Alberto Rodríguez renuncia a presentar una querella contra Batet tras perder el acta de diputado, pero sí irá al Constitucional

El exparlamentario de Unidas Podemos pedirá amparo contra la sentencia y la decisión de la presidenta y acudirá a Europa tras fichar al abogado de Puigdemont

El diputado de Unidas Podemos, Alberto Rodríguez, a su llegada el sábado a la terminal del aeropuerto Tenerife Norte. En vídeo, declaraciones de Rodríguez.EFE (RAMÓN DE LA ROCHA (EFE))

El exdiputado de Podemos Alberto Rodríguez no presentará una querella penal por prevaricación contra la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, después de que ella decidiera retirarle su acta de diputado el pasado viernes a raíz de la condena del Tribunal Supremo contra él por pegar una patada a un policía en 2014. La decisión, adelantada por eldiario.es, se produce tras cambiar de abogados, según fuentes consultadas por EL PAÍS, y llega un día después de que Rodríguez comunicara que abandona Podemos. Rodríguez acudirá en amparo al Tribunal Constitucional contra la sentencia y también contra la decisión de Batet, una vía mucho menos agresiva políticamente y con más posibilidades de éxito jurídicamente, según fuentes de su defensa. Además buscará amparo en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Esto cierra la crisis política en la coalición del Gobierno provocada por la amenaza de querella que había lanzado la dirección de Podemos y que Rodríguez no ha sustanciado, en una clara muestra de distancia con la cúpula de un partido que acaba de abandonar.

En esta nueva estrategia de defensa sí caben otras acciones judiciales que pretende emprender el exparlamentario, condenado a 45 días de cárcel (conmutados por una multa) y una pena accesoria de inhabilitación especial para ejercer el derecho al sufragio pasivo. Rodríguez explicó el domingo en un comunicado su intención de recurrir ante el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) la sentencia y la posterior retirada de su escaño “de forma abusiva y atentatoria” contra sus derechos.

En su escrito, el exparlamentario carga duramente contra Batet, a la que acusa de haberse atribuido “competencias que no tiene” y de “modificar la sentencia”. “Ante lo que considero una sentencia injusta, por cuanto nunca existió la comisión de los hechos que se me adjudican en la sentencia, y que ha traído como colación una cadena de decisiones sin arreglo a la ley por parte de la presidenta del Congreso de los Diputados, anuncio mi intención de presentar cualesquiera acciones fueran necesarias para recurrir e impugnar ambas decisiones, sus efectos y sus consecuencias”, señala Rodríguez.

El exdiputado, que hasta ahora había sido representado ante los tribunales por una abogada de Podemos, ha cambiado de equipo de defensa y se pondrá en las manos del despacho de Gonzalo Boye, el abogado del expresidente catalán Carles Puigdemont. Rodríguez explica esta decisión en la necesidad “de contar con un equipo independiente y experto en el ámbito europeo” tanto para impugnar la sentencia como la pérdida de su acta. Aunque haya renunciado a querellarse por prevaricación contra Batet, el exparlamentario canario considera que la actuación de la presidenta del Congreso “debe ser juzgada” por “atentar contra los principios más básicos de la soberanía popular y de la democracia en el Estado español”.

El pasado viernes Unidas Podemos anunció que se querellaría por prevaricación contra Batet por retirarle el escaño a Rodríguez, sin embargo horas después del anuncio, el portavoz parlamentario de UP, Pablo Echenique, ya precisó durante una entrevista en la Cadena SER que la querella la presentaría el diputado, pese a que toda la organización estuviera detrás. “Quien la presenta es Alberto Rodríguez. Con todo nuestro apoyo”, dijo Echenique. Solo un día después, el sábado, el ministro de Consumo y coordinador general de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón, se desvinculó de la decisión judicial contra Batet en un intento de rebajar la tensión creada entre los socios del Ejecutivo e hizo hincapié en que esa querella se trata de una “acción jurídica a título personal” de Rodríguez. Ahora no será ni eso.

El que fuera secretario de organización de Podemos anunció el sábado su salida del partido al considerar que “uno debe saber cerrar ciclos” y “aprender cuáles son las virtudes y límites”. El entonces número tres del partido ya no formaba parte de la Ejecutiva de la formación tras anunciar en mayo su decisión de no concurrir en el proceso que eligió a Ione Belarra como secretaria general en sustitución de Pablo Iglesias, aunque entonces desvinculó su decisión del proceso judicial que enfrentaba. El exparlamentario reiteró que su caso perseguía “criminalizar la protesta” —los altercados se produjeron durante una manifestación— y ha reiterado que ha sido condenado “sin pruebas”, además de denunciar una “interferencia” entre poderes. “El PSOE se ha plegado a las presiones del poder judicial”, ha sentenciado. “Abandono la militancia partidista, abandono Podemos, agradezco profundamente estos años”, ha comunicado Rodríguez, quien considera que “uno debe saber cerrar ciclos” y “aprender cuáles son las virtudes y límites”.

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