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Minerva no es una diosa romana

Minerva no es una diosa romana

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El concepto de la vulnerabilidad ha tomado una dimensión completamente nueva desde la pandemia. ¿Qué pasa cuando todo se paraliza en una fase vital de cambio como la adolescencia? La ansiedad afectó a Minerva, hija de la fotógrafa Marta Soul, y ambas se unieron para curarla buscando la belleza y el sentido de la fragilidad.

  • Cumpleaños cancelado.   El proyecto Minerva no es una diosa romana explora el concepto de vulnerabilidad y el sentido de belleza que lleva asociado. La idea parte del empeño que tenemos los humanos en construir defensas a nuestro alrededor para evitar ser heridos, ya que nos resulta cada vez más difícil aceptar nuestra propia fragilidad. La pandemia apareció a principios de 2020 bajo un sentimiento global de desprotección, presentando formas de debilidad que apenas nos preocupaban hasta entonces. Fue entonces cuando mi hija Minerva comenzó a experimentar sus primeros ataques de ansiedad y pánico. Nuestro intento de escapar visualmente de este contexto de crisis, de afrontarlo por medio de la fotografía, se volvió más dramático al ser percibido a través de los ojos de la adolescencia y de la postergación inesperada de su anhelo natural de independencia. Más del 20% de los adolescentes de todo el mundo sufren trastornos mentales, y según datos de la Organización Mundial de la Salud, esta clase de problemas serán la primera causa de discapacidad en el mundo en 2030. Demasiados niños y jóvenes, tanto pobres como ricos, en todos los rincones del mundo, están experimentando enfermedades mentales”, ha explicado Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef. “Esta crisis inminente no entiende de fronteras ni de límites. La fragilidad de la adolescencia, la sensibilidad ante todo lo que está aconteciendo y el amor de una mujer a su hija es lo que ha ido conformando este trabajo.
    1Cumpleaños cancelado.

    El proyecto Minerva no es una diosa romana explora el concepto de vulnerabilidad y el sentido de belleza que lleva asociado. La idea parte del empeño que tenemos los humanos en construir defensas a nuestro alrededor para evitar ser heridos, ya que nos resulta cada vez más difícil aceptar nuestra propia fragilidad. La pandemia apareció a principios de 2020 bajo un sentimiento global de desprotección, presentando formas de debilidad que apenas nos preocupaban hasta entonces. Fue entonces cuando mi hija Minerva comenzó a experimentar sus primeros ataques de ansiedad y pánico. Nuestro intento de escapar visualmente de este contexto de crisis, de afrontarlo por medio de la fotografía, se volvió más dramático al ser percibido a través de los ojos de la adolescencia y de la postergación inesperada de su anhelo natural de independencia. Más del 20% de los adolescentes de todo el mundo sufren trastornos mentales, y según datos de la Organización Mundial de la Salud, esta clase de problemas serán la primera causa de discapacidad en el mundo en 2030. Demasiados niños y jóvenes, tanto pobres como ricos, en todos los rincones del mundo, están experimentando enfermedades mentales”, ha explicado Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef. “Esta crisis inminente no entiende de fronteras ni de límites. La fragilidad de la adolescencia, la sensibilidad ante todo lo que está aconteciendo y el amor de una mujer a su hija es lo que ha ido conformando este trabajo.
  • Curiosidad por la vida de los vecinos.
    2Curiosidad por la vida de los vecinos.
  • Mi melodía silencia el ruido.
    3Mi melodía silencia el ruido.
  • Para ver más allá de la pared hay que taparse los ojos.
    4Para ver más allá de la pared hay que taparse los ojos.
  • La libertad consiste en columpiarse en el jardín.
    5La libertad consiste en columpiarse en el jardín.
  • Pérdida momentánea del equilibrio.
    6Pérdida momentánea del equilibrio.
  • La orquídea es la flor másrndelicada del mundo.rn
    7La orquídea es la flor más delicada del mundo.
  • Sueño conrnconvertirmernen alguien quernaún no soy.
    8Sueño con convertirme en alguien que aún no soy.