Las Ramblas, un torrente de vida tras los atentados

El poeta y diplomático Manuel Montobbio vacía su alma en ‘Rambles de la vida’

Ofrendas en recuerdo a las víctimas del atentado, en el mosaico de Miró, en las Ramblas.
Ofrendas en recuerdo a las víctimas del atentado, en el mosaico de Miró, en las Ramblas.Miriam lázaro

Malgrat els que volen fer / les Rambles / de la mort / les Rambles / del dolor, / seguirem fent / les Rambles de la vida / seguirem fent / les Rambles / de l’amor. Los primeros versos del largo poema Rambles de la vida (Pagès Editors) de Manuel Montobbio son una declaración de amor, una invocación y un propósito tras el atentado terrorista del 17 de agosto de 2017 en esta arteria urbana y sentimental de Barcelona. Un mensaje de optimismo para que las Ramblas, ese potentísimo “catalizador de sentimientos y recuerdos”, en palabras del autor, vuelvan a ser caudal de vida.

Más información
“La Rambla es para quien la ramblea”
¿Quién se acuerda de las víctimas?
Fotos inéditas del 17-A

A Manuel Montobbio, diplomático y poeta español —en aquel año, embajador en Andorra—, aquella tragedia brutal e incomprensible le provocó un torrente de emociones que enseguida se literaturizaron: “Escribí el libro en dos o tres días”, explica. “Fue algo muy impulsivo que me salió del alma. El poeta es como el zahorí que encuentra una corriente de agua subterránea y la tiene que aprovechar. El poeta la tiene que transcribir”.

Los citados primeros versos los escribió en el acto institucional de repulsa del atentado como cónsul que era, pero sin dejar de lado su persona: “Más allá del diplomático está la persona”, explica. Y esa persona, ese barcelonés herido —como todos— sintió la necesidad de recorrer las Ramblas y, el día 26 de agosto, nueve después de la tragedia, con ocasión de la manifestación multitudinaria que se convocó, se descubrió ante las Ramblas de su vida, que son las Ramblas de todos los barceloneses. “Vi el gran altar en que la gente había convertido el lugar donde paró la furgoneta”, recuerda. Y se le dispararon las emociones.

“La identificación entre el recorrido o el viaje por las Ramblas y el viaje por la vida es el que da el sentido último al título, e inserta la obra en la tradición de la vida como viaje”, explica Montobbio. “Las Ramblas son muchas, una tras otra, cada una con su nombre, y cuando se juntan se convierten en esa gran avenida de la vida”. El libro es un poema río por el que transcurren esos recuerdos del autor, comunes a cualquier barcelonés: “Muy pocas otras ciudades en el mundo tienen un paseo como este, te”: M’acompanyen / sempre / les Rambles / que m’habiten / endins. Por las 40 páginas que ocupa el poema —precedidas de unas interesantes “claves para ramblear Les Rambles de la vida”— desfilan recuerdos de su niñez y su juventud, de García Lorca y sus floristas, de cualquier ciudadano o visitante al que, inexorablemente, también las Ramblas han hecho suyo. “Por eso digo que el libro es un relato colectivo poemizado”, señala Montobbio.

Pero, además de un poema, Les Rambles de la vida es una invocación. “Invoco a los ángels de las Ramblas”, revela. Exige a esos ángeles que nos inspiren para evitar ese inmenso dolor. Y les reprocha: Què fèieu / on éreu / què sentíreu / la tarda / del disset d’agost.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Montobbio ha intentado un acto de curación de las heridas, de investigación del alma, porque “a veces solo el alma puede darnos respuestas a las preguntas de la razón”. En el fondo, si hay algún mensaje en los versos, es de optimismo: “Escribirlos me ha dado esperanza y, también, la ilusión de poderla contagiar”, sentencia el poeta.

Sobre la firma

Toni Polo Bettonica

Es periodista de Cultura en la redacción de Cataluña y ha formado parte del equipo de Elpais.cat. Antes de llegar a EL PAÍS, trabajó en la sección de Cultura de Público en Barcelona, entre otros medios. Es fundador de la web de contenido teatral Recomana.cat. Es licenciado en Historia Contemporánea y Máster de Periodismo El País.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS