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Kim Kardashian, un año del robo que le cambió la vida

La estrella de la telerrealidad y empresaria se ha vuelto más reservada y reclama un mayor control de armas en EE UU

Kim Kardashian, con el anillo de compromiso que le robaron en París.
Kim Kardashian, con el anillo de compromiso que le robaron en París. AP

El 3 de octubre de 2016 será un día imborrable en la vida de Kim Kardashian. Su vida cambió para siempre en París. Tras presenciar los desfiles de Balenciaga y Givenchy, vino la pesadilla. Por la noche cinco hombres irrumpieron en el apartamento donde se alojaba en la capital francesa y fue atada, amordazada y robada a punta de pistola. Los cinco asaltantes, vestidos como oficiales de policía, le sustrajeron joyas valoradas en 10 millones de dólares. Según ella misma contó meses después en su reality show Las Kardashian, mientras los delincuentes revisaban sus pertenencias fue llevada a la bañera y atada de brazos. Cuando abandonaron el recinto, ella logró liberar sus manos y pidió ayuda a gritos tras temer incluso por su vida. La policía francesa llegó y horas después Kardashian ya se encontraba en un jet privado rumbo a Nueva York.

El asalto fue portada de todas las revistas del corazón y de la prensa e informativos internacionales. Incluso François Hollande se interesó por el millonario robo. Personas del círculo de la estrella de la televisión y empresaria señalaron a varios medios de EE UU que el presidente francés estaba “personalmente involucrado en la investigación” y que, además, “se había comprometido a proporcionar seguridad adicional la próxima vez que Kardashian viajara a Francia”. La investigación policial se abrió inmediatamente y la celebridad famosa por su sobreexposición en las redes sociales se autoimpuso abandonarlas por unos meses. También decidió cancelar todas sus apariciones públicas.

Su primera entrevista se la concedió a Ellen DeGeneres en abril —cinco meses después del incidente—. En ella reveló algunos detalles de esa noche, como que escuchó a gente correr por las escaleras y que pensó que se trataba de su hermana Kourtney y una amiga que "llegaban borrachas a casa". Aseguró que cuando se dio cuenta de lo que sucedía temió lo peor. "Automáticamente, mi estómago se me hizo un nudo. Es una sensación que no puedo explicar", subrayó. "Oré y pensé: ‘Sé que iré al cielo. Espero que mis hijos y mi esposo estén bien". Aunque no sabe con certeza cuánto tiempo estuvieron allí los asaltantes, ella calcula que fueron “unos siete u ochos minutos de tortura”.

Lo que los delincuentes no sabían era que en la residencia también se encontraba Simone Harouche, una amiga de Kim. Fue ella quien escondida en otra habitación llamó a los guardaespaldas de la esposa del rapero Kanye West, que no se encontraban en París, y a su hermana, que sí había viajado a la capital francesa para la Semana de la Moda.

Un policía ingresando al apartamento de Kardashian en París,
Un policía ingresando al apartamento de Kardashian en París, AP

Aunque durante el programa de DeGeneres se explayó y se desahogó, no fue hasta un episodio del reality show de su familia que Kim Kardashian, de 36 años, contó entre lágrimas más detalles de esa noche. En el programa reveló que cuando se dio cuenta de lo que pasaba pensó “Tengo un segundo para tomar esta decisión rápido. ¿Correré por las escaleras, pero me podrían disparar por la espalda? Me afecta tanto pensar al respecto”. También pensó en que si salía corriendo por el ascensor quizá este no se abriría a tiempo. “No hay salida". Esa noche los ladrones, usando al conserje como intérprete, robaron entre otras cosas el anillo de compromiso que le regaló Kanye West, valorado en cuatro millones de dólares.

Según su propio relato, durante el atraco pensó que la iban a violar. "Me tiró hacia él frente a la cama y pensé: ‘Vale, este es el momento en que me violarán. Me preparé por completo mentalmente, pero no lo hicieron". Todo sucedió "muy rápido", le contó a Ellen DeGeneres. "Ahora cuando lo recuerdo me pongo a pensar que pudo haber sido mucho peor, así que no quiero sonar como si no estuviera agradecida. Salí, estoy en casa, estoy segura, soy una persona mejor, todo está mejor".

Los vídeos de la residencia parisina y las cámaras de establecimientos cercanos evidenciaron que los asaltantes huyeron de la escena en bicicleta y corriendo. En enero de este año la policía detuvo a 17 personas con edades comprendidas entre los 23 y los 73 años. Todos ellos interrogados. Aunque solo cinco fueron imputados. "Honestamente nunca pensé que atraparían a los ladrones", admitió ella en Las Kardashian. "No me di cuenta de lo diligente que estaba siendo la policía francesa y todo el trabajo que realmente estaban haciendo", reconoció.

En febrero de este año pasó ocho horas testificando ante las autoridades francesas en un hotel de Nueva York. "Tienes que ser muy lenta y recordar toda la noche, segundo a segundo, y eso fue realmente difícil", le dijo a su madre. Durante su testimonio, Kim vio las fotos de todos los involucrados. "Solo por su estatura y su complexión pude decir quién del grupo estuvo conmigo en la habitación", dijo. "Fue muy interesante escuchar su historia y fue muy similar a la mía. Por supuesto, hubo algunas cosas que ellos no dijeron para obtener menos cargos, pero fueron muy honestos y sí, dijeron la mayoría de la historia exactamente como sucedió. Fue curioso conocer cómo me habían estado siguiendo y cómo intentaron robarme la última vez que estuve en París, pero no pudieron porque mi esposo estaba conmigo".

Desde lo ocurrido, la también empresaria no solo ha aumentado su equipo de seguridad, también ha comenzado a tener una postura más rotunda en cuanto al control de armas. Este año durante el Día Nacional de Concienciación sobre la Violencia Armada, celebrado el pasado 2 de junio en Estados Unidos, escribió un alegato que fue bastante compartido y aplaudido por sus seguidores. "Han pasado 18 años desde el incidente en Columbine, 10 años desde el de Virginia, 4 años del de Newtown y nos acercamos al primer aniversario del tiroteo en un club nocturno de Orlando. En casi 20 años, nuestro país ha avanzado muy poco en la promulgación de leyes que ayuden a proteger a los estadounidenses inocentes de personas que no deberían tener armas de fuego. En este momento, hay más armas pertenecientes a civiles en este país que en el resto del mundo”, condenaba. La misma posición que ha demostrado ahora tras el tiroteo sucedido en Las Vegas.

Ha pasado un año del mediático robo y la celebridad ha vuelto a compartir cada segundo de su vida en sus redes y se ha vuelto a poner al frente del reality show familiar, que cumple 10 años. Solo que ahora intenta no presumir de sus joyas, y tampoco ha vuelto a viajar a París, ciudad en la que celebró las fiestas previas a su boda y de la que no se perdía una Semana de la Moda. Kim Kardashian ya no es la misma desde aquella madrugada.