_
_
_
_

Así le hemos contado la aprobación de la reforma socialista de la ‘ley del solo sí es sí’ en el Congreso con el voto del PP y el rechazo de Podemos

La ministra de Igualdad, Irene Montero: “Tendría que haber sido una respuesta unitaria” | La vicepresidenta Yolanda Díaz asiste al pleno para “apoyar” a su grupo parlamentario | El PP reclama “responsabilidades políticas”

Las ministras Ione Belarra, a la izquierda, e Irene Montero (dcha.) se abrazan durante el pleno del Congreso, este jueves.
Las ministras Ione Belarra, a la izquierda, e Irene Montero (dcha.) se abrazan durante el pleno del Congreso, este jueves.Samuel Sanchez
El País

EL PAÍS ofrece de forma gratuita la última hora de la reforma de la Ley de Libertad Sexual como servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo, suscríbete.

Momentos clave

La reforma socialista de la ley del solo sí es sí ha recibido el respaldo del Congreso con el apoyo del PP y la oposición de Unidas Podemos, sus socios de Gobierno. Ha salido adelante con 233 votos a favor, 59 votos en contra y 4 abstenciones. La Ley de Libertad Sexual ha regresado al Parlamento ocho meses después de su aprobación, en agosto. Y lo ha hecho envuelta de controversia tras superarse el centenar de excarcelaciones de reos y casi un millar de rebajas de condenas en aplicación de la norma. Las modificaciones propuestas por el PSOE se han topado con una férrea resistencia de su socio de gobierno. En la tribuna, la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha admitido la necesidad de una modificación, aunque ha incidido en que la respuesta debería haber sido “unitaria”. La vicepresidenta Yolanda Díaz, en plenas tensiones con Podemos tras la presentación del proyecto Sumar, ha acudido a “apoyar” a su grupo parlamentario. La portavoz del PP, Cuca Gamarra, ha reclamado ceses: “Exigimos responsabilidades políticas, no solo un perdón y una rectificación a rastras”.

El País
El País

Hasta aquí la narración en directo de la votación de la reforma de la ‘ley del solo sí es sí’

Hasta aquí la narración en directo de la votación —y aprobación— de la reforma de la ley del solo sí es sí. La modificación de la norma, propuesta por el PSOE, ha salido adelante con los votos de los propios socialistas y los del Partido Popular, a pesar del rechazo de Podemos, el socio del PSOE en el Gobierno de coalición.

En total han sido 233 votos a favor, 59 votos en contra y 4 abstenciones. Sánchez, que no ha acudido al Hemiciclo, ha votado de forma telemática a favor de la reforma de la ley, que solo llevaba ocho meses en vigor.

El cambio legal de la norma ha salido adelante tras rebajar los tribunales unas 1.000 condenas a agresores sexuales, lo que ha facilitado la salida anticipada de prisión de 100 de ellos.

Lea aquí la crónica de Javier Casqueiro, corresponsal político de EL PAÍS.

La aprobación de la reforma de la ‘ley del solo sí es sí’ ahonda en la división del voto feminista

La aprobación este jueves en el Congreso, por amplia mayoría, de la reforma socialista a la ley de Libertad Sexual o del solo sí es sí ha evidenciado la fractura en el seno del Gobierno y de este con sus socios parlamentarios habituales, así como la disputa sobre qué partidos son más o menos feministas. El debate final reprodujo, ya dentro del hemiciclo, los argumentos encontrados que se han repetido casi desde que en noviembre empezaron a verse crudamente los efectos indeseados de algunos artículos de esa ley, con cientos de rebajas de pena y excarcelaciones de delincuentes sexuales. El PSOE —que sacó adelante su propuesta con el apoyo de PP, Ciudadanos, PNV y varios grupos minoritarios— aprovechó para pedir a sus interlocutoras en el Ministerio de Igualdad y en Unidas Podemos menos “relatos” y más “rigor y responsabilidad”. La titular de Igualdad, Irene Montero, y la portavoz de UP, Lucía Muñoz, lamentaron esa alianza coyuntural del PSOE con el PP, calificándola de “marcha atrás” y “retroceso” en los derechos de las mujeres. Una posición que compartieron ERC y EH Bildu.

