La crisis del coronavirus

Torra fía el rescate del transporte público a un fondo del Gobierno

TMB ha dejado de ingresar 30 millones de euros al mes por la caída en la venta de billetes

La estación Virrei Amat de la L5 del metro de Barcelona
La estación Virrei Amat de la L5 del metro de BarcelonaTMB / EP

La Generalitat prevé reclamar al Gobierno, en el marco de su plan de reconstrucción, la creación de fondos finalistas para atender las áreas más afectadas por el coronavirus. El primero, por considerarlo esencial, prevé pedirlo para cubrir el agujero en el transporte público: la caída de la movilidad ha puesto el sistema contra las cuerdas, porque la operativa se ha mantenido en el 75% mientras que el pasaje se ha desplomado hasta un 90%. Solo Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha dejado de ingresar 30 millones de euros al mes en billetes, que aportan el 45% de la financiación.

Tanto en el Govern como en el Ayuntamiento de Barcelona, donde no esconden una “enorme preocupación”, llevan años solicitando al Gobierno una mejor financiación del transporte público. La concejal de movilidad y presidenta de TMB, Rosa Alarcón, apunta que piden “un plan de rescate a la Generalitat, al ministerio de Fomento y a Europa”.

El departamento de Territorio confirma que está trabajando en la petición de un fondo de recursos finalistas para cubrir el agujero provocado por la pandemia, unos recursos distintos al reparto de los 16.000 millones que ya ha anunciado el Gobierno. La cifra oficial de la afectación en la recaudación en el transporte público en estos casi 70 días de confinamiento no se ha hecho pública todavía, pero además de la caída en la venta de billetes, varios gastos han aumentado a causa de las medidas tomadas para evitar la propagación del coronavirus, como la desinfección de instalaciones.

Si la Generalitat prioriza la demanda de esos recursos adicionales es por el “carácter esencial y estructural” —dice una portavoz de Territorio— de los medios de transporte en Cataluña, que centraliza la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM). El organismo ultima el cálculo del impacto hasta abril. Se espera que el consejero Damià Calvet lo haga público la próxima semana.

Para hacerse una idea de la magnitud del problema pueden servir los cálculos incluidos en el último informe de ejecución presupuestaria elaborado por el departamento de Economía , referido a marzo: “una estimación inicial de coste de 60 millones de euros” para el conjunto del transporte público. El Govern está centralizando todos los datos que le llegan de los diferentes operadores, desde TMB hasta Ferrocarrils de la Generalitat o Tram, el operador del tranvía.

Esos 60 millones en solo un mes equivalen casi al 5% de los ingresos de 2018, los últimos publicados por la ATM. Pero refleja bien el impacto sobre el uso del transporte público, ya que esa misma cifra representaría casi un 10% de lo que ingresa el transporte público del área metropolitana por venta de billetes. El resto se financia así: Generalitat (384,7 millones de euros), Ayuntamiento de Barcelona (157,6 millones), Área Metropolitana (129,7 millones) y Gobierno central (109,3 millones).

Alarcón explica que antes de la pandemia la empresa transportaba a dos millones de pasajeros al día, una cifra que llegó a caer a solo 100.000 en el pico del confinamiento. Alarcón celebra que semana a semana aumente el pasaje en el metro y los autobuses (un 12% el pasado lunes respecto al anterior), pero admite que las cifras son todavía bajas y que pese al uso obligatorio de mascarillas está por ver si cuando la operativa vuelva al 100% se podrán mantener las distancias de seguridad. Solicitar esos fondos finalistas es parte de la estrategia de la comisión de reactivación promovida por el Govern, que espera entregar sus conclusiones en tras el verano.

SOS de los operadores europeos

El problema que tienen los operadores de transporte público en Cataluña es extensible al resto de Europa. En Londres, el alcalde, Sadiq Khan, amenazó la semana pasada con cortar el metro y el bus si el sistema no era rescatado al final del día. Horas después recibía 1,6 millones de libras de Transport for London.

En una fórmula no tan expeditiva, casi 90 operadores europeos han pedido que el transporte público sea un sector clave en el plan de recuperación de la UE y alertan que recuperar pasajeros les puede costar dos años. Recuerdan que en 2019 los operadores batieron récords de pasajeros con 60.000 millones de trayectos, que aportan entre un 1% y un 1,2% del PIB, que son generadores de empleo que no se puede deslocalizar (dos millones de trabajadores de cualificaciones variadas), y que los objetivos del Green Deal no se podrán alcanzar sin transporte público.

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