Francisco Marco, un detective en todas las salsas

El antiguo investigador de Método 3 resurge en el juicio a Villarejo y en el sumario del ‘caso Sálvame Deluxe’

Francisco Marco, exdirector de la agencia de detectives Método 3, durante una comparecencia en el Parlament en 2015 en Barcelona.
Francisco Marco, exdirector de la agencia de detectives Método 3, durante una comparecencia en el Parlament en 2015 en Barcelona.Carles Ribas

A las 16.33 del 11 de septiembre de 2018, el paparazi Gustavo González agarra el teléfono móvil para enviar una batería de mensajes de WhatsApp a Francisco Marco, un conocido detective barcelonés, investigador de la extinta agencia Método 3. “Recuerda a Enrique que mañana empieza el cole y sería importante empezar ya”, escribe insistente el reportero del corazón, epicentro del bautizado como caso Sálvame Deluxe, donde está imputado por obtener información personal de decenas de ciudadanos, muchos de ellos famosos, a través del policía Ángel Fernández Hita, que accedía a bases de datos confidenciales.

En ese momento, según refleja la Policía en el sumario, González y su pareja, la exactriz porno María Pasqual, María Lapiedra, quieren conocer más detalles de la vida de Marc Amigo Amargo, el exesposo de ella. “María manifiesta tener ciertos problemas, con querellas judiciales de por medio, con su expareja, padre de sus hijas”, explican los investigadores del caso Sálvame. Así que encargan a unos detectives que “vigilen” a Amigo Amargo, “por el tema de custodia de las niñas”, añaden; y subrayan que el periodista facilitó entonces a Marco datos confidenciales, como números de matrículas, que había obtenido de forma irregular a través del policía Fernández Hita.

“Nunca hay que empezar justo cuando se empieza el cole”, responde Francisco Marco al paparazi a las 16.36 de ese 11 de septiembre de 2018. “Hay que dejar que se adapte y empezar una semana, 10 días después. Al principio estará atento a los niños. Hazme caso. Hablamos mañana y coordinamos bien las cosas para empezar sobre el 20 de septiembre. Necesitaré: fotos [de los] niños y nombres; dirección [del] padre y fotos; ídem [de los] abuelos; coches, etc. y cualquier cosa”.

El nombre de Francisco Marco —que tocó fondo hace una década, cuando fue detenido en 2013 por un presunto caso de espionaje a Alicia Sánchez-Camacho, entonces líder del PP catalán, que acabó archivado— vuelve así a la primera línea y brota en un sumario que ha revolucionado la televisión del corazón en los últimos meses tras hacerse público su contenido, que salpica al popular programa Sálvame, a su productora (La Fábrica de la Tele), a su cadena (Telecinco) y a su grupo de comunicación (Mediaset).

Contactado por EL PAÍS, el detective explica que su presencia en esas pesquisas es accidental. Que él, “amigo” de Gustavo González, se limitó a poner a la pareja en contacto con otro detective, Enrique Muñoz, y que nunca supo que los datos que le pasaba el reportero provenían de Fernández Hita. “Yo no conocía a ese señor, al policía”, insiste Marco, de 49 años, que llegó a declarar ante el juez como testigo el 23 de enero de 2019. “No recibí ningún encargo de Gustavo referido a ninguna investigación privada”, repitió aquel día al magistrado.

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Operación Tándem

Francisco Marco y Método 3, agencia fundada por su madre en los años ochenta del siglo pasado, caminan desde hace décadas por el filo de la navaja. Han buceado en algunos de los casos más oscuros de la historia reciente de España. En 2004, saltaron a la fama por participar en la búsqueda y localización de Francisco Paesa, el espía que fue investigado por los GAL y que se dio a la fuga tras fingir su propia muerte. También, además de trabajar para distintos partidos políticos, se dedicaron a buscar el dinero oculto de Juan Antonio Roca, el cerebro del caso Malaya de corrupción en Marbella. Su éxito les valió, incluso, para que los padres de la niña Madeleine McCann, desaparecida en 2007 en el Algarve portugués, contrataran sus servicios.

Pero todo saltó por los aires con la detención en 2013 de cuatro altos cargos de Método 3. La agencia acabó cerrando, según relató Francisco Marco el pasado 7 de abril, cuando compareció en el primer juicio que se está celebrando actualmente en la Audiencia Nacional contra el comisario jubilado José Manuel Villarejo, uno de sus enemigos declarados. “Villarejo buscaba mi destrucción”, afirmó durante su declaración como testigo.

“Villarejo debe tener algún tipo de enemistad con mi familia porque, en los noventa, mi madre le investigó en el caso de un fraude a una compañía de seguros. Villarejo pidió a mi madre que no pusiera su nombre. Pero mi madre se negó, y explicó quién era el señor Villarejo. Así que Villarejo juró una persecución a mi familia”, aseguró Francisco Marco al tribunal que enjuicia el caso, donde se encuentra personado como víctima de las actividades ilícitas del antiguo agente de la Policía Nacional. También ha escrito un libro sobre él.

De hecho, el sumario de la Operación Tándem, centrado en el comisario jubilado, es precisamente otro de los asuntos que ha devuelto a Marco a la primera línea. El 9 de junio de 2020, el detective se plantó en la Policía para denunciar que sabía de una persona que estaba vendiendo información que Villarejo, entonces en prisión, había “atesorado en los últimos años”. Su alerta provocó la apertura de una nueva línea de investigación que acabó con el desmantelamiento de la supuesta trama urdida por Villarejo desde la cárcel para vender documentos policiales, algunos de ellos sometidos a la ley de secretos oficiales.

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Sobre la firma

J. J. Gálvez

Redactor de Tribunales de la sección de Nacional de EL PAÍS, donde trabaja desde 2014 y donde también ha cubierto información sobre Inmigración y Política. Antes ha escrito en medios como Diario de Sevilla, Europa Sur, Diario de Cádiz o ADN.es.

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