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La arquitecta que quiere crear un oasis verde en Islandia

Kelai Diebel lidera Upfarming, un proyecto de investigación mundial sobre agricultura urbana, y es firme defensora de que las ciudades cultiven los alimentos que consumen

Kelai Diebel, nacida en Kansas (EE UU), es gestora de proyectos de creaciones de espacios sostenibles y experta en construir edificios de agricultura integrada. Ha trabajado e investigado en Asia, Europa y América. Sus proyectos crean espacios sostenibles y arquitectura comestible para enriquecer y alimentar a la ciudad. Lidera Upfarming, un proyecto de investigación mundial sobre agricultura urbana. Acaba de participar en el congreso sobre infraestructuras verdes que se ha celebrado en Bangalore (India).

En sus investigaciones ha tenido la oportunidad de visitar países de Europa, Asia y América del Norte. ¿Puede identificar dónde se están llevando a cabo en este momento las actividades de infraestructuras verdes urbanas más relevantes?

Singapur, sin ninguna duda, destaca como líder mundial en infraestructura verde. Un plan maestro de agua, visionario en 1972, estableció las bases para una campaña nacional y, a principios del 2000, Singapur se convertía en la ciudad del mundo más progresista en infraestructuras verdes, gestión inteligente del agua de la ciudad y reutilización de aguas residuales. Hoy, dos tercios de las superficies de Singapur (tejados, aceras, caminos, parques y medianeras) absorben o capturan agua de lluvia antes de canalizarla a uno de sus 18 embalses.

La política en Singapur se orienta a ayudar a resolver los desafíos de la gestión de agua y el efecto isla de calor urbano, aplicando adecuadamente la infraestructura verde. A través de un programa de incentivos, la pérdida de la vegetación debida al desarrollo urbanístico se sustituye por tejados y fachadas verdes. Eso significa que se debe compensar completamente la pérdida de suelo verde producida por la construcción y por tanto tienen que incorporar áreas con vegetación real. Ya hay más de 100 hectáreas de agricultura en altura en toda la isla, y el objetivo es duplicar este número en 2030. 

Un hotel en Singapur, una de las ciudades más avanzadas del mundo en cuanto a estructuras verdes.
Un hotel en Singapur, una de las ciudades más avanzadas del mundo en cuanto a estructuras verdes.

Otro tema que le preocupa es la conexión de las personas con los paisajes urbanos y la producción de alimentos dentro de las ciudades. ¿Cuál es el instrumento que recomendaría para un funcionamiento más eficiente?

Hay una idea falsa de que solo se transportan alimentos desde las zonas rurales a las ciudades. La verdad es que hay otra visión de la producción de alimentos en la cual las ciudades son productivas y circulares. El principio fundamental es que producir alimentos donde se van a consumir establece un equilibrio saludable y sostenible.

Hoy la agricultura urbana se puede dar en cubiertas, fachadas y en el interior de las casas. Las explotaciones agrarias urbanas se pueden encontrar en supermercados y restaurantes para suministro de verduras, frutas y hierbas para alimentar a los clientes y comensales. También podemos identificarlas, debido a iniciativas personales, en apartamentos y comunidades de vecinos, huertos y espacios privados como en residencias, hospitales y centros comunitarios, por medio de jardines de terapia hortícola. Los hoteles pueden utilizar huertos en las azoteas para ofertar productos frescos a sus huéspedes y las universidades, para la investigación.

El principio fundamental es que producir alimentos donde se van a consumir establece un equilibrio saludable y sostenible

La tecnología moderna presenta sistemas hidropónicos donde crecen plantas utilizando sistemas de nutrientes minerales en el agua; sistemas de aquaponic (agropiscicultura) donde crecen plantas y peces juntos en un sistema reciclado sin suelo. Los sistemas aeropónicos, facilitan el crecimiento de las plantas con las raíces al aire. Estos sistemas pueden planificarse para el interior de los edificios durante todo el año en ambientes estériles. Comparado con el cultivo del suelo, estos sistemas usan 70-98% menos de agua y se puede obtener la cosecha un 30% antes.

Quizás una de sus experiencias más emocionantes es el proyecto que está diseñando en Islandia donde la naturaleza es el instrumento clave para mejorar el bienestar humano. ¿Puede describir lo que planea hacer en ese ambiente tan especial?

