Armario compartido: diez cosméticos unisex para dejar de husmear en el neceser de tu novia
Mascarillas exóticas, contornos de ojos llegados del futuro e hidratantes todoterreno que no entienden de sexos

Un hombre descubre por casualidad –aunque siempre ha estado ahí– la colección de productos cosméticos de su novia. Empieza a husmear entre todos esos frasquitos ininteligibles y delicados, con nombres esotéricos y larguísimas listas de ingredientes. Abre botes, prueba texturas, huele, extiende. Y cuando escucha que su novia se acerca, guarda todo en el armarito y sale del baño con cara de no haber roto un plato. Esta escena, casi un tópico de comedia romántica, es también muy fiel a la realidad. Si los hombres hemos conseguido ir más allá del kit básico de supervivencia cosmética –after shave, desodorante y tónico capilar– ha sido gracias a la curiosidad, y a adentrarnos sin miedos en la cosmética femenina.
Hoy, sin embargo, ya no es necesario hurtar a escondidas. Aunque cualquier perfumería sigue segregando sus productos por sexos, lo cierto es que la testosterona otorga a la piel masculina inmunidad diplomática para los pequeños “préstamos”.
La cosmética, aunque pueda parecerlo, no es sexista, pero eso tampoco quiere decir que la piel del hombre sea idéntica a la de la mujer. Las hormonas masculinas –tan bienintencionadas ellas–, aportan a la piel un mayor grosor y resistencia. Como señala Inmaculada Canterla –especialista en dermocosmética y miembro de la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad)-, “la piel del hombre es hasta un 20% más gruesa y al ser más rica en fibras de colágeno y elastina envejece más tardíamente”. También tiene más glándulas sebáceas y produce el doble de oleosidad, y es más fácilmente irritable a consecuencia del afeitado.
Sin embargo, una nueva generación de productos cosméticos se centra no tanto en lo que nos divide como en lo que nos une. “Los principios activos y las moléculas utilizadas en cosmética no presentan una especificidad cutánea”, resume Canterla. Es decir, que aunque la piel del hombre sea más grasa y más gruesa, reacciona ante los mismos estímulos y principios activos que la piel femenina.
Para robar sin remordimientos, la doctora Paz Cerdá –Miembro del Grupo de Dematología Cosmética de la AEDV- elabora para nosotros una lista provisional de productos unisex: productos de limpieza que se aclaren con agua, las cremas fotoprotectoras –que cada vez se encierran en texturas más ligeras-, las hidratantes, los productos exfoliantes y casi todos los antiarrugas. “Sólo convendría tener en cuenta el tipo de piel, si es sensible, grasa o seca, independientemente del sexo”.
Más allá de los principios activos, la estética también importa. Los hombres llevan décadas acostumbrados a fragancias que huelan a almizcle, menta y lavanda, así que es difícil que asimilen de la noche a la mañana las notas avainilladas y frutales que tienen muchos productos femeninos. La doctora Cerdá apunta la fórmula maestra: “que la crema tenga un perfume unisex, sea discreta, ligera, incolora y sin brillos. Y que sea eficaz, claro”. A continuación, una selección de productos que cumplen con todos estos requisitos.
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