Elecciones catalanas. Del pujolismo al 'procés'

“Esta vez, cederé mi voto”

Júlia Humet, abogada especializada en violencia machista, sigue sin sentirse representada por las opciones políticas

La abogada Júlia Humet, el pasado miércoles.
La abogada Júlia Humet, el pasado miércoles.Albert Garcia

En 2003, cuando después de mucho tiempo se celebraban unas elecciones catalanas sin Jordi Pujol, Júlia Humet tenía 21 años. Entonces dijo a este diario que ninguna opción política la representaba. Ahora, 18 años después, sigue pensando lo mismo. “En todos estos años, he votado alguna vez en algunas elecciones, pero en general, no lo he hecho”, cuenta, por teléfono. Para el 14 de febrero, ha buscado una opción distinta. “Me he apuntado a una iniciativa para poder ceder el voto a una persona que tiene una situación administrativa en España que no le permite votar”, explica.

Más información

Con 21 años, Júlia formaba parte de Endavant, una organización de la Esquerra Independentista catalana, vinculada en la actualidad a la CUP. Entonces, en 2003, no existía el partido de los anticapitalistas. Ahora, con varios diputados de la formación en el Parlament, y después de su papel clave en los momentos más delicados de 2017, Júlia tampoco tiene intención de votarles. “La política institucional no acaba de ser el camino en el que me siento cómoda”, explica. Tras muchos años, ya no milita en Endavant. “Desde que tuve hijos, como yo entiendo la crianza o el proyecto con mis hijos, se me hacía incompatible con la actividad política”, explica. Pero sigue comprometida socialmente. Ahora dedica el tiempo a “cosas más pequeñas, con madres, sobre la violencia obstetricia”, ejemplifica. También considera que, en parte, su labor como abogada tiene cierto componente de militancia. “Es mi trabajo, pero hay temas que llevas sin cobrar, das algunas charlas gratuitas...”.

Licenciada en Ciencias Políticas por la UAB y en Derecho por la UOC, montó hace unos años un despacho propio en Barcelona con dos compañeras, Nèmesi, que se ha especializado en violencia machista. Lejos quedaron los anhelos que expresaba en 2003, cuando decía que deseaba trabajar en proyectos relacionados con la inmigración.

A sus 39 años, cuando echa la vista atrás, piensa que el fin de la era Pujol sirvió para alguna cosa. “Políticamente, Convergència sigue siendo Convergència. Pero han pasado muchas cosas, la deriva hacia el independentismo, se han destapado casos de corrupción... Que se retirase hizo posible también que durante un tiempo hubiese un gobierno de izquierdas”, resume.

Pero a pesar de todo, ella no ve los comicios del próximo domingo con demasiada ilusión. “Espero poco. Hay una sensación general de agotamiento, por la covid, pero más allá de eso también”. Y cita el procés y el “desencanto hacia la política”. “Hay un problema importando de legitimidad en general de la acción política. De separación, de poca conexión con la ciudadanía”, opina. També aguarda con curiosidad los resultados y cómo evolucionará el clima en el Parlament. “Pueden ser bastante inesperados. Posiblemente habrá mucha abstención”, dice. Y teme la entrada de la extrema derecha de la mano de Vox. “Será muy significativo y muy grave”.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50