Estamos diseñando ¡un nuevo oasis verde en Reikiavik! Conectar la gente con la naturaleza en la capital más septentrional del mundo es fundamental para la salud y el bienestar, así que el Aldin Biodome combinará, en un espacio para la comunidad, la experiencia de climas tropical y mediterráneo con un laboratorio agrario. Junto con el equipo de diseño de creaciones de espacios sostenibles, estamos explorando cómo aprovechar los recursos locales de calor geotérmico. Esto permitirá al Aldin Biodome tener vegetación todo el año, que rodeará, alimentará y despertará los sentidos de los visitantes, incluso en los climas más duros.

Un chef coge alimentos frescos del huerto que está en el tejado de su restaurante en Copenhage.
Un chef coge alimentos frescos del huerto que está en el tejado de su restaurante en Copenhage.

Un nuevo urbanismo sostenible debe actuar en diferentes campos. Por favor, háganos saber su opinión en: biodiversidad, suministro de alimentos, efecto isla calor, ambiente sano, huella (energía, carbono), reciclar residuos, gestión del agua, ahorro de energía, recreación y paisaje...

El cultivo en las azoteas es particularmente atractivo teniendo en cuenta la cantidad de superficies de techos vacantes disponibles en la mayoría de las ciudades. Estos techos grises carecen de ecosistemas para aislamiento climático, absorción de agua en caso de tormentas, no filtran las partículas del aire contaminado y no conservan la biodiversidad. Las cubiertas vegetales, por el contrario, crean un equilibrio entre la naturaleza y ciudad.

Las plantas mejoran la calidad del aire, filtran de agua de lluvia, evitan inundaciones y mitigan el efecto isla de calor urbano a través de la mayor evapotranspiración-refrigeración, aislamiento y sombra. El agua de lluvia es recogida por un sistema de riego cerrado o absorbido por las capas vegetales. Además, el espacio añadido invita a los habitantes urbanos a conectarse con la naturaleza y la producción local de alimentos perecederos fácilmente cultivables reduce el transporte, embalaje y refrigeración. Y además promueve la conservación de la biodiversidad.

¿En qué medida el poder verde puede ser un instrumento para fomentar la transformación urbana con entornos saludables, recreación y relaciones sociales?

En 2010 el alcalde de Londres apoyó un proyecto para construir granjas urbanas antes de los Juegos Olímpicos de Londres y hoy día hay casi 3.000 espacios produciendo alimentos alrededor de la ciudad

El abuso de la construcción inmobiliaria amenaza nuestro entorno y la ausencia de vegetación urbana y desconexión con el mundo agrario nos lleva, en algunos casos a la falta de productos frescos asequibles, a comunidades marginales desestructuradas y a una falta de educación nutricional. El poder verde ofrece un gran potencial de crecimiento para la comunidad por medio de la colaboración con escuelas, organizaciones y gobiernos locales así como con la producción urbana de alimentos. En general, la presencia de zonas verdes en el centro de la ciudad muestra una fuerte correlación con la disminución de la criminalidad, arrojo de residuos, incendios accidentales, delincuencia juvenil y enfermedades mentales.

El futuro urbano se enfrenta a riesgos y oportunidades, condicionadas a la actuación de varios actores. ¿Cuáles son los roles que deben seguir la administración (nacional y local), las universidades y centros de investigación, empresas, instituciones, ONG, organizaciones barriales, en este reto?

Debido a la naturaleza interdisciplinaria de la agricultura urbana, las políticas municipales deberían incluir diversos sectores; agricultura, salud, gestión de residuos, parques y recreación, desarrollo comunitario y educación, entre otros. Si va a haber una expansión de la agricultura urbana, las ciudades deben revisar las políticas de uso de zonificación y de la tierra. Los impuestos ambientales pueden beneficiar a los propietarios de tierras para aumentar la densidad de vegetación en su propiedad. El cultivo de alimentos puede ser promovido en las escuelas para educar a las futuras generaciones en el valor de "conocer sus alimentos".

Michigan es el primer Estado en Estados Unidos que desde este año aplicará una ley de agricultura urbana en todo el Estado. California activó una ley en 2014 que reduce significativamente los impuestos para propietarios metropolitanos que arrenden tierras a los agricultores urbanos. En 2010 el alcalde de Londres apoyó un proyecto para construir granjas urbanas antes de los Juegos Olímpicos de Londres y hoy día hay casi 3.000 espacios produciendo alimentos alrededor de la ciudad, de los que 700 están en terrenos de escuelas. Para lograr la sostenibilidad, los gobiernos y planificadores de las ciudades deben buscar reducir el impacto externo provocado por el sistema de alimentación, permitiendo la producción local de alimentos

Isabel de Felipe ha sido Profesor Titular en la Universidad Politécnica de Madrid y actualmente es miembro del Consejo de Dirección del itdUPM (Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano).