Congreso de los Diputados

Casado acusa a Sánchez de pretender un cambio de régimen con los separatistas

El líder del PP advierte a los integrantes de la sociedad civil que defienden la medida de gracia: “El apaciguamiento no es una opción”

A la izquierda, el líder del Partido Popular, Pablo Casado, acompañado por el diputado Teodoro García Egea, antes de presidir la reunión de los grupos parlamentarios, este lunes. En vídeo, Casado acusa a Sánchez de pretender un cambio de régimen con los separatistas.EMILIO NARANJO / EFE | VÍDEO: EUROPA PRESS

El líder del PP, Pablo Casado, ha acusado este lunes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de aprovecharse del problema existente en Cataluña “para dar continuidad a su proyecto de cambio de régimen” y “desarmar el Estado” en alianza con sus socios separatistas. Casado ha reunido, de forma nada casual, a su grupo parlamentario en el Congreso a la misma hora en la que el jefe del Ejecutivo confirmaba que el Consejo de Ministros aprobará este martes los indultos a los dirigentes independentistas presos condenados por el procés. Casado ha descalificado los planes del Gobierno como “pacto de los indultos trampa”. El máximo dirigente del PP se ha presentado como el único muro posible para frenar esas pretensiones con la Constitución y la ley. Y ha lanzado varias advertencias a los colectivos y miembros de la sociedad civil que empiezan a comprender la solución política planteada con los indultos: “El apaciguamiento no es una opción”.

Casado ha entrado algo tarde sobre el horario previsto en la sala Ernest Lluch del Congreso, en memoria del exministro y político del PSC asesinado por ETA. Lo ha hecho cuando el presidente Pedro Sánchez llevaba unos minutos hablando en el Liceu de Barcelona, argumentando las razones de esos nueve indultos a los líderes del procés. Y lo primero que ha escuchado el líder del PP ha sido una ovación cerrada del centenar de parlamentarios populares congregados. Luego ha dado lo que la dirección del partido etiquetó como un “discurso de Estado, firme y contundente”. El PP lanzó en la tarde de este lunes una campaña en redes con vídeos en los que pone en contradicción palabras, manifestaciones y promesas electorales de Sánchez cuando estaba en campaña con respecto a Cataluña y sus actuales posiciones con la etiqueta #SánchezNoCataluñaSí.

La dirección del PP ha valorado el discurso de Casado como el de un “presidente de todos frente a un Sánchez que toma cualquier decisión con tal de seguir en Moncloa”. Frente a los mensajes de conciliación, reencuentro y, sobre todo, concordia transmitidos por Sánchez en Barcelona; los de Casado, en el Congreso, han optado por enfatizar la “defensa de la igualdad de todos” desde “la ley y la Constitución”.

El presidente del PP ha defendido en su alocución que es Pedro Sánchez el que tiene un plan “radical” y “de fin de régimen” con respecto a Cataluña y en general sobre España desde el inicio de su mandato. Y ha insistido en que en dicho plan no solo no caben los populares, con los que entiende que se niegue a pactar nada, sino que en última instancia lo que persigue es su extinción. Acabar con el PP. Lo ha repetido varias veces. En esa línea, Casado ha reiterado que Sánchez y sus socios separatistas “están intentando hacer el régimen que quieren” al negociar “con deslealtad” con los que “quieren acabar con la democracia”.

Pablo Casado ha enumerado los diez apartados del “plan trampa” de Sánchez para “desarmar el Estado” y se ha referido a la conferencia de Sánchez este lunes en Barcelona como “ópera bufa”: “Indultos como golpe de gracia a la legalidad; concederlos por primera vez a quienes no lo solicitan, no se arrepienten y amenazan con reincidir; modificar a la baja el delito de sedición a la carta; limitar la efectividad del Tribunal Constitucional; permitir que el Consejo de Europa ponga en duda la calidad democrática de nuestra justicia; referéndum legal para consagrar el Estatuto de Cataluña que permitía un Consejo del Poder Judicial propio como máximo órgano jurisdiccional de Cataluña; reactivar la mesa de la amnistía; promover la debilidad legal y administrativa y blindar el procés aumentando las estructuras ilegales de la Generalitat”.

El dirigente popular ha retratado a un presidente del Gobierno entregado al independentismo, que ni negocia ni informa a los demás partidos constitucionales y en particular a su formación: “El PP está fuera de cualquier negociación porque la negociación es para dejarnos fuera”. Y apuntó incluso que ese plan no había avanzado más hasta ahora por culpa de la parálisis provocada por la pandemia de la covid-19. “En lugar de aplicar la ley y de blindar el cristal contra los aluniceros de la secesión, les abre la puerta para que entren, les pide un taxi cuando salen con el botín y nos dice que eso es mucho más civilizado”, ha remachado Casado contra la alianza de Sánchez y los independentistas. Y ha concluido: “El pacto de los indultos trampa de los nacionalistas y Sánchez lo que quiere es que España y el PP dejen de existir”.

