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Un 8M a la africana

¿Cómo celebran las mujeres de una ciudad africana media el Día de la Mujer? ¿Qué reivindican? Te contamos las actividades que han tenido lugar en Saint Louis, Senegal

La ONG La Liane ha elegido esta fecha para inaugurar su centro para la atención de víctimas de violencia de género porque "el 8 de marzo es un símbolo de la liberación de la mujer", explica la presidenta de esta organización.
La ONG La Liane ha elegido esta fecha para inaugurar su centro para la atención de víctimas de violencia de género porque "el 8 de marzo es un símbolo de la liberación de la mujer", explica la presidenta de esta organización.
Saint Louis (Senegal)

Ellas no hacen huelga. Se han levantado temprano para preparar el desayuno a la familia como cada día y limpiar, y para acudir a sus empleos si los tienen. Muchas no disponen siquiera de la oportunidad de alzar la voz aunque sea por un día para reivindicar sus menoscabados derechos. Las mujeres de Saint Louis, en Senegal, trabajan igual este Día Internacional de la Mujer. O más, dice la peluquera Khadi Mbaye: "Para demostrar que no necesitamos a los hombres para que nos traigan comida". Pero además de acudir a sus empleos o realizar sus tareas habituales, muchas también celebran, conversan, sensibilizan, reivindican... Para demostrar su valor en la sociedad y denunciar las vulneraciones que padecen por el hecho de ser mujeres. 

8.00 am. Una carta y un gesto

Temprano, en el Instituto de Tassinere, en la comuna rural de Ndiebene Gandiol, a 20 kilómetros de Saint Louis, medio centenar de estudiantes de 4º curso trabajan con la maestra, Malado Fall Ka, un análisis de texto sobre el matrimonio tradicional. “Como ventajas está la sacralización del vínculo entre familias”, dice Fama, una de las alumnas de 15 años. “Sin embargo, es en este tipo de bodas donde encontramos la imposición del padre, a veces en contra del deseo de la hija, lo que puede llevar a matrimonios forzados, desentendimiento e incluso violencia en la pareja”, continua.

En los días anteriores, los alumnos de este centro han trabajado la obra Sous l’orage (Bajo la tormenta), de Seydi Badian, que trata también sobre el matrimonio forzado. Y este 8 de Marzo hacen una lectura colectiva del clásico de la literatura feminista africana Mi carta más larga, de Mariama Bâ, sobre la poligamia. Lo leen en wolof con cierta dificultad pues no es común leer en esta lengua, lo que provoca risas y vergüenzas. Para Abdourrakhmane, que hace una exposición sobre el significado del Día Internacional de la Mujer es importante reconocer esta jornada “así como el 7 de marzo, importante en la memoria colectiva de la lucha de las mujeres en Senegal”, apunta. En esta fecha, en 1820, un grupo de mujeres de la zona del Walo se autoinmoló en una cabaña ante la llegada inminente de los hombres de un pueblo enemigo que las querían llevar como esclavas.

A esa misma hora, en la Universidad Gaston Berger de Saint Louis, los alumnos varones preparan el desayuno para sus compañeras y trabajadoras del centro en un gesto de apoyo a las compañeras. Después, se encargan ellos mismos de la limpieza del lugar, informa Matar Dieng, uno de los estudiantes.

10.00 am. Conversación entre tatas

Dos horas después, a las 10, en la radio comunitaria de Gandiol Gueum Sunu Bopp FM, Ndeye Fatou Ka, alumna de último curso de la carrera Artes y Culturas de la Universidad Gaston Berger de Saint Louis, anima una emisión dedicada al papel de las mujeres en el desarrollo comunitario. En ella participan mujeres jóvenes como Fatou Mbodj que habla de su implicación en los programas medioambientales que se llevan a cabo en la comuna, o Seynabou Faye que está aprendiendo el oficio de técnica de vídeo con la asociación Hahatay. Les acompañan las más veteranas Absa Guido, coordinadora de un programa de salud femenina, Marianne Fall, animadora de una red de mujeres y Ndeye Fatou Sarr, directora del aula de preescolar de Pilote Barre.

Un 8M a la africana

La conversación gira en torno a la necesidad de reconocer la participación determinante de la población femenina en el desarrollo agrícola, pequeña ganadería (pollos, cabras) y transformación de pescado, pero también en sectores menos tradicionales como la construcción o la comunicación. Todas ven la necesidad de “romper estereotipos para abrir la mente de las futuras generaciones”.

En la conversación entre tatas —palabra con la que se designan las unas a las otras en señal de sororidad y respeto— no eluden cuestiones peliagudas como la influencia de tener o no marido a la hora de acceder a un empleo y para ser tratadas “con dignidad” en ciertos espacios comunitarios. También hablan de política. Denunciando la exposición que se hace de las mujeres que se comprometen con un partido político. “Te desprecian, te juzgan y te llaman del nombre de todos los pájaros (insultos personalizados)”, explica la última en unirse a la charla, Raby Seye.

Un 8M a la africana

Mientras tanto, en otro lugar, los estudiantes del colegio Didier Marie Saint Louis se concentran en un polideportivo para celebrar el 8 de marzo. Entre las actividades han preparado una conferencia sobre la emancipación de la mujer, un poema dedicado a las mujeres y un teatro.

12.00 pm. La dignidad de las transformadoras de pescado

En el barrio de pescadores de Saint Louis, Guet Ndar, las calles presentan la estampa de cada día. En este lugar, todos los años, las procesadoras de pescado hacían alguna actividad especial para hacerse notar con motivo de la celebración del 8 de marzo. Este, sin embargo, no. "No hemos recibido ninguna información de movilizaciones", explica Fatubintu Sar, presidenta de una de las asociaciones que representa a este colectivo de trabajadoras. Por eso, está salando pescado como suele hacer, bajo una lona para protegerse del sol abrasador del mediodía. Pero sabe bien que este es el día en el que la voz de las mujeres debería ser escuchada y ella tiene un mensaje: "Nos gustaría tener un lugar de trabajo digno porque el trabajo que hacemos es digno. Donde estamos ahora no hay luz, ni techo, ni seguridad".

Fatubintu Sar, presidenta de una de las asociaciones que representa a las procesadoras de pescado, pide condiciones dignas de trabajo.
Fatubintu Sar, presidenta de una de las asociaciones que representa a las procesadoras de pescado, pide condiciones dignas de trabajo.

4.00 pm. Una casa para las mujeres

La ONG La Liane inaugura en esta señalada fecha la Casa de los Derechos de las Mujeres en Saint Louis, un centro para la atención para víctimas de violencia de género. "Este centro puede ser su salvavidas", proclama Claude Hallegot, la presidenta de la organización que ha venido desde Francia para la ocasión. El público: medio centenar de mujeres de la comunidad que están llamadas a convertirse en embajadoras del lugar de tal modo que la mayor cantidad posible de víctimas sepan dónde pueden recibir ayuda. Este proyecto es un paso más del trabajo de formación y empoderamiento de la población femenina y asistencia de niños que viene realizando esta entidad en los últimos años en la ciudad. "Estar embarazada por una violación o fuera del matrimonio, o sufrir malos tratos no tiene que ser motivo de vergüenza", añade entre aplausos Hallegot, que llama a las presentes a "rebelarse" ante las injusticias.

9.30 pm. Música para cerrar la jornada

Muchas más actividades han tenido lugar en Saint Louis este Día de la Mujer. Pero, sin duda, la guinda para una jornada de reivindicación, es el concierto de Coumba Gawlo, una de las actuales divas de la música en Senegal.

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