La crisis del coronavirus

Las contradicciones de Pablo Casado para defender al Rey y a Díaz Ayuso

El líder del PP pide “los mismos criterios” en toda España mientras exige un trato distinto para Madrid y asegura que los españoles votaron a Felipe VI, pero no a Iglesias y Garzón

El líder del PP, Pablo Casado. En vídeo, Casado asegura en una entrevista que la Comunidad de Madrid está llevando "por el camino correcto" la gestión de la pandemia.(FOTO: EFE | VÍDEO: ONDA CERO)

- Señor, Casado, ¿la epidemia en Madrid está controlada?

- “Lo que oigo de los expertos y escuché a la presidenta es que desde el momento en que se han aplicado medidas está habiendo una presión hospitalaria que dice que van por el camino correcto, pero no soy un experto y me limito a decir que para que estas limitaciones funcionen necesitamos el apoyo de la Administración central y municipal”.

- ¿La epidemia está bajo control en Madrid según su criterio entonces?

- “Yo no he dicho eso. Y no debería decirlo”.

- O está bajo control o descontrolada.

- “Tendrán que contestar los responsables sanitarios de la Comunidad de Madrid que se están ciñendo a cifras y medidas que según ellos, y ahí están los índices de hospitalización y contagio, están funcionando. Pero este no es un problema de Madrid. De las 10 regiones europeas con más contagios, nueve son españolas”.

Así ha respondido esta mañana el líder del PP, Pablo Casado, en una entrevista en Onda Cero cuando le han preguntado por los datos de Madrid. En las últimas semanas, el presidente de los populares y la presidenta madrileña han incurrido en una cadena de contradicciones. Aunque la crisis del coronavirus no ha sido el único motivo.

Sobre la “votación” del Rey. Durante la entrevista, Casado también se ha pronunciado sobre la “crisis institucional” tras los “ataques al Rey de ministros comunistas”. El domingo, aseguró que existe un plan de “oscura ingeniería política” para destruir el pacto constitucional, que incluye la monarquía como forma de Gobierno, y que el PP “garantizará” que no se lleve a cabo. “Sánchez lleva tres días sin defender al Rey, es decir, a todos los españoles que votamos hace 40 años que la forma de Estado fuera la monarquía parlamentaria y hace seis que quien la encarnara fuera don Felipe de Borbón. Repito: lo votamos los españoles. A los que no votaron los españoles para estar en el Gobierno porque Sánchez se comprometió a nunca pactar con ellos fueron a Alberto Garzón y Pablo Iglesias”.

Durante al debate constitucional, las Cortes aprobaron en julio de 1978 la monarquía parlamentaria como forma del Estado por 196 votos a favor, incluido el del Partido Comunista, 9 en contra y 115 abstenciones (incluidas las del PSOE, con cinco díscolos que votaron en contra). Casi 36 años después, el Congreso aprobó con el apoyo del 85% de los diputados la ley de abdicación de don Juan Carlos. Los españoles no votaron directamente a Felipe VI. Sí votaron la composición del Parlamento en las últimas elecciones generales, tras las que el PSOE y Podemos firmaron un gobierno de coalición. El PP y Ciudadanos hicieron lo propio tras las elecciones andaluzas de 2018, siendo la segunda y la tercera fuerza política, por detrás de los socialistas; y repitieron en 2019 la misma operación para hacerse con el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el de Castilla y León, Murcia o el Ayuntamiento de la capital –en este caso la primera fuerza fue Más Madrid-.

El comité de dirección del PP aprobó este lunes registrar en los Parlamentos, Diputaciones y Ayuntamientos una moción “en defensa del orden constitucional ante los ataques del Gobierno del PSOE y Podemos”

Sobre quién debe tomar las decisiones sobre la epidemia. Casado insiste hace días en que “la competencia sobre la pandemia es exclusiva del Gobierno central”, pero al tiempo, ha criticado al Ministerio de Sanidad por amenazar con intervenir en la Comunidad de Madrid si no se extienden las restricciones a todas las áreas con más de 500 casos por cada 100.000 habitantes ―el criterio fijado por el gobierno regional es para zonas con 1.000 contagiados por cada 100.000―. El PP empezó apoyando el estado de alarma pero en las últimas prórrogas se abstuvo y finalmente votó en contra. Durante la desescalada, el gobierno regional exigió que se levantaran las restricciones impuestas por el Gobierno central ―lo que motivó la dimisión de su directora general de salud pública, Yolanda Fuentes―. Al entrar en la llamada nueva normalidad, la gestión sanitaria volvió a las comunidades autónomas. Casado atribuye los malos datos de la segunda oleada del virus al hecho de que “Sánchez se fue de vacaciones y se desentendió”.

Sobre si Madrid es diferente o debe ser tratada como el resto del país. Tanto Díaz Ayuso como Casado han subrayado que Madrid no puede recibir el mismo trato que otras regiones por sus especiales características: la densidad de población, la movilidad, el conocido como “efecto capitalidad”. “Madrid es España dentro de España”, declaró la presidenta regional. “Tiene nueve veces más concentración poblacional, tiene las estaciones de AVE, Barajas... y tiene la peculiaridad de que mucha gente no trabaja donde reside”, ha repetido este lunes Casado. Sin embargo, ambos, así como la dirección nacional del partido reclaman al Ministerio de Sanidad que aplique “los mismos criterios para todos”. Casado y Ayuso piden al Ejecutivo un criterio general pero, al tiempo, admiten que no se fían del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón y aseguran que cuando el Gobierno central reclama unas medidas específicas para Madrid por esas particularidades, está guiándose por “motivaciones políticas, no científicas”.

Sobre Barajas y el metro. El PP repite desde hace semanas que “el 80% de los contagios tienen su origen en el aeropuerto de Barajas”. En la pugna por las medidas a adoptar en la Comunidad de Madrid, el Gobierno regional deslizó que estaría dispuesto a aceptar las limitaciones en las áreas con 500 contagios por cada 100.000 habitantes si se hacían en todo el territorio nacional y el Gobierno realizaba PCR en el aeropuerto y las estaciones de tren. Ningún informe avala los datos en los que insiste el PP. El porcentaje de casos importados es de 0,7%. Por Barajas, según explicó el propio Casado, entraron dos millones de personas en julio y agosto. En el metro, añadió más adelante, “dos millones al día”. En los aeropuertos es más fácil guardar las distancias de seguridad y hay un control de los pasajeros. En la Comunidad de Madrid se observan cada día imágenes de aglomeraciones en el metro y el vicepresidente Ignacio Aguado inauguró la semana pasada un dispensador de gel tras anunciar que colocaría 200. Tampoco hay informes que aseguren que se están produciendo contagios en el metro. Expertos en salud pública y epidemiología destacan que con las nuevas medidas de seguridad, que incluyen mascarillas y desinfecciones, y los sistemas de ventilación el riesgo de infección es bajo en el transporte público.

Sobre las restricciones. La Comunidad de Madrid rechaza extender las restricciones que aplica a 45 áreas sanitarias alegando que el cierre total sería la ruina económica. Pero lo que plantea el Gobierno no es un confinamiento total como el del pasado marzo, sino que las medidas que ya se están aplicando en esas 45 zonas, que restringen el ocio pero permiten salir de casa para trabajar, llevar a los niños al colegio, ir al supermercado o al médico, se extiendan a toda la capital y áreas con más de 500 casos por cada 100.000 habitantes. En todo caso, los expertos advierten de que cuanto más se tarde en aplicar medidas, más duras tendrán que ser.

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