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Todo lo bueno (y todo lo malo) de esta portada en la que una cantante enseña el vello de sus axilas

Halsey, número uno en EE. UU., aparece en 'Rolling Stone' sin depilar, un detalle que hay que aplaudir pero que suscita nuevas preguntas sobre la naturalidad en la fotografía

halsey
La portada de 'Rolling Stone' con la cantante Halsey que está provocando el debate.

La cantante Halsey (Nueva York, 1994) ha aparecido con vello en las axilas en la portada de la edición estadounidense de Rolling Stone. Es poco vello, en realidad, el que una mujer que elige depilarse esa zona puede tener unos dos o tres días después de hacerlo. Pero como era previsible, es demasiado para los críticos, que han llenado la sección de comentarios de su foto en Instagram de quejas por lo que sus ojos han tenido que ver y peticiones a la cantante para que se compre cera. Muchas de ellas están firmadas por otras mujeres.

“El debate de la belleza natural en fotografía es absurdo, porque toda fotografía está retocada y construída. Estaría bien que aprendiéramos a leer las imágenes y todos los procesos tuveran más transparencia”, revela un retocador digital

Muchas otras (y otros) celebran que el Photoshop no haya borrado los vellos incipientes de una cantante saludada como una de las princesas del pop y que atesora con 24 años dos números uno de sencillos en Estados Unidos. Entre las que lo celebran y felicitan a Halsey están otras figuras reconocidas del pop como Demi Lovato o Steve Aoki. Las palabras “belleza natural” aparecen entre las noticias que recogen esta portada que lleva tres días suscitando debate. Pero cuidado con llamar a esto "belleza natural": si bien es digno de celebración que una estrella del pop con dos números uno salga con vello incipiente en las axilas en la portada de la revista musical más influyente, aún hay poco de natural en esta portada.

“El debate de la belleza natural en fotografía es absurdo, porque toda fotografía está retocada y construida. Incluso antes de llegar al retoque hay iluminación, maquillaje, un estilismo sujeto con pinzas para que la ropa se adapte de forma perfecta a la silueta…”. Lo explica un retocador digital que prefiere no dar su nombre: en esta industria la discreción se exige desde el contrato (no se puede enseñar la imagen original, llamada foto de toma) y la traición se paga hasta el final (un retocador no tendrá fácil volver a encontrar trabajo si se le sorprende mostrando esas imágenes del "antes").

Respecto a las axilas, es cada vez más habitual ver vello en esa zona en fotos de mujeres en campañas de marcas que hasta hace poco apelaban a un canon de belleza muy diferente. El pasado abril, la cantante nigeriana-americana Annahstasia apareció en una imagen publicitaria de Nike enseñando también vello en sus axilas.

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Big mood @annahstasia.

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Es curioso cómo el vello se empieza a ver, pero solo saludando tímidamente. Un poco de vello es aceptable, pero cuidado con ser demasiado radical en la lucha contra la depilación. La cantante Amaia Romero dejó una escena valiente y casi punk cuando acudió a los premios de la revista Cosmopolitan con las piernas sin depilar y posó en un photocall cubierto enteramente por el nombre de una famosa marca de máquinas depilatorias. Poco antes, tras descubrir que en la revista oficial de Operación Triunfo habían eliminado digitalmente el vello que lucía en las axilas durante una actuación en la final de OT, ella misma pintó los pelos con rotulador sobre la fotografía retocada en unos ejemplares que fueron enviados autografiados por la cantante a algunos seguidores.

Amaia Romero (segunda) acompañada de sus compañeras de 'Opeación triunfo' Aitana, Ana y Miriam posando en la alfombra roja de los premios 'Cosmopolitan'.
Amaia Romero (segunda) acompañada de sus compañeras de 'Opeación triunfo' Aitana, Ana y Miriam posando en la alfombra roja de los premios 'Cosmopolitan'. Cordon Press

Otra estampa digna de recordar la dejó una estrella de cine en una alfombra roja hace exactamente 20 años. Cuando Julia Roberts acudió al estreno de Notting Hill en Londres con las axilas sin depilar y saludó ufana a sus admiradores levantando el brazo. La foto corrió por los periódicos como la pólvora (no había redes sociales entonces). Desde entonces, la cuestión se ha normalizado. Si hoy decora portadas y campañas de moda es posible que su normalidad sea ya casi definitiva. Según un estudio publicado por la web Women In The World (Mujeres en el mundo), una de cada cuatro millennials no depilan sus axilas.

Julia Roberts saluda a sus fans durante el estreno de 'Notting Hill' (1999) en Londres.
Julia Roberts saluda a sus fans durante el estreno de 'Notting Hill' (1999) en Londres. Getty Images

Una actitud que poco a poco llega a los estratos más marcados por la estética. “Las marcas casi siempre nos pedían que eliminásemos los pelos, pero ahora se están dejando”, añade el retocador. “Ya hay algunas muy conocidas de ropa interior femenina que muestran modelos con algo de vello e incluso con sus granos e imperfecciones visibles. Ya no usan la herramienta de licuar para poner o quitar pechos o caderas. Han abandonado una estética muy plástica para apostar por la naturalidad, pero quiero entrecomillar naturalidad porque no es naturalidad real. Son, simplemente, nuevos cánones de belleza. Eso no significa que esas fotografías y esas mujeres son reales. Ese debate es absurdo: todas las fotos, todas, tienen algo de impostura. No hay belleza natural: solo nuevos cánones de belleza que son más sanos y tenemos que celebrar”.

Unos cánones que se acercan más a la idea de un físico más diversa, pero están lejos de indicar que las fotografías de las superestrellas en campañas de moda y portadas de revistas sean reales o naturales. Desde 2017 es obligatorio en Francia que las fotografías que han alterado el cuerpo de una modelo usando técnicas digitales lleven un aviso que así lo indica. Tal vez la información y la educación son lo mejor en lo que respecta a cómo nos afectan este tipo de estampas.

“Estaría bien que aprendiéramos a leer las imágenes y todos los procesos tuviesen más transparencia", finaliza el retocador. "Es un tema muy recurrente en mis clases. Muchos alumnos llegan y me dicen: ‘Yo no retoco’. ¿Has cambiado el tono de la foto y has elegido una iluminación en vez de otra? Pues ya has retocado. Ese cuerpo puede ser sano y lanzar un buen mensaje, pero sigue sin ser real”.

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