Lea aquí el artículo completo.

Reyes RincónIsabel Valdés

Claves | ¿La ley del ‘solo sí es sí' solo habla sobre las penas de cárcel?

No, la Ley de Libertad Sexual es una norma integral que habla de muchas otras cuestiones que, en el debate sobre las rebajas y excarcelaciones, han quedado diluidas. Entre otras, las rentas de inserción para víctimas desempleadas que no perciben otras ayudas y que acreditan especiales dificultades de reinserción en el mercado laboral; el derecho a la reparación, que es uno de los ejes centrales para “lograr la completa recuperación de las víctimas y las garantías de no repetición de la violencia”; las ayudas económicas para aquellas víctimas de violencia sexual que ganen menos del salario mínimo. O los centros de crisis 24 horas, que deberán contarán con atención psicológica, jurídica y social para víctimas, familiares y personas del entorno, y a los que se podrá asistir tanto presencialmente como recibir atención telefónica y online.

Sobre algunas de esas otras medidas, Amnistía Internacional ha llamado la atención este jueves al Gobierno central, las comunidades autónomas y el Poder Judicial. La organización reclama que se implementen antes del final de la legislatura. “Aunque ahora mismo el debate político esté centrado en las revisiones de condenas hacia los agresores y en las diferentes enmiendas de los grupos parlamentarios a la ley, la protección a las mujeres víctimas de violencia sexual solo será efectiva si se impulsa con urgencia la implementación de la ley”, indica Amnistía Internacional, que recuerda que solo Madrid capital y Asturias cuentan, por ejemplo, con uno de esos centros de crisis.

Reyes RincónIsabel Valdés

Clavez | ¿Toca el consentimiento la reforma?

La reforma no cambia que el consentimiento siga siendo el elemento que determina si hay o no agresión ni altera el artículo que lo define. Lo explica el jurista Manuel Cancio: “No. El consentimiento como centro no depende de que exista un subtipo agravado [con violencia o intimidación] o que estas circunstancias aparezcan en un agravante. Está en el centro si la interpretación es adecuada”.

Sin embargo, Unidas Podemos, otros socios minoritarios y parte del movimiento feminista —que este miércoles se manifestó frente al Ministerio de Justicia, en Madrid, y publicó un manifiesto con más de 2.000 firmas contra esta reforma—, defienden que aunque no se modifique en nada ese artículo, sí se “desplaza” el consentimiento a un segundo plano y la víctima tendrá que volver a enfrentarse a interrogatorios que pondrán su reacción y su actitud en el centro y a preguntas duras para probar la gravedad de la agresión. Desde el PSOE afirman que el cambio no tiene ninguna relación con cómo se interpreta el consentimiento y recuerdan que con la ley del solo sí es sí también deben probarse las circunstancias del ataque, incluida la violencia o la intimidación, y tal y como ocurre con cualquier otro delito para probar los hechos.

Reyes RincónIsabel Valdés

Claves | ¿Y por qué se debate sobre el consentimiento?

Porque ahora, Unidas Podemos y otros socios minoritarios como Bildu o ERC defienden que con la propuesta socialista —sumar un subtipo del delito— vuelven a crearse dos tipos de agresión, una más leve (sin violencia, intimidación y las que no se den sobre víctimas con la voluntad anulada), que equiparan al antiguo abuso; y otra más grave (cuando sí concurran alguna de esas circunstancias), con la que hacen un símil de la antigua agresión. Y eso, arguyen, desplaza al consentimiento como núcleo. Su postura es que el delito de agresión siga siendo definido solo por si hay o no consentimiento, sin establecer distintas categorías en función de si existió violencia o intimidación, o se actuó sobre una víctima con la voluntad anulada. Para evitar este cambio, Unidas Podemos propuso incorporar la violencia como agravante, pero el PSOE lo rechazó, entre otras razones, porque dispararía las penas.

