Vox acosa al parlamentario del que depende la cooficialidad del asturiano

El partido ultra señala con vallas y pegatinas a Adrián Pumares, de Foro Asturias, por su posible apoyo a la propuesta de PSOE, Podemos e IU

Pancartas en asturiano en una manifestación a favor la oficialidad de la lengua el pasado 16 de octubre en Oviedo.
Pancartas en asturiano en una manifestación a favor la oficialidad de la lengua el pasado 16 de octubre en Oviedo.Jorge Peteiro (Europa Press)

Una valla en varias carreteras de Asturias muestra un rostro con gafas, pelo castaño y con una equis roja tapando su boca. Debajo, su nombre: Adrián Pumares, parlamentario de Foro Asturias. Arriba, a la derecha, tres letras blancas: Vox. El fondo es verde y sobre él el lema: “Los progres quieren imponer a un millón de asturianos una lengua que no es la suya”. La etiqueta #CooficialidadNO remata una nueva muestra de acoso del partido ultra hacia el diputado regional, de cuyo voto depende que se apruebe una reforma estatutaria que elevaría a la lengua asturiana al estatus del gallego, el catalán o el euskera.

El afectado lamenta que su padre fue una de las primeras personas que le advirtió de esta proliferación de su cara “tapada con un esparadrapo”. El secretario general de Foro y portavoz parlamentario piensa que esta acción de la ultraderecha puede tener dos propósitos: “O forzar un cambio en mis posiciones o que alguien en la calle me increpe por ellas”, posturas que aún no ha anunciado. Pumares admite que el modelo actual arroja “problemas” para usar el asturiano en cuestiones oficiales como la defensa de trabajos universitarios o gestiones administrativas y reivindica “darle más importancia” a la lengua, si bien reniega de que haya “imposición”. Este político aboga por un instrumento alternativo a la cooficialidad para dar este salto de nivel, pero reconoce que este es el mecanismo que recoge la Constitución. Su decisión, afirma, dependerá de la línea que acuerde con su formación.

La pugna sobre si reforzar el peso del asturiano lleva semanas agitando el Parlamento. Los bloques son tozudos y la aritmética caprichosa: la voluntad de PSOE (20 diputados), Podemos (4) e Izquierda Unida (2) no basta para alcanzar los 27 escaños en los que se traduce la mayoría de tres quintos requerida para impulsar un cambio del Estatuto. Enfrente, la negativa de PP (10), Ciudadanos (5) y Vox (2). Y, en medio, Pedro Leal, reacio a la cooficialidad y expulsado de Foro Asturias, y la aún desconocida decisión de Adrián Pumares, que sigue en estas filas.

Vox ha extremado su presión y, además de contratar las vallas publicitarias, ha repartido pegatinas señalando a Pumares. El diputado autonómico ha agradecido en Twitter, escribiendo en asturiano, el apoyo recibido ante “la campaña de señalamiento” sufragada con “dinero público” por parte del partido encabezado en Asturias por Ignacio Blanco. La vecina de Langreo Janire Roces detalla que la ultraderecha incluso ha colocado uno de estos inmensos rótulos de acoso justo enfrente de otro similar —con objeto de taparlo— que defendía la manifestación que este sábado ha congregado por todo el Principado a miles de personas partidarias de la cooficialidad.

Pumares, indignado, destaca que mediante “esos ataques y esa reprobable forma de hacer política” Vox no puede ser un “interlocutor válido para ningún partido democrático”. El representante de Foro sostiene que ataques así “imposibilitan los acuerdos en los que intervenga Vox”. Las pegatinas que lo llaman “vendido” se han pegado también en una placa que recuerda a las mujeres fusiladas en Gijón durante el franquismo.

El portavoz de Foro Asutrias, Adrián Pumares, en el Parlamento de Asturias.
El portavoz de Foro Asutrias, Adrián Pumares, en el Parlamento de Asturias.Europa Press

La apuesta por impulsar al asturiano aparecía en el programa con el que el presidente socialista Adrián Barbón ganó los comicios autonómicos de 2019. Este compromiso chocaba con la postura habitual del PSOE de Asturias, poco propicio a un plan normalmente defendido por frentes de izquierda. Fuentes del gobierno del Principado explican que la modificación del cuarto artículo del reglamento implicaría admitir la cooficialidad del asturiano y del gallego asturiano, conocido como eo naviego y más hablado en la parte occidental del territorio. Esta “hoja de ruta”, aseguran, permitiría un posterior debate sobre los usos del idioma en materias importantes como la educación o en la Administración, por lo que invitan a las demás formaciones a votar “sí” y luego negociar una ley que tramite cómo aplicarlo. Barbón ha insistido en las últimas semanas, como ejemplo de que esta reforma no debería suponer un giro radical, en que no habrá bilingüismo en las aulas.

El tiempo, además del voto final de Pumares, marcará la futura variación del Estatuto aprobado en 1981. Las fuentes del Gobierno asturiano admiten que la lentitud en la tramitación de la norma puede frustrar su entrada en vigor antes de las elecciones de 2023, cuando un hipotético cambio de Ejecutivo tumbaría esta propuesta. Si la Cámara asturiana aceptara la reforma, esta se remitiría al Congreso de los Diputados, pues los estatutos son leyes orgánicas que deben validarse ante las Cortes para entrar en vigor cuando se publique en el Boletín Oficial del Estado. Un caso similar reciente es el de Cantabria, que en marzo eliminó los aforamientos tras una iniciativa de Ciudadanos, sustentada por los demás grupos. El Congreso admitió a trámite el plan en septiembre de 2020 y pasaron seis meses antes de confirmarse, unos plazos que comprometen al gobierno de Asturias y le exigen acelerar en la búsqueda de consenso.

Sobre la firma

Juan Navarro

Colaborador de EL PAÍS en Castilla y León, Asturias y Cantabria desde 2019. Aprendió en esRadio, La Moncloa, en comunicación corporativa, buscándose la vida y pisando calle. Graduado en Periodismo en la Universidad de Valladolid, máster en Periodismo Multimedia de la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo EL PAÍS.

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