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Sánchez: “Este es un Gobierno incómodo para algunos sectores económicos. Pero no nos quebrarán”

El presidente llama a sus votantes y a su Ejecutivo a la resistencia: “Sabemos para quién gobernamos”

El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, antes de la rueda de prensa de este sábado, en La Moncloa.Foto: Andrea Comas | Vídeo: EFE
Carlos E. Cué

Nunca hasta ahora, una semana después de las elecciones andaluzas y en el día en que se anuncia un nuevo impuesto para los beneficios extraordinarios de eléctricas y petroleras en esta crisis energética, Pedro Sánchez había sido tan rotundo en plantear su mandato como el de un Gobierno socialdemócrata que toca intereses muy poderosos, defiende a las clases medias trabajadoras y es atacado por unos “sectores económicos con terminales mediáticos y políticos”. Sánchez, cuya autobiografía se titula Manual de resistencia, vuelve en los momentos más difíciles ―cuando empieza a sufrir en las encuestas― a la idea que lo llevó a ganar las primarias frente a Susana Díaz en 2017 y después permitió que frenara el sorpasso de Podemos que anunciaban todos los sondeos: el concepto de él como un resistente frente a algunos poderes. Lo ha dicho muy claro en la rueda de prensa y en dos ocasiones, y ya lo había apuntado el viernes en Bruselas, cuando le preguntan por qué cree que pese todas las medidas que está tomando el Gobierno, con la lluvia de millones para proteger a los trabajadores, su electorado natural, persiste el desgaste, y los resultados en Andalucía son tan duros, con una mayoría absoluta del PP en el gran granero del socialismo español.

“Mire, estamos en el ecuador de la legislatura. Con aciertos y errores, el resultado de la gestión demuestra que este Gobierno dialoga, que gobernamos para la clase media, para los colectivos más vulnerables, que protegemos a los ciudadanos. Es cierto de que a este Gobierno se lo golpea mucho, por parte de algunos poderes. Pero somos autónomos, vamos a hacer un reparto justo de las cargas: quienes se están beneficiando más, que paguen más. Este Gobierno sabe muy bien para quién gobierna, otros tendrán que decir a quién votan”, dijo en una primera pregunta. En la segunda apuntó en la misma línea, después de defender a todos sus ministros. “Quiero trasladar la absoluta empatía a todo mi equipo. Este es el primer Gobierno de coalición progresista, que sabe muy bien a quién defiende, qué intereses defiende. Nos hemos enfrentado a crisis sin precedentes en la democracia: pandemia, volcanes, una guerra, ahora incendios de nueva generación”. Pero fue en la tercera cuando apeló a su Manual de resistencia. “Este es un Gobierno molesto para determinados sectores económicos que tiene sus terminales mediáticas y políticas. Es un Gobierno muy incómodo para determinados poderes económicos”, repitió. “Esto es una realidad que venimos sufriendo de cuatro años a esta parte. Pero no nos van a quebrar, vamos a continuar defendiendo los intereses de la clase media trabajadora”, remató.

Sánchez, en una rueda de prensa de claro contenido político, y no solo económico, con la que La Moncloa quiere recuperar el pulso y dejar atrás cuanto antes el fiasco andaluz, ha aprovechado también la sentencia contra el aborto del Tribunal Supremo de EEUU para lanzar mensajes de carga ideológica a sus votantes de izquierda y recordar que el PP, que ahora defiende su moderación con Alberto Núñez Feijóo, sigue siendo el mismo partido que ha recurrido la ley del aborto ante el Tribunal Constitucional español y que mantiene ese recurso, no lo ha retirado ahora con el cambio de dirección, algo que podría hacer en cualquier momento. Por eso, Sánchez defiende su iniciativa de promover un cambio de la ley para que se pueda renovar a los cuatro miembros del Constitucional que tienen caducado su mandato desde el 12 de junio. Con esta norma, el PSOE pretende lograr la renovación en julio y así cambiar la mayoría de conservadora a progresista, entre otras cosas, precisamente para que pueda decidir sobre la ley del aborto en un sentido diferente. Sánchez ha llegado a decir que el Constitucional “no tiene ya la máxima legitimidad” porque el bloqueo del PP impide desde hace dos semanas su renovación.

“Como estamos viendo en EEUU, los jueces toman decisiones muy importantes. Lo mínimo que se les exige es que cuenten con la total y absoluta legitimidad. En España, el CGPJ y el Constitucional ya no tienen la máxima legitimidad porque hay un partido que no cumple con sus obligaciones constitucionales. Llevamos 32 meses de bloqueo con Casado y cuatro meses con Feijóo. Es un hecho sin precedentes, de extraordinaria gravedad. Lo que tiene que hacer el PP es cumplir con la Constitución, no poner excusas. Lo del aborto en EE UU es un retroceso gravísimo y demuestra cuánto cuesta conquistar derechos y que fácil es retroceder en esos derechos. El PP sigue manteniendo un recurso de inconstitucionalidad a la ley del aborto. Cada vez que hay avances, el PP los recurre. Y ahora mantienen el recurso”, ha insistido. Sánchez ya no se anima ni siquiera a descartar cambios en el Ejecutivo en el futuro, porque dice que los periodistas no le creerán. Y así ha terminado la rueda de prensa, con una broma sobre eso, que deja todo abierto: “Si lo fuese a hacer [un cambio de Gobierno] no lo diría y si les digo que lo voy a hacer no me creerían. Yo respaldo a mi Consejo de Ministros, aunque sé que ustedes esto que digo lo mirarán con cierta distancia”, ha dicho sonriendo. “Yo estoy muy cómodo y muy orgulloso del equipo de ministras y de la dirección del PSOE”, ha rematado.

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