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Paletos e identidades

Lo que los leoneses pedimos es lo mismo que tuvieron todos, algunos sin ni siquiera pedirlo

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EUROPA PRESS

Dice Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, que los que reivindicamos la autonomía para León somos unos paletos. No es la única que lo piensa, ni mucho menos, pero sí la que se ha atrevido a decirlo en público.

En su atrevimiento, la presidenta de Madrid, que no conoce la diplomacia, ha extendido el calificativo de paletos a navarros, baleares, catalanes y “a todos esos que se dedican a inventar identidades donde no las había”, o sea, los leoneses. Además de la diplomacia, se ve que la presidenta de Madrid desconoce también la historia, comenzando por la de la comunidad autónoma que preside. Porque la identidad navarra, catalana, balear, incluso la leonesa, aunque su partido la niegue por intereses políticos que nadie entiende, al igual que los socialistas, por cierto, es fruto de siglos de historia (la historia de este país al que ella declara amar por encima de todo) y, al revés, la de Madrid es una invención con 37 años de antigüedad. La presidenta tal vez lo ignore porque es muy joven (y porque entre sus amigas deben de hablar de cosas más interesantes), pero la Comunidad Autónoma de Madrid, antes de 1983, era una provincia más de Castilla la Nueva y no la principal, salvo por su población.

Por supuesto, la presidenta madrileña debe de ignorar también que el Estado de las autonomías, que la Constitución, su partido y ella tanto defienden ahora, no así cuando se aprobó (muchos votaron en contra, comenzando por su expresidente de honor), se creó, siguiendo el mandato constitucional, sobre el mapa de las regiones históricas, que eran 13, todas las cuales accedieron a una autonomía propia excepto una, León, a la que unieron a Castilla la Vieja por decisión de una sola persona, el leonés Martín Villa, y sin preguntarles a sus habitantes. Justo al revés que las provincias de Santander, Logroño y Madrid, que, siendo castellanas, tuvieron acceso a una autonomía propia sin haber sido nunca regiones. Lo que los leoneses pedimos es lo mismo que tuvieron todos, algunos sin ni siquiera pedirlo.

Pero, volviendo a lo de la identidad paleta: ¿sabe la presidenta de Madrid que la comunidad autónoma que preside, además de inventada, es la más paleta de todas? Pues que paletos somos la mayoría de sus vecinos, muchos llegados de esas provincias sin identidad ni empresas “tras arruinar las que había sus gobernantes”, como doña Isabel ha dicho también, paleta ha de ser por necesidad la comunidad que nos ha acogido, cosa que a su presidenta le sorprenderá escuchar. Ella misma, Dios me perdone, a pesar de nacer en Chamberí, es una paleta, puesto que su familia vino de Ávila, una provincia paleta como ella sola.

Decía mi padre, que fue maestro de escuela en esa región que a doña Isabel Díaz Ayuso se le antoja sin identidad y llena de paletos, que lo peor que puedes encontrarte es a un tonto con iniciativa. Sé que la presidenta de Madrid no se reconocerá en la definición, entre otras cosas porque no leerá este periódico, pero a sus asesores yo les aconsejaría que le recordaran aquella frase de Marx (el cineasta, no el inventor del mal, no se asusten) cuando recomendaba: es preferible quedarse callado y parecer tonto a hablar y despejar todas las dudas.

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