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Vanguardia primitiva

Vanguardia primitiva

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Una casa en tres volúmenes de hormigón. Frente al Pacífico, 250 kilómetros al norte de Santiago de Chile, el premio Pritzker de Arquitectura Alejandro Aravena enclavó esta vivienda brutalista en el paisaje litoral.

  • Escultórica, formada por tres volúmenes de hormigón, esta casa busca envejecer como las piedras, confundiéndose con la geografía del lugar. Las zonas comunes de la casa —el salón, la cocina y el dormitorio principal— ocupan la base horizontal y tienen vistas al océano Pacífico.
    1Escultórica, formada por tres volúmenes de hormigón, esta casa busca envejecer como las piedras, confundiéndose con la geografía del lugar. Las zonas comunes de la casa —el salón, la cocina y el dormitorio principal— ocupan la base horizontal y tienen vistas al océano Pacífico.
  • El volumen inclinado es, en realidad, el tiro de la chimenea, la hoguera más bien.
    2El volumen inclinado es, en realidad, el tiro de la chimenea, la hoguera más bien.
  • La hoguera ocupa el patio central que ilumina y, a la vez, calienta la vivienda.
    3La hoguera ocupa el patio central que ilumina y, a la vez, calienta la vivienda.
  • Una escalera de caracol, también de hormigón, conecta la base de la casa con los dormitorios.
    4Una escalera de caracol, también de hormigón, conecta la base de la casa con los dormitorios.
  • Como el resto de la casa, la cocina parece de hormigón, sucede porque para las carpinterías se recicló la madera que se empleó en los encofrados utilizados para levantar los muros. La mesa, con pies de caoba y sobre mármol de Calacatta, es un diseño de Naoto Fukasawa que produce la empresa Driade. Las sillas son un clásico de Verner Panton que lleva su nombre y produce Vitra.
    5Como el resto de la casa, la cocina parece de hormigón, sucede porque para las carpinterías se recicló la madera que se empleó en los encofrados utilizados para levantar los muros. La mesa, con pies de caoba y sobre mármol de Calacatta, es un diseño de Naoto Fukasawa que produce la empresa Driade. Las sillas son un clásico de Verner Panton que lleva su nombre y produce Vitra.
  • El dormitorio principal se abre al salón y al Pacífico. Todos los dibujos y lienzos que decoran la vivienda son del pintor belga Bruno Vekemans.
    6El dormitorio principal se abre al salón y al Pacífico. Todos los dibujos y lienzos que decoran la vivienda son del pintor belga Bruno Vekemans.
  • En el prisma vertical, la escalera que conecta los dormitorios es, en sí misma, una escultura.
    7En el prisma vertical, la escalera que conecta los dormitorios es, en sí misma, una escultura.
  •  Vista exterior y nocturna del edificio. En el bloque iluminado se encuentran las habitaciones.     Ni oculta ni envuelta por el paisaje, esta casa que Alejandro Aravena firmó con su estudio Elemental no se esconde en el paraje: se clava en él. Como un monumento megalítico, se asoma a un acantilado de la costa de Los Vilos, en la región de Coquimbo, al norte de Santiago de Chile, para mirar al océano Pacífico. Tres volúmenes de hormigón —uno horizontal, uno vertical y uno oblicuo— forman una vivienda escultórica que está pensada con gran funcionalidad. Se puede abrir y usar por partes. La base contiene la cocina, el salón, el dormitorio y el baño principal. En el prisma vertical se encuentran los tres dormitorios. El inclinado es el tiro de la chimenea que, reforzando el carácter primitivo, Aravena define como una hoguera. El amueblamiento es sobrio pero escogido, blanco sobre el fondo gris del hormigón. La madera utilizada en la azotea y en la cocina es la que se empleó para los encofrados de los muros. Los peldaños de la escalera o la estructura de la mesa contrastan con las paredes desnudas en esta sorprendente vivienda. 
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    Vista exterior y nocturna del edificio. En el bloque iluminado se encuentran las habitaciones.


    Ni oculta ni envuelta por el paisaje, esta casa que Alejandro Aravena firmó con su estudio Elemental no se esconde en el paraje: se clava en él. Como un monumento megalítico, se asoma a un acantilado de la costa de Los Vilos, en la región de Coquimbo, al norte de Santiago de Chile, para mirar al océano Pacífico. Tres volúmenes de hormigón —uno horizontal, uno vertical y uno oblicuo— forman una vivienda escultórica que está pensada con gran funcionalidad. Se puede abrir y usar por partes. La base contiene la cocina, el salón, el dormitorio y el baño principal. En el prisma vertical se encuentran los tres dormitorios. El inclinado es el tiro de la chimenea que, reforzando el carácter primitivo, Aravena define como una hoguera. El amueblamiento es sobrio pero escogido, blanco sobre el fondo gris del hormigón. La madera utilizada en la azotea y en la cocina es la que se empleó para los encofrados de los muros. Los peldaños de la escalera o la estructura de la mesa contrastan con las paredes desnudas en esta sorprendente vivienda.