Aragonès toma posesión este lunes con Junts encallada en elegir a su vicepresidente

Roger Torrent, el expresidente del Parlament, será el consejero de Empresa

El 'president' Pere Aragonès (de espaldas) conversa con la presidenta del Parlament, Laura Borràs, en presencia del expresidente del Parlament, Roger Torrent, en una imagen de archivo.
El 'president' Pere Aragonès (de espaldas) conversa con la presidenta del Parlament, Laura Borràs, en presencia del expresidente del Parlament, Roger Torrent, en una imagen de archivo.Quique Garcia / EFE

Pere Aragonès (ERC) tomará posesión esta tarde como presidente de la Generalitat, pero aún no se conoce al completo el gabinete que le acompañará en el Govern. En Junts el debate para proponer un nombre para la vicepresidencia y el resto de las consejerías está siendo complicado, y varias voces de la formación critican el secretismo de Jordi Sànchez, su secretario general, quien niega cualquier cisma, aunque dos miembros de la Ejecutiva han rehusado ser consellers.

El acuerdo de Govern firmado entre ERC y los de Carles Puigdemont establece que cada formación tendrá siete consejerías y que el reparto será paritario. En Junts también recae la vicepresidencia, una cartera sin contenido propio pero de perfil político que se une a otro departamento al que se le quiera dar un peso específico. En las filas republicanas recuerdan que es una decisión de Junts, pero observan con perplejidad la profundidad de la división interna en su socio de gobierno por la manera como se selló el pacto. Esta polémica, a efectos prácticos, implica que aún no se sepa quién tendrá la máxima representación en el Govern por parte de Junts.

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Sànchez, en una entrevista al diario Ara, aceptó que el último tramo de las negociaciones —el fin de semana del 15 y 16 de mayo, cuando se reunió en solitario con Aragonès— fue un “acto de autoridad” para cerrar el pacto y que hay algún grado de descontento por el resultado. Durante los más de 90 días de conversaciones con los republicanos, la manera casi personalista con la que el expresidente de la ANC llevó el diálogo molestó a algunos dirigentes de Junts.

A ese hermetismo se sumó, además, la dificultad de estar aislado por su condición de preso. Sànchez cumple una condena de nueve años por sedición en la prisión de Lledoners. Pero los otros líderes del procés, con quienes comparte centro penitenciario —Josep Rull o Jordi Turull, por ejemplo— también se han quejado a sus entornos de que Sànchez no les incluyó en las deliberaciones. Algo que, además, se ve reflejado en que el ala más pragmática y proveniente de las viejas familias convergentes no tiene asegurada su representación en el nuevo Ejecutivo. Pese a que Puigdemont ha intentado enviar un mensaje de unidad y de apoyo al nuevo Govern, las voces que creen que el acuerdo se cerró en falso arrecian, y el cisma es evidente. Varias de las fuentes consultadas creen que Sànchez se dejó presionar por las entidades independentistas en el tramo final de la negociación.

Espantada de Artadi y Rius

Los nombres sugeridos por Junts para los departamentos de Economía (Jaume Giró) y Acción Exterior (Victòria Alsina) han salido prácticamente en respuesta a las polémicas decisiones de Elsa Artadi y Josep Rius, vicepresidentes de la formación y miembros de la comisión negociadora con ERC, de no participar en el nuevo Ejecutivo. A Artadi se le daba por segura vicepresidenta y titular del área económica. A Rius, exjefe de gabinete de Carles Puigdemont, se le ubicaba en Exteriores.

El diputado de Junts y expresidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, defendió el sábado la designación de Giró. Varias voces de la izquierda, como el líder de CC OO de Cataluña, Javier Pacheco han criticado su elección por el perfil “neoliberal” y porque el modelo dibuja el hecho de que la Fundación La Caixa, en muchos momentos, casi reemplazara a la Administración en la atención social. Sin ella no se habría llegado a muchos hogares. “Él fue el único que votó en contra del cambio de sede [social de La Caixa en 2017, durante el procés y le costó su salario de alto directivo]. Es alguien que pone por delante el país y sus valores”, sostuvo Canadell en TV-3. ERC permanece callada.

El nombre de Alsina, según Ara, da un poco de aire a la paridad. La búsqueda de nombres femeninos para el nuevo Ejecutivo también ha puesto a las cúpulas de los partidos ante el espejo. La más que posible encargada de Acción Exterior ha sido titular de la embajada de la Generalitat en Washington. Tiene 38 años y un máster en Gestión Pública por la Pompeu Fabra (UPF). Su dilatada carrera académica incluye trabajos en la Harvard Kennedy School.

El resto de las carteras de Junts —Universidades, Justicia, Políticas Digitales e infraestructuras, Servicios Sociales y Salud— aún no tienen nombre propio. En las quinielas está Josep Maria Argimon, que fue una promesa electoral de Laura Borràs, y los diputados Gemma Geis y Jordi Puigneró, que después de imponerse a Damià Calvet para tener un sitio en el Govern, podría ser el nuevo vicepresidente.

Por el lado de ERC, el expresidente del Parlament, Roger Torrent, ocupará la cartera de Empresa y Trabajo, según adelantó El Periódico; Laura Vilagrà estará en Presidencia; Joan Ignasi Elena en Interior y Josep González Cambray en Educación.

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