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El vestido ‘antiabortista’ de Joy Villa en los Grammy

La cantante latina luce un diseño de Pronovias contra la interrupción del embarazo en una alfombra repleta de rosas blanca en apoyo al #MeToo

Joy Villa
Joy Villa, a su llegada a la gala de los premios Grammy Awards en el Madison Square Garden de Nueva York. Invision/AP

Por primera vez en 60 años, los vestidos no han sido lo más comentado de la alfombra roja de los Premios Grammy sino las rosas blancas que lucieron las estrellas en apoyo al movimiento #MeToo, de rechazo al acoso sexual. Salvo en un caso: el vestido antiabortista de la cantante de origen latino nacida en California Joy Villa. Si el año pasado llamó la atención por apoyar a Donald Trump en su indumentaria, en esta edición ha vestido un traje blanco de tirantes que terminaba con un dibujo de un feto dentro de una placenta arcoiris, acompañado de una enorme tiara y un bolso de mano con el lema Choose life (Elige la vida).

Según ha contado ella misma, que se define como una "orgullosa provida" se trata de un vestido de Pronovias pintado a mano por ella misma, que también escribió el lema en el bolso. "Es una recreación del retrato de mi hija, que pinté en 2007 a los 20 años, cuando estaba embarazada de ocho meses con mi hermosa hija, a quien di en adopción a una familia maravillosa. Me siento increíblemente bendecida por haber dado vida y espero alentar a cualquier persona en una situación similar a elegir la adopción" frente al aborto, cuenta en Instagram, donde se describe a sí misma como vegana y feminista y tiene 138.000 seguidores). El traje, añade, proviene de una "organización sin fines de lucro que dona todas las ganancias a minorías desfavorecidas".

La cantante, que ahora tiene 26 años, ya había causado polémica por su vestuario en la ceremonia anterior, donde lució un vestido de corte sirena con el eslogan de Donald Trump  Make America Great Again (Hagamos otra vez grande a Estados Unidos). En 2015, también fue muy comentado el vestido de la artista, esta vez porque dejaba ver su cuerpo desnudo. El traje era de material reciclado y parecía que se había envuelto en una red de plástico de color naranja, como una red de seguridad de unas obras. En 2015, su escueto vestido con cola larga la colocó en la lista de las peor vestidas de la noche.

No llevaba rosa blanca, por cierto. Esta idea de las rosas surgió de forma improvisada hace unos días, cuando dos ejecutivas de la industria discográfica vieron que se acercaba la gran noche de la música y no había ningún plan para apoyar a las mujeres que durante el último año alzaron su voz contra el acoso. La rapera estadounidense Cardi B, nominada por partida doble, explicó a los periodistas que el techo de cristal al que se enfrentan las mujeres no es algo exclusivo de la industria discográfica o cinematográfica.

"Es algo que pasa en todos los sitios. Si trabajas en un supermercado y quieres ascender, los hombres siempre encontrarán una forma de quedarse con ese puesto", ha dicho la artista, que vestía un conjunto blanco con alas de ángel, a juego con la rosa. Lana del Rey también ha lucido un vestido con un aura angelical, firmado por Gucci, de colores claros y plateados y con una corona de estrellas que fue muy aplaudida en redes sociales.

Ha sorprendido la ausencia en la pasarela de los dos artistas con más nominaciones, Jay-Z y Kendrick Lamar, así como de Lorde, que según medios locales no ha querido cruzar la alfombra roja por su enfado con la academia al no haberle propuesto actuar en la gala en solitario, a diferencia de sus compañeros de nominación, todos hombres.

Lady Gaga ha llegado a la pasarela con actitud regia, enfundada en un vestido negro de Armani de cola infinita y el pelo recogido, emulando un delicado cisne, y aunque no se ha prodigado con los medios sí que ha mostrado orgullosa una rosa blanca en el pecho. Camila Cabello ha ido acompañada de su madre y ha vestido un ceñido vestido rojo que le ha jugado alguna mala pasada, y que combinaba con un bolso en forma de bola de discoteca y un anillo blanco.

Miley Cyrus ha dejado claro que ya no es una adolescente alocada y ha acudido sobria, con un vestido de pantalón negro, mucho más discreto que la excéntrica americana de Gucci que se enfundó Elton John, con el que después actuaría en la gala. Los hermanos Nick y Jon Jonas tampoco se han perdido la cita, si bien han pasado por la alfombra roja separados, y Cindy Lauper ha posado con el puño en alto para reivindicar la lucha feminista. Luis Fonsi ha cruzado la pasarela acompañado junto a su esposa, la modelo española Águeda López, y se ha mostrado "orgulloso" de haber abierto la puerta a otros compatriotas latinos con su éxito Despacito

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