Manual básico del chupete para padres primerizos

Muchas familias se sienten abrumadas por la gran oferta y la gran cantidad de información que parece que necesitaras un máster en investigación

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Cuando alguien se convierte en mamá o papá por primera vez la información accesible es tan grande que parece que tienes que realizar un máster de investigación cada vez que te enfrentas a una compra o a una decisión.

El mundo de los chupetes, biberones y pañales se abre ante ti como un abismo… como la mismísima cueva de Alí Babá y tú te pierdes entre miles de opciones, formatos, tamaños y colores.

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Cuando hablamos de chupetes, lo primero que observamos es que tienen cuatro partes diferenciadas: anilla, escudo, tetina y anclaje de la tetina al escudo, es decir, por donde se unen.

Parece casi imposible que un elemento tan pequeño tenga 4 partes, pero así es.

Podemos clasificar los chupetes en función de la forma de la tetina que puede ser anatómica (es el que mas simula el pecho de la madre y tiene forma como de una gota aplastada) o fisiológica (ejerce una presión mínima en el paladar, es más redondito, más simétrico).

Según el material de la tetina nos la encontraríamos de látex (es un material más amarillo, más suave y blandito) o silicona (es más resistente que el anterior y más transparente).

O podemos diferenciar los chupetes por el material y forma del escudo. Los habrá de plástico; nos los encontraremos redondos, o en forma de mariposa y están hechos del mismo material de la tetina. Suelen ser redondos y grandes. Pero el mundo de los chupetes no se acaba aquí. Están los chupetes especiales.

Descubrir que existen chupetes especiales de noche fue toda una sorpresa para mí. Me regalaron uno con una parte luminiscente y sin anilla, de látex para dormir, y a Martín le encanta.

También hay chupetes que llevan un termómetro incorporado. Tienen una pequeña pantalla en el frontal para medir la temperatura del bebé.

O dispensadores de alimentos. Son los chupetes en los que se puede colocar por ejemplo el medicamento que queremos administrar al bebé para que así sea más sencillo.

Dicho esto está el tema de la talla. Acertar con esto es más fácil ya que en las cajas aparece un indicativo con el número de meses que debe de tener el bebé al utilizarlo.

Cuidar la higiene de los chupetes también es un aspecto fundamental. Se recomienda hervirlo durante 5 minutos para eliminar los gérmenes entre puestas (o cuando se caen al suelo) y también se recomienda cambiarlos cada dos meses aunque son los de látex con los que tenéis que tener más cuidado.

Existen diferentes opiniones sobre si utilizar o no chupete o cuándo es mejor hacerlo.

Algunos dicen que es mejor esperar a que el bebé se acostumbre a la lactancia y cuando ya coja bien el pecho, otros no lo recomiendan en ningún momento y otros creen que alivia al bebé.

Como en todo, haz aquello que tú consideres que es mejor para tu bebé. Lo que veas que os funciona y estáte tranquila, que no hay opciones correctas o más válidas que otras. En este caso es lo que a vosotros os vaya mejor. No tengas miedo, el chupete se puede usar sin problemas siempre que estemos en la talla adecuada y así no creará deformidades en el paladar del bebé.

Con respecto a los biberones, mi favorito sin duda son los de vidrio, puesto que no desprenden ninguna sustancia de la que está compuesto, no absorbe los olores ni sabores ni el color de los alimentos y soporta cambios de temperatura.

Los biberones de polipropileno son más ligeros y son irrompibles. No desprenden ninguna de las sustancias de las que está compuesto y, aunque aguanta bien la temperatura, sí puede absorber el color de alimentos.

Por último, quería hablarte de los pañales y del cuidado del bebé.

Es importante cambiar el pañal con frecuencia, pero tampoco podemos obsesionarnos.

Conforme vaya creciendo te irás dando cuenta de sus rutinas e incluso podrás anticiparte a sus movimientos.

Es importante tener todo a mano a la hora de cambiar el pañal de un bebé: pañales de la talla correcta, toallitas (yo uso el agua y una toalla especial para Martín), pomada o crema y pasta al agua.

Se quita el pañal, se limpia muy bien la zona y si tu bebé tiene pliegues en los muslos y en el culete, se insiste en esas zonas con delicadeza. Martin tiene y yo le pongo un poco de Talkistina y me va fantástico.

Después secas bien y pones la crema. Yo pongo también pasta al agua para que no se irrite ya que la orina tiene un PH que puede escocer al bebé, así que creamos esta barrera con la pasta al agua que además hidrata y calma la piel en el caso de que haya rojeces.

Personalmente siempre intento de que el cambio de pañal sea para Martín una experiencia muy agradable, si puedo trato de darle un masaje corto y ponerle todo con mucha delicadeza, ya que no le gusta mucho que le quiten y le pongan la ropa y cada cambio de pañal es una auténtica odisea.

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