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Un jardín de juegos en la azotea del hospital para los niños ingresados

La Fe de Valencia abre una zona lúdica al aire libre para que estos pequeños pueden olvidarse, aunque sea unas horas, de goteros, camas de hospital y de su enfermedad

Durante la inauguración de la zona de juegos.
Durante la inauguración de la zona de juegos.
Comunidad Valenciana

La Fundación Juegaterapia ha conquistado una nueva azotea de hospital. Corona el pabellón de Pediatría de La Fe de Valencia y en ella se ha instalado un jardín de 1.200 metros cuadrados donde los pacientes de Pediatría pueden olvidarse, aunque sea unas horas, de goteros, camas de hospital y de su enfermedad. El jardín de mi hospi es un espacio colorista con tres grandes medusas con cuerdas de colores y un pequeño anfiteatro.

“En Juegaterapia sabemos que las azoteas de los hospitales, esos espacios grises e inutilizados, pueden convertirse en preciosos espacios para jugar”, cuenta su portavoz Mónica Esteban, quien ha recordado que otros centros hospitalarios españoles como La Paz o el 12 de Octubre cuentan con este tipo de jardines. Otros centros como el Gregorio Marañón o el Clínico de Valencia lo tienen en proyecto y ya se recaudan fondos.

Los arquitectos Lorena del Río e Iñaqui Carnicero, del estudio RICA, son los diseñadores del jardín. “Quisimos crear un espacio que no tuviera nada que ver con el hospital y transportase a los niños ingresados a otro mundo”, describe Del Río. Los dos recurrieron a estructuras colgantes donde cada niño viera según le dictase su imaginación, una enorme flor, una medusa o un platillo volante.

Pidieron a los niños una lista de cosas que les gustaría y estos reclamaron espacios de colores irreales y paisajes artificiales donde pudieran evadirse y disfrutar nada más traspasar sus puertas. Se trata de potenciar la creatividad de los niños incluso cuando permanecen ingresados en sus habitaciones sin poder salir. Es un espacio que dulcifica el recinto hospitalario y hace que los niños se sientan menos intimidados por la enfermedad y el entorno.

El jardín cuenta con dos espacios diferenciados, uno más para los padres y adolescentes, con zonas para sentarse y charlar, ver espectáculos o jugar al ping pong; y un segundo, para los más pequeños con columpios y zona para triciclos y bicis.

La apertura del jardín se ha convertido en una auténtica fiesta, donde además de la directora de La Fe, Mónica Almiñana, estaba también el exjugador de fútbol Santiago Cañizares, cuyo hijo luchó durante 15 meses en La Fe durante meses contra su enfermedad. Un emocionado Cañizares ha aprovechado los micrófonos para pedir más presupuesto para investigación médica y se ha referido al jardín como un “ejemplo de solidaridad”, del que seguro habría disfrutado su hijo.

"Con este jardín tratamos de humanizar los espacios hospitalarios y proporcionar todos los beneficios posibles a los niños ingresados durante largas estancias y también a los padres”, ha señalado Carmelina Pla, directora general de Régimen Económico de la Consejería de Sanidad valenciana.

Ante un nutrido público formado por profesionales de la medicina, periodistas y padres, los pacientes de pediatría de La Fe Marc, Elena, Vicent, Mohamed, Nacho y otros tantos más, han soltado al viento un montón de globos donde han escrito un deseo que han leído en voz alta: “Curarme pronto”, “ir a la piscina”, “irme a casa”, “que mi corazón esté bien”, “salir del hospital”, “que venga mi hermano mayor a Valencia”, “ser feliz y que la gente que se lo merezca lo sea”, “proteger a los orangutanes”, “tener un perro” o “la Play 4 y muchos juegos".

Un jardín de juegos en la azotea del hospital para los niños ingresados

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