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EP Aventura BLOGS Por ISIDORO MERINO

Guía de la España secreta (III)

Barcos hundidos, cortesanas venecianas, arte románico y castillos

‘Dama descubriendo el seno’, de Domenico Tintoretto. Museo del Prado (Madrid)

‘Dama descubriendo el seno’, de Domenico Tintoretto.
‘Dama descubriendo el seno’, de Domenico Tintoretto.

Dentro de la pintura veneciana del Renacimiento surgió una categoría singular de retrato femenino, el de las cortigiane oneste, las cortesanas honestas: mujeres refinadas y cultas que se relacionaban con los personajes más influyentes y poderosos de la sociedad veneciana y fueron inmortalizadas por pintores como Tiziano, Tintoretto o Rafael. Atribuida durante mucho tiempo a Jacopo Tintoretto, la Dama descubriendo el seno fue pintada en realidad por su hijo Domenico, quien crea un efecto de sutil erotismo jugando con la pose y los tonos nacarados de la piel y el collar de perlas. Se cree que el lienzo representa a la cortesana Verónica Franco, mujer de gran belleza y talento literario, famosa por su relación con el rey Enrique III de Francia durante la breve estancia del soberano en Venecia en 1574.

Ábside de la iglesia de San Justo (Segovia)

Pantocrátor de la iglesia románica de San Justo, en Segovia.
Pantocrátor de la iglesia románica de San Justo, en Segovia. Getty

Entre la veintena de iglesias románicas que se conservan en la ciudad de Segovia, una de las menos conocidas es la de San Justo, una sencilla construcción del siglo XII en el antiguo arrabal de El Cerrillo, a pocos pasos de la plaza del Azoguejo donde se alza el acueducto. Levantada sobre la antigua ermita de los Gascones, guarda un singular conjunto de pinturas murales del siglo XII, descubiertas casualmente en la década de 1960 al eliminar las yeserías barrocas que cubrían el ábside. Además del tradicional Pantocrátor en mandorla, los frescos muestran elefantes, aves y arabescos de inspiración oriental. En la iglesia también se conserva la imagen de brazos articulados del Cristo de los Gascones, del siglo XIII, destinada a escenificar el descendimiento de la cruz.

Naufragios del Cabo de Palos (Murcia)

El conjunto formado por el Cabo de Palos y las islas Hormigas, en la costa norte de Murcia, fue declarado en 1995 reserva marina de la biosfera. Sus bajos acogen praderas de posidonias y barcos naufragados como el mercante Naranjito o el vapor Sirio, un transatlántico italiano que se hundió en 1906 por causas desconocidas dejando más de 400 muertos. Varios clubes de buceo de la zona, agrupados dentro de la Estación Náutica del Mar Menor, organizan salidas de buceo para verlos.

Santa María de la Sierra. Collado Hermoso (Segovia)

Monasterio de Santa Marí­a de la Sierra (Segovia), donde se enclava Ábbatte, una pequeña firma que crea objetos textiles hechos a mano.
Monasterio de Santa Marí­a de la Sierra (Segovia), donde se enclava Ábbatte, una pequeña firma que crea objetos textiles hechos a mano.

A los pies del puerto de Malangosto, escenario de las andanzas del Arcipreste de Hita, está la localidad segoviana de Sotosalvos, con una de las iglesias más bellas del románico rural de la provincia: la de San Miguel Arcángel. A tres kilómetros de allí sobreviven las ruinas de Santa María de la Sierra, monasterio cisterciense del siglo XIII en medio de un paraje boscoso de la sierra de Guadarrama. En 2012, Elena Goded Rambaud, bióloga experta en tintes y tejidos, adquirió (y rescató del abandono) la ruinosa abadía, que estaba en manos privadas, para dar forma al proyecto Ábbatte, una pequeña firma que crea objetos textiles hechos a mano, utilizando fibras y tintes naturales. Respetando los restos del antiguo monasterio, construyó un espacio mimético con el entorno en el que un equipo de tejedoras confecciona a la antigua usanza, con telar y lanzadera, delicadas mantas, alfombras, manteles y pañuelos artesanales. El complejo incluye una cabaña de madera que alberga el taller de tintes y un jardín con las plantas que proporcionan los colorantes. Visitas guiadas previa reserva.

Castillo de Mombeltrán (Ávila)

Castillo de los Alburquerque en Mombeltrán (Ávila).
Castillo de los Alburquerque en Mombeltrán (Ávila). Getty

Los cuatro grandes torreones cilíndricos del castillo de los Alburquerque en Mombeltrán (Ávila) (1460) son la referencia visual del valle del Tiétar. Al fondo, como telón de piedra, la sierra de Gredos, un ecosistema montañoso de picos y lagunas glaciares donde viven más de 3.000 cabras montesas.