Reyes RincónIsabel Valdés

Claves | ¿Y el consentimiento?

Antes de la entrada en vigor de la ley del solo sí es sí, el Código Penal ya utilizaba el consentimiento para determinar si había o no delito contra la libertad sexual. Manuel Cancio, catedrático de Derecho Penal en la Universidad Autónoma de Madrid y vocal permanente de la Comisión General de Codificación, recuerda que el consentimiento, como se entiende ahora socialmente, está presente desde la década de los años 90: “La clave está en cómo se interpreta. Antes, siempre, se hacía en términos patriarcales. Por ejemplo, que una mujer no quisiera tener relaciones con su marido era irrelevante, porque era su mujer. Y se hablaba de la honestidad de ella, no era una violación si se producía cuando la mujer estaba fuera de su casa ‘sin deber estarlo’, o cuando era una mujer prostituida. Sin embargo, sí contaba cuando la mujer era ‘honesta”.

Con el Código Penal de 1995, eso cambió y el consentimiento entró como concepto en los delitos sexuales. Sin embargo, lo que diferenciaba qué delito específico se había producido eran la violencia y la intimidación. Si se había cometido empleando alguna de ellas, era agresión, si no, era abuso.

La nueva norma eliminó el delito de abuso y puso el consentimiento como único elemento que define si se ha producido una agresión —de ahí el sobrenombre de la ley, “solo sí es sí”—. Lo llevó al primer artículo del capítulo sobre las agresiones sexuales en el Código Penal y lo definió por primera vez: “Sólo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona”.

Reyes RincónIsabel Valdés

Claves | ¿En qué consiste la reforma aprobada hoy?

La modificación supone introducir en el tipo penal que define este delito (la agresión, castigada con entre uno y cuatro años de cárcel) un subtipo para las agresiones en las que haya violencia, intimidación o se den sobre una víctima con la voluntad anulada (con una pena máxima de cinco años).

Para las agresiones con penetración, se aplicará el mismo cambio. Mantiene de 4 a 12 años el tipo básico, y crea un subtipo agravado para cuando concurran violencia o intimidación que sube en dos años la pena mínima: pasa de estar entre los 4 y los 12, a estar entre los 6 y los 12 años.

En las agresiones con penetración sobre menores de 16 años. Sin violencia e intimidación la pena actual es actualmente de 6 a 12 años, y pasa a ser de entre 8 y 12. Y con violencia e intimidación pasa de estar entre 10 y 15 años, a estar entre 12 y 15 años. En el nuevo tipo agravado de agresiones a menores se incluyen también las agresiones cometidas sobre menores que por cualquier causa tengan anulada su voluntad, que en la ley del solo sí es sí estaban en el tipo básico.

También se agravan las penas cuando existan una serie de circunstancias que la ley considera agravantes (violencia extrema, violaciones múltiples, agresiones a personas vulnerables, relación de parentesco, uso de armas…). La reforma aprobada este jueves incrementa el castigo en estos casos cuando, además, haya violencia o intimidación: la ley del solo sí es sí contemplaba de dos a ocho años para el tipo básico de agresión con agravantes y de 7 a 15 años en los casos con penetración. La reforma introduce otros dos supuestos: de cinco a 10 años de cárcel para las agresiones con agravantes y violencia, y de 12 a 15 años en las agresiones con penetración, violencia y agravantes.

Reyes RincónIsabel Valdés

Claves | ¿Va a frenar la reforma esas rebajas y excarcelaciones?

Nada puede frenar las reducciones de pena que se deriven de las revisiones de las condenas anteriores a la entrada en vigor de la ley. Aún así, la reforma se lleva a cabo porque el Ejecutivo decidió paliar esa alarma social volviendo a elevar las penas, para que las condenas vuelvan a ser las mismas que antes; aunque eso solo ocurrirá para aquellos delitos que se cometan desde que la reforma entre en vigor.

Reyes RincónIsabel Valdés

Claves | ¿Por qué se reforma la ‘ley del solo sí es sí’ y por qué se produjeron rebajas de penas y excarcelaciones?

