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Las nuevas vulnerabilidades

Quizá las clases medias acaben viéndose desbordadas por las nuevas transformaciones económicas

Varias personas en una plaza en Madrid.
Varias personas en una plaza en Madrid.

¿Podrán las clases medias protegerse de las incertidumbres futuras sin una intervención pública fuerte? Esta es la gran pregunta política de nuestro tiempo. Muchos han defendido que los países ricos están obligados a responder a las nuevas desigualdades con nuevas políticas redistributivas, aunque solo sea para evitar las tensiones sociales que estas desigualdades provocan. No creo que exista tal automatismo. Como muestra el último libro de Piketty, las sociedades han encontrado en la historia múltiples formas de legitimar desigualdades económicas mucho mayores que las nuestras, lo que ha permitido a muchos regímenes sobrevivir incluso cuando sus súbditos vivían en condiciones económicas deplorables. La realidad es que la desigualdad es más sostenible de lo que quisiéramos. Y lo es especialmente cuando sus peores consecuencias son sufridas por individuos vulnerables y débiles.

Por eso es crucial saber cómo los grupos centrales en términos políticos —lo que llamamos imprecisamente las “clases medias”— van a capear los cambios en los que están inmersas nuestras economías. Si estos cambios consisten esencialmente en una mayor demanda de trabajo cualificado y menor de trabajo no cualificado —una forma simplificada, pero no demasiado errónea de describir lo que ha ocurrido en las últimas décadas—, lo más probable es que observemos una carrera de estas clases medias para asegurarse de que forman parte de los grupos ganadores de estos cambios. Esto provocará segregación y polarización, y dificultará la construcción de amplias coaliciones sociales a favor de políticas económicas inclusivas que garanticen la cohesión social. Algo de esto ya estamos viendo.

Pero quizá estas clases medias acaben viéndose desbordadas por las nuevas transformaciones económicas. ¿Y si la concentración de poder económico en unas grandes multinacionales tecnológicas rentistas empieza a entrar en conflicto con las demandas de los ciudadanos, celosos de su privacidad y del uso que de su información pueden hacer estas empresas? ¿Y si los trabajadores cualificados, hoy relativamente acomodados, ven progresivamente cómo sus hijas, por mucho que inviertan en su educación, no pueden aspirar a la estabilidad de ingresos que ellos han disfrutado? ¿Y si el cambio climático hace saltar por los aires el bienestar al que estas clases medias se han acostumbrado? Necesitaremos respuestas colectivas. Mejor diseñarlas desde ya. @jfalbertos

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