Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Liam Malone, de deportista biónico a modelo

Tras conseguir el oro paralímpico en 2016 y arrebatar récords a Óscar Pistorius, en enero anunció su retirada y se subió a la pasarela

Liam Malone, deportista paralímpico y ahora modelo. Ampliar foto
Liam Malone, deportista paralímpico y ahora modelo. Getty Images

Cuando quiso correr, consiguió el oro paralímpico. Cuando quiso posar, lo hizo para la portada de la revista CR Fashion Book, de la ex editora de Vogue París. Y cuando quiso modelar, protagonizó el desfile de Philipp Plein en la semana de la moda de Nueva York. Todo a la primera. Es Liam Malone, un neozelandés de 24 años que parece destinado al éxito a pesar de las adversidades que se le han presentado en la vida.

Malone nació con hemimelia peronea, una ausencia congénita del hueso del peroné, por lo que antes de cumplir los dos años le amputaron las piernas por debajo de la rodilla. Después de la muerte de su madre, cuando tenía 18 años, empezó a correr. Pero, a pesar de venir de una familia de prominentes políticos neozelandeses, necesitaba dinero para comprar una prótesis adecuadas.

No dejó que eso lo ralentizara y a los 19 montó una campaña de crowdfunding en la que recaudó lo suficiente para comprar unas prótesis Össur de fibra de carbono, consiguiendo la atención de sus compatriotas, y a los 23 consiguió la gloria: ganó dos medallas de oro y una de plata en los 200, 400 y 100 metros T44 respectivamente de los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro de 2016. Y de pasó le quitó los récords a Óscar Pistorius.

Y luego lo dejó, para sorpresa de todos.

Liam Malone porta la bandera de Nueva Zelanda durante la ceremonia de cierre de los Juegos Olímpicos de Río en 2016. ampliar foto
Liam Malone porta la bandera de Nueva Zelanda durante la ceremonia de cierre de los Juegos Olímpicos de Río en 2016. Getty Images

“Creo que soy más capaz que la mayoría de la gente. No me siento discapacitado en absoluto. De hecho, argumentaría 10 de cada 10 veces que mis piernas son realmente beneficiosas”, le dijo a la revista CR Fashion Book este mes, en una de sus primeras apariciones públicas después del anuncio de su retiro en enero. Carine Roitfeld lo eligió personalmente para el número titulado Just doing it (Solo haciéndolo) junto al también atleta paralímpico Rheed McCracken: “No puedo pensar en otros atletas que merezcan más esta portada. Son campeones física y mentalmente y sus historias son increíblemente inspiradoras”, dijo al anunciar el número dedicado al lado vulnerable del mundo deportivo.

Pero ese no ha sido su único contacto con el mundo de la moda. Esta semana estuvo en Nueva York desfilando para el diseñador Philipp Plein. En el show, que tuvo lugar en Brooklyn, caminó con sus prótesis por la pasarela cubierta de nieve; y en el cierre, mientras otros modelos bailaban en el centro del escenario, Malone tuvo un papel casi protagónico, caminando con el diseñador y la modelo Irina Shayk, pareja de Bradley Cooper.

“No hay forma de que alguna vez me hayan llevado a Nueva York si no tuviera dos piernas artificiales, ¿verdad? Ellas son las que me brindan las oportunidades. Realmente no han sido un obstáculo en mi vida”, ha dicho Malone, que además de estos logros mundiales, lleva un ritmo social interesante. Lo han visto cenando con sir Richard Branson, el magnate aventurero fundador de Virgin, ha sido parte del Consejo de Sustentabilidad de Nueva Zelanda en la Antártida, y ahora trabaja para Greg Gross, exejecutivo de Microsoft.

Liam Malone, Steven Klein, Fergie y Carine Roitfeld.
Liam Malone, Steven Klein, Fergie y Carine Roitfeld. Getty Images for Carine Roitfeld

Porque para eso se retiró: su sueño ahora está en la inteligencia artificial. Con Gross trabaja en la empresa Soul Machines, que tiene su base en Auckland, y que se basa en la creación de humanos digitales, según su página web. Algo que interesa particularmente a Malone, pues ha dicho que quiere utilizar la tecnología para probar que el cuerpo humano nunca se daña, ni se rompe. Y también para convertirse en el hombre más rápido del mundo. Una meta que ve cerca: Usain Bolt, por ejemplo, le saca solo 1.32 segundos a su récord de 10.9 segundos en los Paralímpicos, una marca que asegura ya ha mejorado.

Más información