Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
urbanismo

El repostaje cultural

El futuro de las estaciones de servicio

Intervención Here After de Craig & Karl en la gasolinera de White City, Londres. Ampliar foto
Intervención Here After de Craig & Karl en la gasolinera de White City, Londres.

Londres es una de esas urbes donde los cambios se hacen muy latentes. La llegada de grandes proyectos de desarrollo urbano, principalmente de vivienda, que buscan renovar la imagen de sus vecindarios es un patrón que se esparce sin cesar en la capital británica; y es que, el frenesí del housing londinense no tiene límites.

Mucho se ha hablado de la transformación que ha sufrido el este –con la llegada de los Juegos Olímpicos en 2012- o del sur, con la creación del nuevo sector Nine Elms que acoge, entre otros, la nueva embajada estadounidense situada cerca de la antigua central térmica de Battersea, también transformada en un lujoso complejo residencial. Pero poco se ha hablado de la zona oeste...

Entrado el año 2000, la zona de White City, situada en el distrito de Hammermith & Fulham, empezó a transformarse con la llegada del gigante Westfield, uno de los centros comerciales más grandes de la capital; y recientemente, la huida del edificio de operaciones de la BBC Television (1960-3013) ha dado paso a una creciente demanda de inversores para regenerar y cambiar abismalmente la imagen de la zona.

Westfield London ampliar foto
Westfield London Wikimedia commons

El patrón siempre es el mismo; con la promesa de crear nuevos puestos de trabajo se ha encontrado la excusa para construir espacios totalmente ajenos a la identidad del vecindario; espacios que excluyen a los propios residentes –como los clubs privados y exclusivos-, centros tecnológicos, así como las más de 500 viviendas con precios ‘genuinamente’ asequibles, tal y como los define la página de la autoridad local.

Estos grandes proyectos causan la expulsión de las clases más vulnerables, la desaparición del patrimonio cultural e histórico (como puede ser el estilo victoriano) y un gran contraste entre lo nuevo y lo viejo, que puede causar la alteración de percepciones negativas hacia lo antiguo. Del mismo modo, pequeños negocios familiares tienden a desaparecer y muchos espacios del barrio quedan obsoletos, principalmente por la llegada de estos grandes proyectos urbanísticos que pretenden renovar el vecindario. Este es el caso de la estación de servicio de White City -en desuso desde hace varios años- situada en Wood Lane, cerca de la antigua sede de la BBC.

El descenso de la demanda de la gasolina ya se está haciendo notorio en muchas ciudades; y en parte, esto es debido tanto a los grandes proyectos urbanísticos así como a la llegada de la movilidad eléctrica que poco a poco va instaurando otra manera de usar nuestro entorno más inmediato.

Ante los cambios tan bruscos que sufrió el oeste, la gasolinera de White City adquirió el carácter del "mientras tanto" y es precisamente esta característica la que inspiró a los australianos Craig Redman y Karl Meier, más conocidos por Craig & Karl, a darle vida al establecimiento.

Junto con el centro de arte urbano Global Street Art y los residentes de la zona, los artistas se inspiraron en la antigua carta de ajuste de la BBC para pintar la estación de servicio incorporando formas geométricas y mucho color, titulando la intervención HereAfter (a partir de ahora), animando a los residentes a participar y utilizar el espacio libremente, sin consumir ni excluir, hasta que desaparezca.

Pero, esta intervención no es un caso aislado. Así como esta gasolinera adquiere un uso temporal, en la actualidad hay muchas estaciones de servicio abandonadas en las calles de Londres que, si bien pasan desapercibidas a los visitantes, siguen casi intactas o adquieren nuevos usos como arriates para flores, espacios comunitarios o locales para eventos (como la antigua gasolinera BP situada en King’s Cross, hoy The Filling Station).

Un ejemplo similar a la intervención HereAfter fue la antigua gasolinera Texaco, conocida como Pump Shoreditch que desde el 2014 hasta 2017 sirvió como mercado de comida callejera en el este londinense. Fue el año pasado cuando se cerró definitivamente porqué se iniciaba la construcción de viviendas de lujo.

Pero una de las transformaciones más interesantes fue el proyecto “Cineroleum”, realizada por el colectivo Assemble en 2010, surgida por iniciativa propia donde se decidió transformar la antigua gasolinera Texaco -situada en Clerkenwell Road- en un cine. Tal como explican en su sitio web, el proyecto fue concebido como un experimento que podría servir como ejemplo para las más de cuatro mil gasolineras vacías que existen en el Reino Unido.

Intervención Cineroleum ampliar foto
Intervención Cineroleum

Eventualmente, las gasolineras dejarán de funcionar como espacios de paso y, entre la infinidad de posibilidades, parece que hay esperanzas para poder transformarlas en espacios que dan cabida a la experimentación, al aprendizaje y al trabajo colaborativo. Ante tanta especulación y la desaparición de la vivienda pública, consuela saber que son muchos los que quieren preservar la identidad del lugar, donde las vidas de los vecinos son tomadas en cuenta, y se prioriza la cultura por encima del consumo.

Más información