, pero sobre todo se trata de proyectos de obras de infraestructuras, que son las que precisamente han fallado estos días. Dentro del Plan de Rodalies, el plan de reposición de activos para toda la década es de 1.018 millones, de los cuales se han ejecutado 530 millones. Esta partida de mantenimiento se ha elevado ahora hasta los 2.243 millones, lo que, según Casart, demuestra que solo ahora el operador ferroviario y el Gobierno se han dado cuenta de que la prioridad tiene que ser el mantenimiento.
El déficit histórico en inversiones y el reguero de incidencias que viene afectando a la red de Rodalies desde hace décadas han hecho que la Cambra no se haya sorprendido del caos desatado tras el accidente de Gelida, cuando se suspendió total o parcialmente la circulación durante días, con afectaciones que todavía duran. “Desgraciadamente no nos ha sorprendido, aunque sí nos ha sorprendido la magnitud en la que ha ocurrido”, ha dicho el vicepresidente tercero de la Cambra, Miquel Martí. En una comparecencia muy crítica, tanto Casart como Martí han explicado que “la red de Rodalies no hay por donde cogerla” y que ahora es el momento de invertir y coger velocidad de crucero, fijando prioridades claras. En esta línea, Martí ha alertado de que, si no se ejecutan estas inversiones de forma rápida, habrá un efecto sobre la economía catalana, aunque ha admitido que todavía es pronto para cuantificarlo. Para problemas como la interrupción del flujo de mercancías, la Cambra pide que haya planes de contingencia reales que permitan tener una alternativa por ferrocarril cuando una línea tiene que cortarse.
Reclamación al Gobierno
El funcionamiento de Rodalies es “pésimo”, la falta de inversión en la red ha sido una constante y el traspaso del servicio se tenía que haber hecho mucho antes. Con estas premisas se presentó este jueves en el Parlament la consejera de Territori, Sílvia Paneque. La consejera envió dos mensajes, uno para el Gobierno central y otro para la oposición. Al Gobierno le reclamó no solo que cumpla con las inversiones pendientes, sino que pague el coste de las medidas que se han puesto en marcha para paliar la actual crisis. Y es que solo los 230 autobuses de sustitución han costado 4,1 millones. Para la oposición tuvo palabras no menos punzantes. Paneque acusa a Junts —que sigue insistiendo en reclamarle la dimisión— de no haber hecho todo cuanto estaba a su alcance para obtener el traspaso del servicio cuando tuvieron ocasión de hacerlo, que Paneque ha situado en el año 2010, con Artur Mas en la Generalitat.
Paneque, ante las críticas de Junts y las continuas peticiones de dimisión, acusó a los postconvergentes de haber podido iniciar el traspaso de la red ferroviaria “en 2010”. Un traspaso que “no se ha hecho hasta 2026”, ha recordado este jueves. “Jugaron al todo o nada y esto nos llevó a la nada”, ha dicho en referencia a Junts. Paneque, ha culpabilizado, también, a los gobiernos del PP de la desinversión de la infraestructura y ha anunciado que la gratuidad de Rodalies continuará hasta que finalice la crisis y se restituya el servicio. La Consejera de Territori advirtió ayer que reclamará al gobierno central los 4,1 millones de euros que cuesta los 230 autobuses que realizan el servicio de autobuses alternativos para cubrir tramos de Rodalies y los 600.000 euros diarios que cuesta mantener abierto el peaje de la C32.
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