La ley se ha reformado este jueves por la alarma social producida por las excarcelaciones y rebajas de condenas a reos de delitos sexuales que conllevó la aplicación de la nueva norma una vez entró en vigor, el pasado 7 de octubre.

Las rebajas de penas y excarcelaciones se produjeron después de que la norma eliminara el abuso sexual y unificara los ataques sexuales bajo el delito de agresión, ampliando la horquilla de penas tanto por abajo (en las mínimas) como por arriba (en las máximas) para recoger todos los supuestos que antes estaban divididos en dos delitos (abuso y agresión). Una vez cambiadas las penas, los presos tienen derecho a que sus casos se revisen y se les aplique la nueva ley si esta les resulta más beneficiosa.

Así, y aunque según cierta jurisprudencia del Tribunal Supremo y el criterio de la Fiscalía General del Estado no tienen por qué reducirse cuando los castigos estén dentro de la horquilla prevista en la nueva legislación, el segundo balance oficial del Consejo General del Poder Judicial, de la pasada semana, contabiliza 978 condenas reducidas y 104 reos excarcelados.

El País
El País

Videoanálisis | “La crisis del ‘solo sí es sí’ es la más grave que ha sufrido la coalición”

La negociación de la reforma de la ley del solo sí es sí es, hasta la fecha, el mayor bache que ha atravesado el Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos con Pedro Sánchez al frente. Cuando se aproxima el final de la legislatura, el periodista de EL PAÍS Carlos E. Cué explica en el vídeo que acompaña a este texto la situación en la que quedan dentro del Ejecutivo las ministras de Podemos, Irene Montero y Ione Belarra, principales valedoras de la ley tal y como fue redactada en sus orígenes y que hoy, con su grupo parlamentario, han votado en contra de la reforma de la norma propuesta por el PSOE.

Eva Saiz
Eva SaizSevilla (ESPAÑA)

Feijóo afea a Sánchez que no haya acudido al Congreso el día de la votación de la reforma del ‘solo sí es sí’

La noticia política de esta mañana se producía en el Congreso de los Diputados, donde se ha votado la reforma de la Ley de Garantía Integral de Libertad Sexual, pero Huelva se ha convertido en el escenario que ha acaparado la atención electoral. Hasta esa provincia se han desplazado este jueves el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para visitar el Parque Nacional de Doñana, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, que ha arropado en la capital onubense a la candidata popular a su alcaldía, Pilar Miranda. Y contra esa visita del dirigente socialista ha arremetido el presidente del PP para reprocharle que se hubiera ausentado del Hemiciclo cuando se dirimía el futuro de la norma que más ha desgastado y fracturado a los socios del Ejecutivo: “Si te has equivocado, da la cara, pide perdón, vete al Congreso y vota a favor de la reforma de la ley del sí es sí y no te ausentes porque no puedes soportar la ruptura de tu Gobierno”, ha reprochado Feijóo a Sánchez.

El dirigente popular ha insistido en la división del Gobierno de Sánchez no solo en torno a la ley del solo sí es sí, sino en las propuestas sobre vivienda propuestas en los últimos días por el presidente. Feijóo ha presentado al PP como un partido de Estado y, además del ejemplo de la reforma de la Ley de Garantía Integral de Libertad Sexual, ha prometido que, si llega a La Moncloa, también propondrá un pacto de Estado para resolver el problema del acceso a la vivienda en España y otro para el agua. “Este es mi primer compromiso con Huelva, con Andalucía y con el resto de España: vamos a hacer un gran pacto del agua y un plan de infraestructuras del agua, que el agua es de los españoles”.

La reforma de la norma propuesta por el PSOE ha salido adelante con el apoyo del Partido Popular y el rechazo de Podemos, el socio del PSOE en el Gobierno de coalición. En total han sido 233 votos a favor, 59 votos en contra y 4 abstenciones. Sánchez, que no ha acudido al Hemiciclo, ha votado de forma telemática a favor de la reforma de la ley, que solo llevaba ocho meses en vigor.

