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Juan Carlos I llega a Sanxenxo para participar en una regata del campeonato español de vela

El rey emérito ha aterrizado en Vigo minutos antes de las dos de la tarde y permanecerá en España varios días tras su paso por Londres

El rey emérito Juan Carlos I a su llegada este miércoles al aeropuerto de Peinador (Vigo), en su segunda visita a España desde que decidió marcharse a vivir a Abu Dabi.Foto: BRAIS LORENZO (EFE) | Vídeo: EPV
Manuel Jabois

El rey emérito, Juan Carlos I, de 85 años, ha llegado a España este miércoles en un Global 5000, un jet privado fabricado por la firma canadiense Bombardier, propiedad de Royal Jet LCC, una compañía de aviones de negocios de la Casa Real emiratí. La aeronave ha aterrizado a las 13.40 en el aeropuerto de Peinador, en Vigo. Nada más descender de ella, el padre de Felipe VI ha subido a un todoterreno gris que lo esperaba a pie de pista y en el que ha abandonado las instalaciones mientras le abría paso un vehículo de la Guardia Civil. Desde allí se ha desplazado hasta la localidad pontevedresa de Sanxenxo, donde va a participar con su barco, el Bribón, en una regata del campeonato español de vela que se celebra este fin de semana. Esta es la segunda visita a España del ex jefe del Estado desde que cambió su residencia a Emiratos Árabes en el verano de 2020, cuando estaba siendo investigado por la Fiscalía Anticorrupción.

—¿Desde cuándo eres monárquico, Raúl?

—No lo recuerdo, desde que tengo uso de razón. Católico y monárquico desde siempre.

—¿Pero tienes posters en casa y eso?

—No, no —se ríe—, tampoco llego a tanto. Me gustan por sus discursos, por lo que representan. Por eso estoy aquí, quiero verlo y darle ánimos. Pero yo prefiero a Felipe VI.

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Raúl es nombre supuesto porque, aunque desde lejos lo apuntan más de veinte cámaras de televisión, prefiere no decir su nombre; se ha escapado de la Universidad de Vigo y no quiere que sus padres se enteren. Tiene 23 años, estudia Relaciones Laborales y se ha traído con él una pequeña bandera de España. “Estoy solo”, dice con lástima en mitad de la carretera del aeropuerto de Peinador, bajo un enorme sol, frente a un portalón desde el que saldrá en pocos minutos un coche metalizado con el rey emérito Juan Carlos I sentado en el asiento del copiloto (esta vez no lo llevaba Pedro Campos, su anfitrión, sino un chófer). “Estoy solo, es increíble que no haya más gente recibiéndolo”, repite. Campos ha sido recién elegido como presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo y es el patrón del barco Bribón, con el que Juan Carlos I compite desde hace unos años, por sus problemas de movilidad, en la clase 6mR.

Raúl es un chico menudo, rubio y simpático cuya presencia aquí es exótica; es el único espontáneo recibiendo en España a un rey exiliado. El resto son entre 40 y 50 fotógrafos y cámaras de televisión buscando la mejor posición para captar, un año después, el regreso de Juan Carlos de Borbón a España. La escena es perfectamente descriptiva de la desconexión en Galicia entre la ciudadanía y los medios que la informan. Al llegar a Sanxenxo el coche del rey emérito se mete, como siempre, en casa de Pedro Campos, regatista olímpico y presidente del Real Club Náutico. Ahí empieza el espectáculo, porque ese tramo de la carretera de Nanín, parroquia de Sanxenxo, se colapsa por medios de comunicación y, como se sabe, son las cámaras, no los reyes, los que atraen a los curiosos. Pasa un ciclista gritando “¡viva España!”. Algunos coches paran haciendo sonar los cláxones. Un hombre con visera malva monta una bandera republicana con tres folios. Las visitas del rey emérito Sanxenxo empiezan a parecerse por momentos a un casting de Javier Cárdenas.

El rey emérito Juan Carlos I a su llegada este miércoles al aeropuerto de Peinador (Vigo).
El rey emérito Juan Carlos I a su llegada este miércoles al aeropuerto de Peinador (Vigo).Brais Lorenzo (EFE)

Antes, la mujer de Campos, Cristina Franze, consejera astróloga y analista junguiana que “ayuda a las personas a convertirse en sus propios sanadores” y en cuya cuenta de Instagram da severos consejos a nacidos bajo el signo de Saturno o Piscis, volvía del mercado de abastos de Portonovo de encargar pescado porque a veces queremos complicarnos la vida y mezclarla con las estrellas, pero lo único que queremos es un rodaballo en el horno. Detrás de ella, minutos después, apareció una furgoneta roja con el rótulo Pescados Piliña; el producto de Piliña lleva años siendo el preferido de Pedro Campos y el rey emérito. “Traigo pescado fresco”, dijo a las puertas de la casa de Campos. El lunes por la noche el emérito había cenado en el club Oswald, uno de los más exclusivos del mundo, y ese trasvase natural de Oswald a Piliña es el mismo que va de Londres a Sanxenxo sin que el emérito, que vive en Abu Dabi, lo note ya en exceso.

De su calendario aquí poco se sabe, salvo el oficial del Campeonato de España que se celebra el fin de semana. Tampoco nadie pregunta más allá de los periodistas. El rey emérito se ha incrustado en Sanxenxo de una forma tan natural, después de 23 años de relación intensa con el pueblo, que no hay fans ni detractores, solo vecinos que saben que existe porque hay periodistas que lo persiguen.

Tres días en Europa

El padre de Felipe VI lleva ya al menos tres días en Europa. Llegó el lunes por la noche a Londres. El tabloide Daily Mail publicó al día siguiente sus primeras imágenes en la capital británica: los fotógrafos lo captaron saliendo a las 11 de la noche del club Oswald, en el barrio londinense de Mayfair, donde había cenado con un grupo de amigos. La noche del martes asistió desde el palco del estadio de Stamford Bridge, en la capital británica, al partido de vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones entre el Chelsea y el Real Madrid, que ganó el equipo español. A pesar de las informaciones iniciales que apuntaban en ese sentido, el jefe del Estado no mantuvo un encuentro privado con el monarca británico, Carlos III.

La Casa del Rey, según fuentes de la institución, conocía las intenciones de Juan Carlos I y lo instó a posponer sus visitas hasta después de las elecciones autonómicas y locales del 28 de mayo, para no interferir en una campaña que en la práctica ya ha comenzado. La sorpresa en La Zarzuela fue mayúscula cuando conoció el día 10 de abril, a través de los medios de comunicación, que el rey emérito planeaba venir a España esta misma semana, como ha ocurrido. Además, fuentes del entorno de Juan Carlos I sostienen que la de este miércoles es solo la primera de una serie de visitas a España que pretende llevar a cabo en los próximos meses para entrenarse. Su objetivo es competir en el campeonato del mundo de la clase 6mR, que se celebrará a principios de septiembre en la isla británica de Wight.

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Sobre la firma

Manuel Jabois
Es de Sanxenxo (Pontevedra) y aprendió el oficio de escribir en el periodismo local gracias a Diario de Pontevedra. Ha trabajado en El Mundo y Onda Cero. Colabora a diario en la Cadena Ser. Su última novela es 'Mirafiori' (2023). En EL PAÍS firma reportajes, crónicas, entrevistas y columnas.

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