Empresarios, sindicatos y el sector social piden “responsabilidad” y no repetir elecciones en Cataluña

Los agentes sociales lamentan la inacción legislativa en plena crisis sanitaria y económica

Los secretarios generales de UGT y CC OO en Cataluña, Camil Ros y Javier Pacheco, en la manifestación del 1 de mayo.
Los secretarios generales de UGT y CC OO en Cataluña, Camil Ros y Javier Pacheco, en la manifestación del 1 de mayo.KIKE RINCÓN - EUROPA PRESS (Europa Press)

La amenaza de bloqueo en las negociaciones entre los partidos que pueden formar un nuevo Gobierno catalán tiene en alerta a los agentes sociales. Empresarios, sindicatos, colegios profesionales y representantes del tercer sector avisan de que una repetición electoral sería la peor de las noticias, ya que alargaría aún más el periodo de gobierno en funciones y de parálisis legislativa y ejecutiva, en plena pandemia y con una crisis económica y social que se prevé muy dura. Recuerdan, además, que Cataluña arrastra varios años de inestabilidad política, en los que las políticas de medio y largo plazo han quedado relegadas a un segundo plano.

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En los últimos cuatro años, Cataluña ha vivido largos periodos con un Gobierno en funciones o con su capacidad política limitada. El resultado ha sido una actividad legislativa y ejecutiva que, según los sindicatos y entidades, es pobre en comparación con lo que podría haber sido. Cuando en octubre de 2017 se aplicó el artículo 155 de la Constitución como respuesta a la celebración del referéndum del 1-O, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, se abrió un periodo de dos meses hasta las elecciones. Tuvieron que pasar cinco meses más hasta que se eligió a Quim Torra como presidente de la Generalitat. Esos siete meses sin un Govern en plenas funciones ya pasaron factura. En enero de 2020, el president dio por agotada la legislatura tras los constantes desacuerdos entre los socios del Govern, Junts per Catalunya y ERC, los que ahora tampoco se ponen de acuerdo para conformar un Ejecutivo. Tras unos meses muy marcados por la irrupción de la pandemia, en octubre el Tribunal Supremo inhabilitó a Torra y el vicepresidente Pere Aragonès asumió sus funciones. Se abrió así un nuevo periodo de transición que dura hasta hoy, siete meses después de la destitución de Torra y 86 días después de la celebración de las elecciones del 14-F.

El desacuerdo para la formación de un nuevo Govern abre la puerta a que se alargue la inestabilidad. “Sería nefasto, no podemos esperar más. Venimos de unos años de inestabilidad política brutal, y ahora estamos en un momento de gravedad social muy grande”, argumenta Francina Alsina, presidenta de la Taula del Tercer Sector. La tasa de riesgo de pobreza en Cataluña está en el 19,5% de la población, un dato que es anterior a la pandemia y que, augura Alsina, crecerá sustancialmente: desde que empezó la crisis sanitaria, las entidades sociales han atendido a 800.000 personas por necesidades básicas, un 30% de las cuales han pedido ayuda por primera vez en la vida. “Tenemos una crisis social sin precedentes, por eso necesitamos un Gobierno ya, no serían de recibo unas nuevas elecciones. Confiamos en que sean suficientemente responsables y prioricen los intereses de la ciudadanía por delante de los partidistas”, asevera. Alsina advierte de que en los periodos de política en funciones no se llevan a cabo cambios legislativos de calado ni políticas pensadas a medio o largo plazo, y que solo se aprueban “parches o medidas de urgencia”: “Tenemos problemas crónicos de pobreza, precariedad laboral, acceso a la vivienda… Ahora por ejemplo tenemos una moratoria en el pago de alquileres e hipotecas hasta agosto, pero qué pasará cuando acabe? No hay políticas pensadas”. Alsina considera que lo primero que debería hacer el nuevo Govern es empezar a elaborar unos nuevos presupuestos, “esta vez sí 100% sociales” y desarrollar leyes como la del Tercer Sector, con la que están de acuerdo todos los partidos, pero que no puede ponerse en marcha por estar el Parlament cerrado.

El presidente de la Confederación Empresarial del Tercer Sector Social, Joan Segarra, reclama el final “de este periodo tan largo de inestabilidad política de gobiernos en funciones”, sobre todo ante el contexto de “emergencia social” que ha llegado después de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus. “Los retos son inmensos”, dice, por lo que llama a actualizar los presupuestos y que el nuevo Ejecutivo negocie cuanto antes las prioridades con las entidades sociales.

