Unidas Podemos exige a Sánchez un Presupuesto conjunto y estar en las negociaciones con Ciudadanos

El presidente e Iglesias rebajan la tensión. Hoy, primer encuentro PSOE-UP para trabajar las Cuentas

Iglesias conversa con el presidente del BBVA, Carlos Torres, junto con el ministro de Seguridad Social, José María Escrivá,  este lunes en Madrid.
Iglesias conversa con el presidente del BBVA, Carlos Torres, junto con el ministro de Seguridad Social, José María Escrivá, este lunes en Madrid.Mariscal / EFE

Unidas Podemos ha llegado a un punto común para fijar las condiciones de la negociación de los Presupuestos, clave de la legislatura. La cúpula de este grupo, con representantes de todos los que lo conforman, desde Izquierda Unida a los comunes, se ha reunido este lunes de urgencia en la sede de Podemos para fijar una posición intermedia. La conclusión de ese encuentro, de dos docenas de personas y presidido por el líder, Pablo Iglesias, fue clara, según fuentes de Unidas Podemos: no habrá veto a Ciudadanos, al contrario de lo que se planteó el viernes con una rueda de prensa de Podemos, no consensuada con el resto de grupos que conforman este espacio político, pero sí una línea roja muy clara. Unidas Podemos exigirá al PSOE que antes de hablar con Ciudadanos haya un pacto de Presupuestos claro con ellos, para que sean unas cuentas de la coalición, y no del PSOE con el grupo de Inés Arrimadas.

Esto tendrá que visualizarse al máximo nivel, con un acto y un documento conjunto de los dos grupos. Solo después de ese acuerdo, se irá a buscar más apoyos, y ahí es donde Iglesias ha suavizado su posición y ya no veta abiertamente a Ciudadanos. Eso sí, entre las condiciones que se han fijado en esa reunión está la de que Unidas Podemos tiene que estar representada en las negociaciones con Ciudadanos y con otros grupos, para que se vea claramente que es la coalición la que negocia y no solo los socialistas. En agosto, Unidas Podemos se quedó fuera de la reunión de Carmen Calvo con representantes de Cs, y esto generó muchas suspicacias.

Iglesias ha mantenido después de esta cita con los suyos y del acto de arranque de curso político una reunión con el presidente, Pedro Sánchez, para trasladarle esta posición y buscar una salida. El presidente y el líder de su principal socio rebajaron la tensión en ese encuentro y buscaron una fórmula en la línea de lo que pedía Unidas Podemos. Para comenzar, La Moncloa ha comunicado este martes que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el hombre clave de Iglesias en asuntos económicos, Nacho Álvarez, secretario de Estado de Derechos Sociales, se reunirán esta tarde “para iniciar los trabajos de preparación de los Presupuestos”. Se da así visibilidad oficial a la negociación dentro de la coalición antes de reunirse con Ciudadanos, como reclamaba Unidas Podemos.

Los socialistas no se niegan en redondo a esta solución, pero quieren facilitar al máximo la negociación con Ciudadanos, que consideran la única vía en este momento para aprobar los Presupuestos ante el rechazo de ERC a apoyarlos. Lo que el PSOE quiere garantizarse es que habrá cuentas en este año, y no esperar a que pasen las elecciones catalanas para buscar después el apoyo de ERC. Eso implicaría una nueva prórroga de los del PP de 2018 que daría una imagen de debilidad política del Gobierno y, sobre todo, dificultaría las posibilidades de gastar el enorme fondo europeo que le corresponde a España, de hasta 140.000 millones de euros, señalan los socialistas.

Hay algunos grupos dentro de Unidas Podemos que tienen especiales problemas a la hora de asumir el acuerdo con Ciudadanos, como En Comú Podem, que se enfrenta a unas elecciones en Cataluña donde la cercanía al grupo de Arrimadas puede provocarle problemas en sectores que les apoyan. Sin embargo, los representantes de los comunes en esta reunión ―Jaume Asens y Gerardo Pisarello― mantuvieron, según fuentes de Unidas Podemos, una posición pragmática alrededor del consenso alcanzado entre todos, esto es: primero acuerdo PSOE-Unidas Podemos, después negociación con los demás.

Esto supone un problema para el PSOE, porque Ciudadanos está reivindicando precisamente que gracias a su presencia en el acuerdo Unidas Podemos tendrá mucho menos peso, algo difícilmente compatible con el esquema que se ha pactado en la reunión interna. Los socialistas reclaman a sus socios que sean pragmáticos para lograr aprobar los Presupuestos cuanto antes, la prioridad absoluta en un momento de pandemia y crisis económica.

El problema de fondo de Unidas Podemos es político. En 2016, Iglesias y su equipo rechazaron apoyar o al menos permitir con su abstención un Gobierno del PSOE y Ciudadanos, lo que precipitó la repetición de elecciones. La distancia entre Unidas Podemos y Ciudadanos no se ha reducido. Lo que no pueden aceptar, señalan fuentes de Unidas Podemos, es que cuando hay un Gobierno de coalición, los socialistas negocien las cuentas con Cs sin contar con ellos, y se traslade la idea de que se vuelve al Gobierno de 2016 PSOE-Cs por la vía de atrás. Unidas Podemos tiene 35 diputados –Cs 10– y quiere hacerlos valer en la negociación. En cualquier caso, la situación parece más tranquila que el viernes, cuando Podemos lanzó el órdago y dijo que el PSOE no puede contar con ellos si quiere pactar los Presupuestos con Ciudadanos.

Queda mucha negociación por delante, pero Sánchez ya ha dejado muy claro en su arranque de curso ante la cúpula del poder económico que él puede garantizar la estabilidad del Gobierno durante los 40 meses que le quedan a la legislatura. En ese acto, Sánchez en todo momento habló del “Gobierno de coalición”, una forma de recordar a los presentes que la presencia de Iglesias en el Ejecutivo no está en cuestión y también de acercarse a las posiciones de Unidas Podemos, que reclama que quede muy claro que las decisiones son de la coalición y no solo del PSOE.

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