El Congreso rechaza un nuevo intento de reprobar a Marlaska entre acusaciones a Vox de difundir el odio

La Proposición No de Ley presentada por el partido de Abascal culpaba al ministro de Interior de “fomentar la persecución política” a sus militantes

Grande-Marlaska felicita a la nueva jefa de la Comandancia de la Guardia Civil en Guadalajara, la teniente coronel Cristina Moreno, durante la toma de posesión de este lunes
Grande-Marlaska felicita a la nueva jefa de la Comandancia de la Guardia Civil en Guadalajara, la teniente coronel Cristina Moreno, durante la toma de posesión de este lunesPepe Zamora (EFE)

El diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro lo recalcó, este lunes, al comienzo de su intervención en la Comisión de Interior del Congreso para defender su propuesta de “reprobación y destitución” del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska “por promover el odio y la violencia” contra los militantes de su partido: “Los hacemos por enésima vez y no será la última”. Era, en realidad, la duodécima vez que se debatía una proposición similar contra Grande-Marlaska y, como las anteriores, fue rechazada con los votos del PSOE y de sus socios parlamentarios. Vox solo contó en esta ocasión con el apoyo del representante de Foro Asturias, mientras el PP, que en un primer momento aplaudió la iniciativa, terminó absteniéndose por la negativa de Vox a un incluir en el texto una enmienda con una repulsa “ante cualquier tipo de agresión por motivos ideológicos”, tras recordar los ataques sufridos por sus militantes en el País Vasco y Navarra. Ciudadanos también se abstuvo.

El rechazo casi anunciado a la Proposición No de Ley (PNL, iniciativa parlamentaria con la que se pretende que la Cámara exprese su posición sobre una cuestión concreta, pero que no tiene carácter vinculante para el Gobierno) no evitó un tenso debate en el que todos los partidos que intervinieron, salvo el PP, acusó a la formación liderada por Santiago Abascal de ser ella, precisamente, la que difunde el odio. Antes de eso, el diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro, que en anteriores legislaturas fue parlamentario del PP, acusó al ministro de dedicarse “en cuerpo y alma” a propagar un supuesto “discurso de odio generalizado” contra los votantes de su partido para “dejarlos fuera de la vida pública”. También le culpó de los incidentes registrados en los últimos meses en actos de su partido, con especial hincapié en los disturbios registrados en un mitin de Abascal en el barrio de Vallecas durante la campaña a las elecciones autonómicas de Madrid del pasado 4 de mayo.

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Gil Lázaro atribuyó al ministro el papel de “principal actor, promotor y responsable” de lo que calificó de “última fase de esta campaña de acoso contra Vox e intento de criminalizar” a raíz de sus manifestaciones tras las últimas agresiones contra el colectivo LGTBI. “Marlaska, ante el asesinato de Samuel Luiz [el joven fallecido en A Coruña el pasado 3 de julio tras recibir una paliza] dirigió inmediatamente su acusación contra Vox haciéndole responsable. Y lo mismo ocurrió de la agresión que luego no lo fue en Malasaña [denunciada a principios de septiembre por un joven y que luego admitió que no se había producido]”, aseguró.

Por todo ello, Gil Lázaro responsabilizó a Grande-Marlaska de ser “un activista sectario contra una parte de los españoles”, los votantes de Vox, que en su opinión le “incapacitan para seguir ejerciendo su cargo”. El diputado del partido ultraderechista concluyó acusando de “cómplices de una conducta indigna” a los partidos que votasen en contra de esta PNL. Al final solo el representante de Foro Asturias apoyo la propuesta. El resto de partidos votó en contra y convirtió el argumentario de Vox en un arma arrojadiza contra este partido, al que varios acusaron de “ombliguismo” y explotar el “victimismo”.

“Miren ustedes más a los problemas de la ciudadanía y menos a su ombligo, porque lo tienen bastante sucio”, les espetó Joan Mena, del grupo de Unidas Podemos. Mena recalcó que los datos oficiales revelan, en contra de lo que defiende Vox, que en los últimos años “no han aumentado los delitos de odio contra la ultraderecha”, sino que los que sufren los miembros del colectivo LGTBI, las mujeres y los inmigrantes”. Jon Iñarritu, de EH Bildu, acusó a Vox de utilizar en su propuesta una relación de supuestas agresiones a sus militantes que, en su opinión, son “exageradas, inventadas y sacadas de contexto”. El portavoz socialista en la comisión, David Serrada, insistió en la misma idea: “Son sus palabras las que generan ese odio”. El representante del PSOE aprovechó su intervención para pedir al PP que dejase de ser “la mala muletilla” de Vox y rompiera con la ultraderecha “en todos los sitios donde gobierna” con su apoyo.

Sobre la firma

Óscar López-Fonseca

Redactor especializado en temas del Ministerio del Interior y Tribunales. Llego a EL PAÍS en marzo de 2017 tras una trayectoria profesional de más de 30 años en Ya, OTR/Press, Época, El Confidencial, Público y Vozpópuli. Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

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