la crisis del coronavirus

Usuarios de Murcia y Málaga alertan de aglomeraciones en los autobuses públicos

Varios vídeos en redes sociales muestran a pasajeros que no respetan la distancia de separación en las dos ciudades

En vídeo, el interior de un autobús público abarrotado de pasajeros en el primer día de la fase 1. (VÍDEO: ATLAS)

Varios vídeos y fotografías realizados por usuarios de autobuses públicos en Murcia y Málaga muestran distintas aglomeraciones de personas, a pesar del estado de alarma. En las grabaciones, difundidas en redes sociales, se aprecia cómo los pasajeros no pueden respetar el mínimo de un metro de distancia de seguridad. Murcia entró este lunes en la fase 1 del desconfinamiento, Málaga permanece en la fase 0.

Entre las imágenes que dejó la entrada en vigor de la fase 1 de la desescalada en la Región de Murcia este lunes, han circulado las denuncias de aglomeraciones en la línea de autobús que conecta el centro de la capital regional con el principal hospital de la comunidad autónoma, el Virgen de la Arrixaca. Se trata de la línea 26, que gestiona la empresa LAT, que ha insistido en que en todo momento se cumplieron con las medias de seguridad, lo que contrasta con los vídeos que desde ayer llevan circulando por las redes sociales.

Fuentes de la Consejería de Fomento de Murcia, responsable de la concesión, han explicado a EL PAÍS, que las aglomeraciones fueron situaciones “puntuales” por la mayor demanda de viajeros en la jornada de ayer una vez que se han levantado las restricciones de movilidad, por lo que muchos ciudadanos han vuelto a su puesto de trabajo de manera presencial o se han desplazado a visitar a familiares o amigos. Desde este martes se han ampliado las frecuencias de paso en esa y otras nueve líneas de autobús que conectan la ciudad de Murcia con sus pedanías. Con esa mayor frecuencia, la Consejería espera un mejor reparto de losviajeros.

En Málaga, Miguel Ruiz, gerente de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT), asegura que todo fue una cuestión de perspectiva: “Parece una aglomeración, pero realmente no lo es". La imagen de un grupo de personas ha motivado las quejas de los usuarios en Málaga. En ella se puede observar a unos 15 usuarios ―tanto sentados como en pie y todos con mascarilla― en un vehículo de la línea 3 que une las barriadas de El Palo y Puerta Blanca.

La normativa publicada en el Boletín Oficial dstado (BOE) el pasado domingo explica que los autobuses que tengan la posibilidad de transportar viajeros de pie ―como estos casos― tienen como referencia la ocupación de dos viajeros por metro cuadrado en esas zonas y un 50% de los asientos disponibles. Y en el caso de vehículos donde todos los ocupantes deben ir sentados, el operador limitará la ocupación total de plazas de manera que los pasajeros tengan un asiento vacío contiguo que los separe de cualquier otro pasajero”. Eso sí, el texto aclara que se podrán ubicar “en asientos contiguos a personas que viajen juntas y convivan en el mismo domicilio, pudiendo resultar en este caso una ocupación superior”. Requisitos que, según la imagen difundida ayer por redes sociales, se cumplen. No es así en el caso murciano.

La empresa de transportes municipal de Málaga controla el número de viajeros a través de la máquina validadora de billetes. Y los conductores de estos grandes autobuses tienen la orden de no parar cuando alcanzan los 50 viajeros. En el caso de los vehículos de 12 de metros, el límite es de 32 personas. Cada chófer, además, está separado por una mampara de los usuarios del autobús para proteger su salud. “Estamos trabajando más que nunca para cumplir las órdenes del Ministerio de Transportes”, sentencia Miguel Ruiz.

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