El cambio legal de la norma ha salido adelante tras rebajar los tribunales unas 1.000 condenas a agresores sexuales, lo que ha facilitado la salida anticipada de prisión de 100 de ellos.

Javier Casqueiro
Javier CasqueiroCorresponsal político de EL PAÍS

Los 52 diputados de Vox no votan

El partido de ultraderecha Vox no ha votado la reforma socialista de la ley del solo sí es sí que se acaba de aprobar en el Congreso de los Diputados. Los 52 diputados del partido que lidera Santiago Abascal no han sumado su respaldo a ninguna de las tres opciones (sí, no o abstención) para expresar su malestar.  Además de PP y PSOE, la reforma ha contado con el apoyo de Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria, UPN y PDeCat y el voto en contra de la mayoría del bloque progresista, incluidos Unidas Podemos, ERC, EH-Bildu, Más País y Compromís. Las cuatro abstenciones son de JuntsxCat. 

El País
El País

Carmen Calvo, tras la reforma del ‘solo sí es sí’: “El feminismo que tiene los pies en la tierra rectifica”

Carmen Calvo, diputada socialista y exvicepresidenta del Gobierno, ha celebrado en su cuenta de Twitter que este jueves el Congreso haya aprobado la reforma presentada por su partido de la ley del solo sí es sí, que ha salido adelante con el apoyo del Partido Popular y el rechazo de Podemos, el socio del PSOE en el Gobierno de coalición. “El Feminismo que tiene los pies en la tierra y se duele con el dolor de las mujeres, hoy desde los escaños socialistas, rectifica y está en el lugar que tiene que estar. Donde se protege la libertad sexual de las mujeres. El antifeminismo es no verlo”, ha escrito Calvo en un tuit. En otro mensaje, la exvicepresidenta del Ejecutivo ha añadido: “Solo sí es sí y más con la reforma aprobada hoy. A pesar de tantas estupideces dichas en nombre del Feminismo, sobre todo por parte de las que no estuvieron nunca y ahora pretenden hacerlo falsamente suyo”.

La reforma de la norma ha salido adelante con 233 votos a favor, 59 votos en contra y 4 abstenciones ocho meses después de que se aprobara la ley. El cambio legal se ha efectuado tras rebajar los tribunales unas 1.000 condenas a agresores sexuales, lo que ha facilitado la salida anticipada de prisión de 100 de ellos.

El Congreso aprueba la reforma socialista de la 'ley del solo sí es sí' con el apoyo del PP y el rechazo de Podemos

El Congreso acaba de aprobar la reforma de la ley del solo sí es sí impulsada por el PSOE con 233 votos a favor, 59 en contra y 4 abstenciones. El cambio legal de la norma, que solo lleva ocho meses en vigor, se ha efectuado tras rebajar los tribunales unas 1.000 condenas a agresores sexuales, lo que ha facilitado la salida anticipada de prisión de 100 de ellos. Los socios de gobierno han votado por separado, al igual que el llamado bloque de investidura que ha acompañado la mayoría de las decisiones del Ejecutivo. El debate de hoy ha puesto de manifiesto el choque en este asunto entre Podemos y los socialistas con respecto al fondo del cambio de las penas en el Código Penal para las agresiones sexuales. El apoyo del PP a la reforma ha sido definitivo para que esta salga adelante, ante el rechazo al cambio de Podemos y de la mayoría de los partidos del bloque de investidura.

Este jueves, en la tribuna, la ministra de Igualdad, Irene Montero ha admitido la necesidad de una reforma de la ley, aunque ha incidido en que debería de haber recibido una "respuesta unitaria". La portavoz del PP, Cuca Gamarra, ha reclamado ceses y dimisiones en el Gobierno: “Exigimos responsabilidades políticas, no solo un perdón y una rectificación a rastras (...). No se puede tapar el mayor escándalo político que ha ocurrido en esta legislatura”.

El resultado de 233 a favor, 59 en contra y 4 abstenciones ha sido idéntico en la votación del dictamen de la comisión como en la de la totalidad de la ley. Vox, como ya hizo en la comisión, no ha votado


Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_