Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TRIBUNA

Estalmat: 19 años, la misma edad que Google

El objetivo de Estalmat es detectar, orientar y estimular el talento matemático excepcional de estudiantes de 12 o 13 años

Niños en una clase de geometría. Ampliar foto
Niños en una clase de geometría.

El proyecto Estalmat, que fue creado en Madrid en el año 1998 por el profesor Miguel de Guzmán, ha celebrado (al igual que Google) su decimonoveno cumpleaños.

Las ideas de Miguel de Guzmán sobre “la buena educación matemática” inspiraron a toda una generación de educadores. Cultivar el talento matemático precoz, comenzó a revolotear en su mente desde comienzos de los años noventa, y acabó cristalizando, con el apoyo de la Real Academia de Ciencias, en el Proyecto Estalmat.

La necesidad de llevar a cabo proyectos de estímulo del talento matemático precoz fue expuesta por Miguel de Guzmán: “Son talentos que podrían rendir frutos excepcionales para el bien común de nuestra sociedad, si no se malograran, mediante su aporte extraordinario al desarrollo cultural, científico y tecnológico del país. Constituye una gran responsabilidad social la indudable pérdida del talento que causa su desatención”.

El objetivo de Estalmat es detectar, orientar y estimular de manera continuada el talento matemático excepcional de estudiantes de 12 o 13 años, sin desarraigarlos de su entorno, mediante una clase semanal en un programa de dos años. Dichos estudiantes son seleccionados cada curso a través de una prueba abierta a todos los estudiantes de esas edades, intentando medir su nivel de análisis, organización y generalización. La estimulación continúa (ya de forma voluntaria) a través de una clase mensual hasta que acaban el bachillerato. Para saber más: http://www.estalmat.org/madrid/

Son talentos que podrían rendir frutos excepcionales para el bien común de nuestra sociedad, si no se malograran, mediante su aporte extraordinario al desarrollo cultural, científico y tecnológico del país

Afortunadamente hay estudiantes que son capaces de sorprender a sus profesores, ya sea por dar una respuesta correcta muy rápidamente, por un cálculo complicado, por enfocar un problema de manera novedosa, por relacionar dos problemas aparentemente sin nada en común, porque disfrutan con los retos propuestos, porque nunca dicen de antemano “yo no sé hacerlo”, porque lo intentan una y otra vez, porque tienen una alta capacidad de abstracción, porque les gusta preguntar,... entonces pensamos que ese estudiante tiene talento para las matemáticas. Pero no seamos inocentes, todo ello no basta para hacer de él un buen alumno en matemáticas. Además tiene que ser trabajador y estudioso.

No siempre resulta fácil dentro del currículo de primaria y secundaria detectar esa brillantez matemática cuando en la clase hay que atender demasiada diversidad. El cálculo, el alfabetismo aritmético-geométrico básico, no deja ver el bosque matemático. En Estalmat mostramos que incluso en la “matemática elemental” hay muchos otros senderos posibles. Y creemos que algunos de nuestros jóvenes son los que deben mantenerlos abiertos, para en un futuro buscar nuevas vías de ascenso a los desafíos científicos y culturales de nuestra época.

Una vez que se ha detectado que un estudiante tiene talento para las matemáticas viene la segunda etapa. ¿Quiere este chico o esta chica dedicar horas extras a potenciar esta habilidad? Si el estudiante por fin se decide, llega el momento de ofrecerle las “otras matemáticas”, las que nos gustan de verdad, las que nos hacen disfrutar, las que aparecen de refilón en los programas educativos. Son las matemáticas del razonamiento, las de la geometría y sus bellas demostraciones, las de las conjeturas, las de las propiedades de los números, las de los problemas abiertos, las de “apáñatelas como puedas”.

En Estalmat se desarrollan temas al margen del currículo oficial abarcando un amplio abanico de métodos de razonamiento matemático, estudiando distintas situaciones e intentando ante todo el reconocimiento de pautas y la búsqueda de estrategias. Así se trata de afinar los mecanismos mentales de estos jóvenes con la esperanza de conseguir profesionales capaces de utilizar de forma virtuosa las herramientas matemáticas que les serán útiles en sus futuros puestos de trabajo.

Al contrario que Google que en estos años se ha convertido en una de las grandes empresas tecnológicas del mundo, Estalmat es una inversión a largo plazo. Todavía es pronto para conocer su incidencia en el desarrollo científico de este país, pero entre los participantes en el proyecto en la Comunidad de Madrid hay doctores en diferentes disciplinas (dos de ellos con el Premio Vicent Caselles, dirigido a investigadores en matemáticas que hayan realizado su trabajo de investigación de España y que sean menores de 30 años que concede la Real Sociedad Matemática Española junto con la Fundación BBVA); además de en universidades españolas, hay investigadores en Princeton, en la Escuela Normal Superior de París, en Harvard, en Google...; trabajadores en empresas punteras de tecnología y estudiantes en universidades prestigiosas, como las de Cambridge y Berlín o el Trinity College. Muchos de ellos han conseguido medallas en las distintas olimpiadas nacionales e internacionales, tanto de matemáticas como de física, química e informática.

El proyecto es una punta de lanza en el desarrollo científico de nuestro país que apoya y encauza a futuros interlocutores en los avances tecnológicos del siglo XXI.

Ya somos mayores de edad, y aunque lo celebramos todos los sábados del programa, los números redondos tienen más seguidores. En 2018 celebraremos (con Google) nuestro vigésimo aniversario.

Más información