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Los bebés prefieren escuchar la voz de otros niños a la de los adultos

Los pequeños se decantan por la resonancia de sonidos que emiten sus iguales. Aún así, la voz de los padres y la estimulación son esenciales para una buena adquisición del habla

Los bebés prefieren la voz de niños.
Los bebés prefieren la voz de niños.

Lo siento mamá y papá, pero para tu hijo tu voz no es la preferida, es la de sus semejantes. A los niños les gusta más que hablen otros niños que lo haga los adultos. Incluso, desde que balbucean, antes de que pronuncien sílabas, “son capaces de prestar especial atención a los sonidos que emiten sus iguales”. Esto es lo que concluye un último estudio presentado en la conferencia anual de la Acoustical Society of America (Sociedad Acústica de EE UU, por su traducción al español). Exactamente sus resultados indican que “los niños de cinco meses pasan un 40% más de sus tiempo escuchando sonidos de otros menores que los mismos sonidos emitidos por adultos”.

Estos resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre "cómo los bebés desarrollan su comprensión del lenguaje hablado: lo que aportan de manera innata y lo que se forma por su experiencia como oyentes y como 'habladores en formación'", explica la autora del estudio Linda Polka, profesora de McGill University en Montreal, en un comunicado. "El acceso al habla infantil, que probablemente incluye las propias vocalizaciones del bebé, parece tener un impacto amplio e importante, que influye en los aspectos receptivos, expresivos y motivacionales del desarrollo del habla", añade en el texto. La autora también indica que, a pesar de las conclusiones, también es importante que “los padres sigan hablando con sus bebés, porque esa interacción es fundamental para ellos”.

Según la investigación, que se encuentra en un estadio preliminar, aunque los padres intenten imitar con la mejor de sus intenciones la voz de otros pequeños, “no pueden evitar preferir la voz y habla de otros bebé por las propias propiedades acústicas que produce la resonancia de sus cuerpos pequeñitos”.

Incluso las mejores imitaciones de las vocalizaciones de sus madres, idénticas en tono, no pueden competir con la preferencia de los bebés por sus propias propiedades acústicas vocales, únicas formadas por la resonancia de sus cuerpos muy pequeños.

"Las vocalizaciones de los bebés son bastante potentes, el habla infantil parece captar y mantener la atención infantil, a veces provocando emociones positivas. Esto puede motivar a los bebés a ser activos y evaluar sus propias vocalizaciones, quizás dinamizando y apoyando el desarrollo del lenguaje hablado”, concluye Polka.

Para realizar el experimento, los expertos usaron un sintetizador que simulaba los movimientos de la boca, la lengua, las cuerdas vocales y otras partes involucradas en la generación del habla, pudieron crear sonidos vocálicos como los que provienen de la boca humana, a cualquier edad. Para evaluar cómo responden los bebés a los sonidos de las vocales pronunciados por diferentes hablantes, los bebés se sentaron frente a una pantalla que mostraba un patrón de tablero de ajedrez. Podrían activar o desactivar un sonido mirando o alejándose del mismo. Tras descubrir que los niños atendían mejor a las vocales pronunciadas por sus iguales comparadas con voces simuladas femeninas, el equipo focalizó su atención a las dimensiones de cada sonido, según explica Medicalxpress. .

Estudios recientes, elaborados con bebés de seis meses cuando están a punto de balbucear, indican que los bebés tienen una clara preferencia por los sonidos del habla que se parecen a los suyos en términos de combinación de tono alto y resonancia. Los bebés parecen estar "sintonizados" con sonidos producidos por personas que hablan como ellos. Ahora, según este nuevo estudio, ocurre, incluso antes, a los cinco meses.

La importancia de la voz de la madre

A pesar de que los bebés prefieren las voces de sus iguales, hablarles es fundamental para su desarrollo. Un estudio elaborado en 2016 concluía que “la voz de la madre no solo calma a su pequeño sino que va más allá, activa muchas e importantes regiones cerebrales”. La investigación, realizada por la Universidad de Harvard, añadía que "estas regiones incluyen las emocionales; las sociales; las de reconocimiento de rostro, y las que discriminan lo que es relevante. Y esta reacción solo se produce con la progenitora y no con otras mujeres”.

“Parte de nuestro aprendizaje social, del lenguaje y de procesos emocionales es adquirido por el simple hecho de escuchar a nuestra madre”, continuaban. Hasta ese momento se desconocía que la voz de la madre tuviera un acceso tan rápido a estas áreas cerebrales. Aunque estudios anteriores habían concluido que los pequeños preferían la voz de su mamá, no habían aclarado el porqué. “Nadie se había parado a observar los circuitos cerebrales que llevaban a este hecho”, concluyeron.

Los estímulos externos influyen en el habla de los bebés

Una investigación concluyó que escuchar música a los nueve meses de edad ayuda al bebé a procesar mejor las notas musicales y el lenguaje. Pero no solo canciones infantiles, cualquier música vale, así que let's rocks, baby! El estudio, elaborado en la Universidad de Washington (Seattle) y publicado en The Proceedings of the National Academy Sciences, fue “el primero que sugiere que a través de experimentar los ritmos de la melodía se puede detectar y hacer predicciones sobre los patrones del lenguaje”, aseguraron los autores en un comunicado. “Esto significa que tener un contacto temprano con la música puede tener un efecto global en las capacidades cognitivas del niño”.

Parece que, según los datos recogidos, para que un niño enriquezca tanto la adquisición como el desarrollo del lenguaje hay tres ejes fundamentales: la familia, los amigos y la estimulación.

¿Qué hago si mi hijo de un año no habla?

Según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), estos son los pasos que los padres deben seguir, además, de quedarse con los compis de la guardería para disfrutar de las voces de sus compañeros:

  • Contar al niño/a cuentos y motivarle a través de canciones infantiles y juegos.

  • Fomentar el diálogo con el niño desde el respeto de su ritmo y modo de expresarse.

  • Promover su autonomía personal.

  • Evitar prolongar el uso de chupete, el biberón y los alimentos triturados más allá del año

  • Los padres son el espejo donde los niños se miran a la hora de hablar. Por ello sus referentes lingüísticos deben vocalizar y entonar de manera adecuada.

  • Contar al niño lo que se hace durante el día resulta de ayuda para que el pequeño se exprese con seguridad.

  • Conviene evitar el lenguaje infantilizado o corregir lo que el niño expresa de manera incorrecta

  • Las nuevas tecnologías pueden resultar una herramienta útil para ayudar al niño/a en su recorrido hacia la conquista del manejo del lenguaje. Pero hay que utilizarlas de manera adecuada

  • Acompañar, sin exigir al niño/a a lo largo del proceso de aprendizaje del lenguaje, como en cualquier otra faceta de su vida.

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