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CREADO PARA CRUZCAMPO

Así se crean cervezas diferentes

Así se crean cervezas diferentes

Juan Jiménez, maestro cervecero de Cruzcampo, nos descubre cómo se gestan las ediciones especiales artesanales de la marca.

Hay un lugar en Málaga en el que los límites de la cerveza artesana son casi ilimitados. La Fábrica, la microcervecería de Cruzcampo en la ciudad andaluza, es un laboratorio de sabores en los que se crean especialidades sorprendentes. “Nos encanta innovar”, explica Juan Jiménez, uno de los maestros cerveceros de esta marca centenaria. “Cuando creas una cerveza artesana puedes arriesgar y hacer cosas sorprendentes”.

En su microcervecería se prueban materias primas diferentes en todas las partes del proceso de creación y, más tarde, se sirven a los visitantes para comprobar su reacción. “Nos gusta experimentar con materias primas”, continúa Jiménez. “Utilizamos hasta 17 variedades de cereales malteados, con sabor a corteza de pan, a galleta, a café...”.

Después llega la maceración, en la que “se juega con las temperaturas para conseguir el perfil que buscamos”, y el lupulado, el proceso en el que la flor de la planta del lúpulo, fundamental para la cerveza, “determina el amargor, el sabor y el aroma”. Y otro ingrediente clave es la levadura: “Además de producir el alcohol y el carbónico, aporta aromas dependiendo de su tipo y su cepa, como banana o manzana roja, entre muchos otros”. Factores que, unidos a la experiencia, van conformando cervezas que desafían a lo ya conocido.

Ediciones limitadas

Así se crean cervezas diferentes

Algunas de estas creaciones, como las cervezas con notas de mango o gazpacho, se han convertido en ediciones limitadas de la microcervecería. Otras, como Cruzcampo Andalusian IPA, han pasado a formar parte de su familia de cervezas de inspiración artesana, y están disponibles en bares y supermercados a nivel nacional.

Cruzcampo recomienda el consumo responsable.