El líder del PP destacó mucho su presencia este lunes en el Parlamento, “donde debemos”, frente a la comparecencia de Sánchez en el Liceu de Barcelona ante la llamada sociedad civil catalana. Y aprovechó esa escenografía para relacionar la asistencia de algunos miembros y colectivos de Cataluña “sin principios” al acto con el presidente a cambio de prebendas y hasta de dinero de los fondos de reconstrucción europeos cuyo mérito se atribuyó para su partido. “Ningún lobby logrará apartarnos del camino”, señaló Casado. A continuación, incidió en que será invulnerable a “cualquier presión”. Un mensaje que lleva lanzando desde que la semana pasada visitó Barcelona y varios responsables empresariales y hasta los obispos catalanes le dejaron bastante claro que los indultos concedidos este martes por el Consejo de Ministros podrían convertirse en un bálsamo para restañar las heridas abiertas. Casado no cree en esa solución. Al contrario.

“No hay grandeza alguna en los extraños compañeros de cama que Sánchez ha logrado para su causa, solo expresan su debilidad económica y moral. Eso es lo que vemos hoy en el Liceo, una supuesta sociedad civil rota y débil entregada a un Gobierno con dinero pero sin principios. Ningún lobby en búsqueda de fondos europeos ni ningún cabildeo cortesano logrará apartarnos de nuestro camino, porque estamos seguros de que es el mejor para los españoles y sabemos que van a compartirlo mayoritariamente con nosotros muy pronto. Nuestros únicos accionistas son los españoles, solo a ellos nos debemos, no a ningún editorial ni consejo de administración. Los que se fueron de Cataluña para mantener su cuenta de resultados frente al independentismo, no pueden pretender ahora que nos vayamos de Cataluña para mantener la cuenta de resultados de Sánchez con el independentismo”, clamó Casado contra todos los que han mostrado cierta receptividad hacia los intentos del Ejecutivo de desinflamar con esta medida el conflicto catalán.

El líder del PP reclamó acabar con las ambigüedades y las posiciones de ventaja, que consideró como “obscenas maniobras de la alta sociedad”. Y luego apuntó algo más: “Quien no quiera secesión debe enfrentarse a los que la impulsan, no a quienes la combatimos”. Y agregó: “El apaciguamiento no es una opción, solo un aplazamiento que otorga nueva fuerza a la amenaza. Sin Justicia, sin Estado de derecho, sin Constitución no hay libertad, ni prosperidad, ni empresas”.

“Preferimos perder votos que perder el alma”, destacó el presidente popular. Y fue en ese capítulo donde señaló que “la soberanía nacional reside en el pueblo español, representado por las Cortes Generales y que son las Cortes Generales las que controlan al Gobierno, legislan y representan a España entera”.

Casado remachó que el presidente del Gobierno no podrá contar jamás con su partido ni para los indultos, ni para hablar de una hipotética ley de amnistía que el propio Ejecutivo de Sánchez ya ha reseñado varias veces que no cabe en la Constitución, ni tampoco para ningún tipo de referéndum o autodeterminación ajena a los cauces legales. El líder del PP esgrimió las últimas encuestas publicadas por diversos medios de comunicación para apuntar que lo que los españoles piensan es que se ha producido ya un cambio de ciclo, que existe un “hartazgo” generalizado del Gobierno de Sánchez y que el PP está preparado para gobernar ya.

La reacción de la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, tampoco ha sido contemplativa. Tras el comité ejecutivo telemático, Arrimadas ha comparecido para destacar que “las amenazas del separatismo y los condenados, crecidos con el indulto, demuestran que el único reencuentro que tendrá Sánchez es con los golpistas y el procés”. Y ha querido avisar al líder de ERC, Oriol Junqueras, uno de los nueve dirigentes beneficiados directamente por estos indultos: “Este Gobierno es débil, no nuestra democracia”. Al presidente Sánchez también le ha lanzado duras críticas: “Sacáis de la cárcel a vuestros socios, delincuentes condenados por gravísimos delitos, y pasáis por encima de millones y millones de españoles, incluidos millones de catalanes, que no queremos ver a nuestra democracia humillada ante ellos”.

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha denominado a Pedro Sánchez directamente “traidor” y lo ha escrito en su cuenta de Twitter, con mayúsculas. Y luego ha apelado a la Carta Magna para rechazar las medidas de gracia: “El espíritu de la Constitución es su fundamento, es decir la ‘indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles’. Debilitar esa unidad indultando a los golpistas es pisotear la Constitución y, aún más grave, traicionar a España”.

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