Desde el ámbito de la empresa se detectan dos objetivos claros y urgentes para este Govern: que sea capaz de trabajar ya en unos nuevos Presupuestos que superen los de 2020 y que puedan asumir decisiones acerca de los fondos europeos de reactivación Next Generation de la UE. Para ello, en todo caso, reclaman un Ejecutivo fuerte y que ponga fin a meses, si no años, de gobiernos interinos. “Necesitamos generosidad y diálogo entre partidos”, dice solícito el presidente de Pimec, Antoni Cañete. En su opinión, es relevante asegurar “una mayoría parlamentaria” para toda la legislatura que dote de estabilidad al nuevo gobierno, aunque este lo integre una única fuerza política.

Fomento del Trabajo mantiene su posición de que es necesario alcanzar cuanto antes “un Gobierno estable, sólido y fuerte”, tal y como manifestó antes de las elecciones y mantuvo al conocer los resultados. Como Pimec, considera un error estratégico la lógica de vetos que han seguido las formaciones independentistas, que suscribieron un acuerdo que bloqueaba un posible apoyo al PSC, y la negativa del PSC a dar sus votos a una formación con programa independentista.

Este jueves el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha considerado “una irresponsabilidad” permitir ir a unas nuevas elecciones y ha advertido que “la falta de un gobierno puede desembocar en una crisis social”, ante la gravedad de la situación económica que ha dejado la pandemia. Teme Sánchez Llibre que unas nuevas elecciones acaben paralizando también el segundo semestre político en Cataluña.

La posibilidad de que se repita la coalición formada por ERC y Junts se antoja difícil, expresan diversas fuentes consultadas a causa de las desconfianzas larvadas en los últimos meses y que no han sido superadas tras las elecciones, como ha quedado de manifiesto con las amenazas de ruptura de los últimos días. Aunque también ven difícil que Junts asuma la conformación de un Govern sin estar presente por el riesgo de resquebrajarse internamente.

Los sindicatos asisten perplejos ante la falta de interlocutor que representa la interinidad del Govern. “Queremos que se configure un Ejecutivo ni que sea para criticarlo. Unas elecciones no aportarían nada, porque los resultados serían similares y perderíamos medio año más”, dice Camil Ros, secretario general de UGT. “Ahora el Govern está en funciones y gestiona el día a día, pero no hay medidas de futuro ni se preparan los presupuestos, que todavía son los de antes de la pandemia”, añade. Su homólogo en CC OO, Javier Pacheco, cargó el martes con dureza en una rueda de prensa contra la incapacidad de ponerse de acuerdo de los partidos. “Repetir elecciones sería una irresponsabilidad absoluta, hay que encontrar consensos”, dice. Pacheco considera que en los últimos años el Govern no ha estado a la altura por la inestabilidad política: “Es un interlocutor necesario, pero ha estado ausente. Por ejemplo, hemos perdido cuatro años importantísimos en el ámbito industrial, con un Pacto Nacional por la Industria que no se ha implementado como queríamos. Ahora es muy importante tener gobierno para los fondos europeos de reconstrucción”.

Desde el ámbito sanitario tampoco entienden el bloqueo. “Necesitamos un Govern y todo lo que sea mantener esta incertidumbre no es bueno”, reclama el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona (COMB), Jaume Padrós. “Ir a unas nuevas elecciones sería un fracaso y afectaría el ánimo colectivo”. El sector presentó durante la pandemia un documento que recoge las necesidades del sistema sanitario y Padrós reclama que el Govern aproveche esta hoja de ruta. “Si no se aprovecha será un flaco favor al sistema”, concreta, “porque el nivel de consenso actual en el sector sanitario no lo había visto nunca. El Govern no debe desaprovechar esta oportunidad”. El presidente del COMB dice que el actual bloqueo parlamentario no afecta al día a día, pero sí puede tener consecuencias en las iniciativas a medio plazo. “Hay cambios que no pueden esperar y tenemos los fondos europeos a las puertas. Hay que poner en marcha iniciativas de modelos de organización y marcos jurídicos que requieren tiempo, y debemos empezar ya. La atención primaria tiene que responder a unas necesidades diferentes a las de hace 20 años. Padrós también reclama fortalecer las relaciones de la Generalitat con el Gobierno. “Las relaciones entre Cataluña y el Estado son importantes porque los recursos dependen de ello, pero hay temas sectoriales como la sanidad que deberían hacerse al margen de la discusión de la financiación autonómica”.

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