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El exmarido de Gina Lollobrigida logra que condenen a Javier Saavedra por estafa

Javier Rigau contrató al abogado para demandar a medios de comunicación por vulneración del derecho al honor y perdió. Ahora deberá cumplir una inhabilitación de dos años y medio y seis meses de cárcel

Javier Rigau
La actriz Gina Lollobrigida y su novio español Javier Rigau asistiendo a la fiesta de un grupo politico italiano en Nápoles.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena de seis meses de prisión y dos años y medio de inhabilitación profesional para el abogado Javier Saavedra, al entender que estafó y que no supo representar legalmente a la expareja de Gina Lollobrigida, el empresario Francisco Javier Rigau. Este le contrató para que demandara a diversos medios de comunicación por vulneración en su derecho al honor. 

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Pablo Llarena Conde, solo ha estimado parcialmente los recursos presentados por el propio Saavedra y por el letrado de Rigau. Este pidió que se elevara a dos años y medio la inhabilitación para el condenado y que se elevara a 3.240 euros la multa al apreciar la continuidad delictiva en el delito de deslealtad profesional. En el caso de Saavedra, el Alto Tribunal estima que se debió aplicar la atenuante de dilaciones indebidas en ambos delitos dado que el procedimiento no justificaba en ningún momento que se demorara cerca de diez años. Eso sí, esta apreciación no supone una rebaja de la condena, ya que en el caso de la estafa se aplicó el mínimo legal de seis meses.

Esta sentencia del Tribunal Supremo mantiene los hechos probados recogidos en el fallo dictado por la Audiencia Provincial. Estos reconocen que el empresario contrató a Saavedra ante el aluvión de críticas que había recibido en diversos medios de comunicación por su relación con la actriz Gina Lollobrigida. El encargo era interponer demandas en las que se pedían entre 200.000 y 300.000 euros. El letrado lo llegó a hacer, pero en todas las ocasiones las demandas fracasaron. Unas veces porque se presentaban de manera irregular; otras, porque se desistió de las pretensiones; y otras porque recibieron sentencias desfavorables a raíz de mala praxis judicial de Saavedra.

En otras ocasiones, el empresario fue defendido por Teresa García Aparicio, una abogada que le representó en una veintena de ocasiones y que no llegó a cobrar en ningún momento por ello, según los jueces. Todo ello supuso que Rigau fuera condenado en costas en todos los procedimientos. 

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