La rebelión de los médicos obliga a disculparse al jefe de Sanidade por el “bono propina” de la Xunta

El conselleiro achaca el vale de 250 euros para bares que anunció Feijóo para el personal sociosanitario a una decisión de Turismo

Jesús Vázquez Almuiña, conselleiro de Sanidade de la Xunta.
Jesús Vázquez Almuiña, conselleiro de Sanidade de la Xunta. / Europa Press

El responsable de la sanidad gallega se desentiende del ofrecimiento de barra libre para el personal sociosanitario con el que Feijóo pretende compensar la sobrecarga de trabajo de la pandemia y reactivar de paso el sector hostelero. El conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña, se ha disculpado por el bono de 250 euros para restaurantes y hoteles después de que arreciasen las críticas tras el anuncio del presidente de la Xunta. Todos los colegios de médicos, como el sindicato CESM en el que están agrupados, como los médicos de familia, la plataforma SOS Sanidade Pública o el colegio de trabajadores sociales han clamado contra lo que llaman el “bono propina” y “casposo” para “cañas” anunciado el viernes por Feijóo en plena carrera del 12-J a las urnas.

Vázquez Almuíña ha desvinculado de la decisión política al departamento que dirige y ha defendido que “se explicó mal”. “No es una iniciativa de Sanidade, es de la Consellería de Cultura e Turismo”, ha advertido el también médico de profesión. “He pedido disculpas. No se trata de ninguna gratificación nuestra”, ha puntualizado: “Las mejoras para el personal [sanitario] se discuten en la mesa sectorial con los sindicatos”.

El titular de Sanidade, no obstante, cree que la medida que ha ofendido a los médicos y trabajadores sociales es “acertada” para dar un empujón al sector de la hostelería, paralizado por la crisis de la covid-19. El objetivo de la Xunta es, dijo este martes en rueda de prensa, “dar un bono turístico”, en la línea en la que se han dado en “otros países” a la “población general, a jóvenes o a sectores desfavorecidos”. En Galicia, sin embargo, “se pensó en el colectivo sociosanitario, por ser el más castigado”.

La delegación gallega de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) calificó el sábado el “bono propina” anunciado un día antes por Feijóo como “indignante” y “ruin”, más en la línea de “una tomadura de pelo que de un regalo de agradecimiento”. En un comunicado, el colectivo advertía al presidente de la Xunta que con ese fondo de 250 euros para gastos en hostelería estaba consiguiendo “el efecto contrario al perseguido, en plena [pre]campaña electoral”. Por su parte, el Consello Galego de Colexios Médicos pidió que se tratase a los profesionales con “dignidad, no frivolidad” y expresó su “más rotundo rechazo” ante “tan singular medida”. “Nuestra deontología y nuestro juramento hipocrático nos impiden aceptar propinas como esta”, protestaban los colegios.

También el Colexio Oficial de Traballo Social aseguraba ayer lunes que su “código deontológico” y la “ética” profesional hacían impensable a sus integrantes “aceptar esta extraña compensación” por su trabajo. Y la Asociación Galega para a Defensa da Sanidade Pública equiparaba este cheque a la “casposa estrategia electoral de comprar la voluntad de los colectivos sociales invitando a empanada, pulpo y carne ao caldeiro, a cuenta del erario público”.

Para este colectivo que agrupa a profesionales, la medida de Feijóo es “un insulto para los trabajadores do Sistema Sanitario Público Galego”, a los que “debe de considerar estúpidos” y “pretende compensar invitando a tomar unas cañas o con una habitación de hotel”. Según SOS Sanidade Pública, el presidente de la Xunta y candidato del PP cree que así salda los “esfuerzos” para tratar a la población durante la pandemia, “pese a los recortes tan importantes realizados por sus gobiernos en estos últimos 11 años”. “Consideramos una miserable paga”, insiste la plataforma, “para un colectivo que tuvo que trabajar en muchas ocasiones sin el equipamiento necesario o sufrió gran retraso en la realización de las pruebas” del virus.

En la otra cara de a moneda, o del bono, el Clúster Turismo de Galicia ha respaldado esta iniciativa del Gobierno de Feijóo y la puesta en marcha de medidas que reactiven “de forma inmediata” el sector. El clúster defendía ayer en un comunicado que los bonos son “una medida esencial” porque “favorecen el consumo interno”.

Todos los colectivos críticos con la propuesta de la Xunta han coincidido en exigir que, en vez de con bonos para consumiciones, se “compense” al personal con contratos estables y revirtiendo los recortes aplicados desde 2009. SOS Sanidade Pública ha convocado concentraciones en las ciudades gallegas para este jueves a las 20.30 horas, antes de que arranque la campaña electoral con la pegada de carteles. Los actos tendrán por lema “los recortes y las privatizaciones matan. Sanidad pública ahora más que nunca”.

Mañana miércoles, precederán a los sanitarios con una manifestación en Compostela los trabajadores y familiares de ancianos en residencias. Piden “unos servicios sociales 100% públicos” y recuerdan que en Galicia, durante la curva del coronavirus, murieron 274 mayores de residencias privadas (al menos 130 sin hospitalizar) frente a uno de un centro de la Administración gallega. Mientras Feijóo se defiende públicamente asegurando que en Galicia “no se dio ninguna vida por perdida” y se hizo lo posible por salvar a los ancianos, a los que se ingresó o no según “criterio médico”, en los juzgados ya hay una querella (contra responsables del grupo DomusVi y de la dirección general de Mayores de la Xunta) y varias demandas anunciadas por el desastre. Colectivos como Vellez Digna gritan cada fin de semana ante la residencia DomusVi de Cangas (Pontevedra, 38 fallecidos) “antes de votar, queremos la verdad”. Quieren que se les explique por qué una veintena de las víctimas a las que lloran no llegaron a ser ingresadas “a pesar de que había plazas de UCI libres”.

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